25 de junio de 2017 14:21 PM
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La ganadería en zonas agrícolas, diversificar para minimizar riesgos

Cañada Rosquín fue sede de un doble evento ganadero. Por un lado, el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) realizó una nueva jornada de capacitación a campo, y AFA inauguró modernas instalaciones para remate feria.

El encuentro, que contó con la multitudinaria participación de más de 500 productores se llevó a cabo en el Establecimiento “Adita María”, un campo que realiza ciclo completo en plena zona agrícola, con la participación del INTA y AFA.

Las disertaciones (INTA, IPCVA y asesores privados) estuvieron referidas a las ventajas de la integración ganadera en campos agrícolas (márgenes y costos), corrales de suplementación, recría en pastura de alfalfa, y perspectivas del sector cárnico ante los nuevos escenarios.

La apertura y el cierre del encuentro estuvieron a cargo del Presidente del IPCVA, Ulises Forte, quien aseguró que “hoy tenemos un mundo demandante de carne y aún nos faltan siete millones de cabezas para llegar a los animales que teníamos hace diez años”.

Forte aseguró que “ya aumentamos un 20% el stock, sólo con la eliminación de trabas. Si logramos un conjunto de políticas que hacen falta podemos seguir creciendo en todos los campos del país. En este establecimiento queda demostrado que no hacen faltan grandes escalas para ser eficientes”, agregó.

Por su parte, Fernanda Deni, propietaria del establecimiento, destacó la “sinergia entre ganadería y agricultura, para promover la actividad ganadera, tan relegada en esta zona”.

Inauguración

Al inicio de la jornada se inauguraron las instalaciones de una nueva feria ganadera de Agricultores Federados Argentinos (AFA). En ese marco, Ulises Forte felicitó a la cooperativa de AFA Cañada Rosquín y aseguró que se debe volver a la chacra mixta en las zonas agrícolas ya que el mundo y el mercado interno nos van a comprar toda la carne que estemos dispuestos a producir. Además sostuvo ser “muy optimista porque la ganadería está volviendo a crecer y la carne vacuna va ser cada vez más un buen negocio, además de que se trata de la actividad productiva más federal y genera arraigo y movilidad social en los pueblos”.

El establecimiento “Adita María” cuenta con 128 hectáreas. Se trata de una empresa familiar de origen hereditario con más de 100 años. Siempre se trabajó con hacienda, con diversos sistemas y razas. Al planteo se le suman los campos “El Carmen” (establecimiento agrícola ganadero de 91 Hectáreas) y “La Recría”, un establecimiento exclusivamente ganadero de 33 hectáreas.

El sistema de cría y recría tiene 15 años (anteriormente se hacía invernada y agricultura) y el objetivo a futuro es seguir ampliando el número de animales del rodeo. El gerenciamiento del establecimiento lo realiza la propia dueña, Fernanda Deni, de 48 años, que es docente de historia, quien es además asesorada por la Ing. Agrónoma María Eugenia Racciatti y un veterinario.

Planteo mixto

En el establecimiento se realiza agricultura y ciclo ganadero completo, incluyendo la recría de las vaquillonas que se utilizarán para la reposición de las vacas del rodeo. El sistema se basa en el pastoreo rotativo de alfalfas puras, con el uso de boyero eléctrico, con suplementación en el invierno de silo de maíz o sorgo bajo el sistema de autoconsumo. El plantel de vacas es de raza Hereford y Angus. Los toros y el semen que se usan son de raza Aberdeen Angus y Hereford, según vientre, para expresar el mayor vigor híbrido. La reposición es de aproximadamente un 20%, con expectativas de ir aumentando el número de madres. El resto va a engorde.

A nivel genético se realiza inseminación artificial a tiempo fijo (IATF) de las vaquillonas de primer servicio con 22 meses, en octubre y noviembre, dando 2 oportunidades por vientre y en caso de no lograrse la preñez se repasa con toro siendo esta la tercera y última oportunidad. Además, se realiza el diagnóstico de preñez por ecografía luego de cada servicio. Las pariciones son en junio, julio, agosto y, ocasionalmente, en septiembre. Los destetes se realizan a los 6 meses en forma escalonada, al igual que la venta del gordo, a medida que llegan a su peso objetivo, de entre 360 y 380 kg. La hacienda se comercializa a través del Remate Feria en Cañada Rosquín.

Múltiples beneficios

En diálogo con Campolitoral, el Ing. Agr. Juan Ibarlucea (INTA Roldán), destacó que a este tema “los agrónomos lo sabemos desde la facultad”. Lo dice en referencia a que la rotación agrícola-ganadera; una combinación perfecta por varios motivos. “Las pasturas (gramíneas y leguminosas) fijan nitrógeno (un nutriente fundamental para los cultivos)”, explica. Mejoran la estructura del suelo, optimizan la infiltración del agua y la capacidad de exploración de las raíces, “por eso esas pasturas que viven 3 a 4 años le dejan un suelo en mejores condiciones a la agricultura para maximizar rendimientos”. Ibarlucea asegura que las pasturas reclaman agua los 12 meses del año y frente a los excesos hídricos donde los balances de agua en sistemas netamente agrícolas quedan demasiado cargados y las napas altas, “esto sirve para mejorar el paisaje con ganadería y más cultivos que demanden agua”.

Respecto al tema biodiversidad, la ganadería también aporta lo suyo. “Las pasturas hacen convivir insectos dañinos y benéficos a lo largo del año y frente a los picos del verano, hay benéficos viviendo con capacidad de frenar el avance de esos picos de plaga y mantenerlos en niveles por debajo del umbral de daño económico”.

Por último, al rotar, usamos más variedad de herbicidas, “atacamos a las malezas resistentes de otra forma”, agrega. Por lo tanto, mayor balance, fertilidad, biodiversidad, mayor rotación en el control de malezas son las ventajas de la ganadeía en las zonas agrícolas. Y como si fuera poco, “la ganadería (pastoril intensiva, con los animales en potrero) extrae menos nutrientes que la agricultura”, sostiene el especialista.

Avanza un observatorio nacional forrajero

El consorcio viene trabajando desde hace cinco años y desarrolló un seguimiento forrajero para zonas ganaderas piloto sobre la base de estimaciones satelitales. En esta primera etapa se propone expandir la cobertura del seguimiento a más zonas ganaderas.

Ajustar el sistema a las nuevas fuentes de información satelital que reemplazarán al sensor MODIS. Generar informes de seguimiento periódicos a nivel nacional y regional. Se completó un mapa de la heterogeneidad de los recursos forrajeros del país, único en su tipo.

Además, se elaboró una base de datos unificada con todos los registros de Eficiencia en el Uso de la radiación de recursos forrajeros, una variable clave para expandir a más situaciones el uso de la tecnología satelital para estimar oferta forrajera. Se desarrolló un software para procesar gran cantidad de datos espacial y temporalmente explícitos, que permitan estimar productividad forrajera a partir de índices espectrales, registros climáticos y coeficientes ecofisiológicos.

Se completaron el primer y segundo módulo de este software y se trabaja actualmente en el último. Además, se elaboró un primer prototipo de informe de la situación forrajera para todo el país, con foco en áreas patagónicas y pampeanas para las cuales se cuenta con información más detallada.

Por otro lado, se modificó un tablero forrajero on-line para que interesados no registrados puedan visualizar la situación forrajera prácticamente en tiempo real, está bajo evaluación. Por último, se asiste a la Subsecretaría de Ganadería del Ministerio de Agroindustria para instalar un observatorio forrajero, tanto en la compra de un servidor como en la instalación y uso del software

Fuente: El Litoral

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