2 de julio de 2017 10:30 AM
Imprimir

Uso de insecticidas amenaza apicultura mundial, insisten científicos

Científicos de la Universidad de York en Reino Unido evidenciaron que componentes de insecticidas empleados en la agricultura dañan la salud de abejas y abejorros en detrimento de la apicultura y la biodiversidad. En particular, probaron el efecto negativo por la exposición a los neonicotinoides, incluidos en algunos productos químicos de uso agrícola, reseñó hoy […]

Científicos de la Universidad de York en Reino Unido evidenciaron que componentes de insecticidas empleados en la agricultura dañan la salud de abejas y abejorros en detrimento de la apicultura y la biodiversidad.

En particular, probaron el efecto negativo por la exposición a los neonicotinoides, incluidos en algunos productos químicos de uso agrícola, reseñó hoy en su página web la Fundación para el Conocimiento Madri+d.

Los hallazgos, dados a conocer también por la revista Science, dan cuenta de similares conclusiones a partir de pesquisas hechas en Europa y Canadá.

Bajo el título de ‘El asesino silencioso de las abejas’, Madri+d destacó que durante esta semana la Unión Europea hizo pública su preocupación por intermedio de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, la cual convocó a simposio científico sobre la situación de esa especie animal en el continente.

A juicio de la publicación, no hay muchos datos fehacientes sobre la velocidad del estrago ecológico; pero informes recientes ofrecen datos números: desde de 2013 hasta la fecha, la población de esos himenópteros descendió en España a un ritmo anual del cinco por ciento, del 14 por ciento en Francia y del 15 por ciento en Suecia.

Son cifras preocupantes porque remiten a un problema sostenido en el tiempo, sin indagaciones de campo suficientes para un diagnóstico preciso sobre la magnitud del daño, comentó la fuente mediática.

Mientras tanto, ‘el sector apícola se enfrenta a la gradual pérdida de recursos sin saber muy bien cómo detenerla. Y la naturaleza en pleno, se resiente’, apuntó el reporte.

Numerosas especies vegetales dependen de las abejas y otros insectos para reproducirse: una planta de la fresa necesita cerca de 20 viajes de una abeja para que un fruto crezca de manera robusta y en especies como la alfalfa, la almendra o el pepino, la presencia de este animal es vital, pues sin él prácticamente no existirían, ilustró Madri+d.

Según las averiguaciones científicas, los campos regados con neocotinodides reducen considerablemente la capacidad de supervivencia de las abejas a los inviernos, aunque no hay comportamientos similares en todos los sitios.

En Hungría y Reino Unido el efecto resultó evidente, pero en Alemania apenas resultó perceptible; sin embargo, en los tres países los neocotinoides cerca de las colmenas redujeron la capacidad reproductiva.

Análisis sobre cultivos de semillas oleaginosas tratados con neonicotinoides en Alemania, Hungría y Reino Unido corroboraron el impacto de este pesticida en tres especies de abejas, con descensos en el número de ejemplares.

Otro estudio, en una zona comercial de cultivo de maíz en Canadá, descubrió que las abejas obreras expuestas a esos pesticidas tenían una expectativa de vida inferior y sus colonias presentaban más probabilidades de perder abejas reinas.

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone
Fuente: Agromeat

Publicidad