12 de julio de 2017 10:24 AM
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Las capturas de langostino crecen en demasía y caen los precios

Ya se descargó 70 por ciento más que en junio de 2016, pero para muchos eso no garantiza una temporada extraordinaria, sino un aumento desmedido del esfuerzo pesquero que ya repercute en las ventas. Ante el tamaño chico de los ejemplares piden abrir el norte.

Los desembarques de langostino al mes de junio cerraron con 79.505 toneladas, cuando para el mismo período en 2016 se habían desembarcado 46.336. En los primeros días de julio ya se contabilizan 82.026 toneladas descargadas y las capturas están llegando al orden de las 90.000 toneladas. Estas cifras de abundancia se deben en parte a una temporada exitosa desde el punto de vista biológico, pero también a un aumento desmedido del esfuerzo pesquero con unos 160 buques concentrados en aguas nacionales.

Solo en el mes de junio se desembarcaron 26.706 toneladas, según datos de la Subsecretaría de Pesca; nada igual había sucedido antes. En 2016, un año de excelentes capturas acompañadas de buen tiempo (algo que no ocurre este año), se habían alcanzado las 21.000 toneladas, llegando a las 27.000 recién en agosto, pico máximo de la temporada a partir del cual comenzó a decaer.

Recordemos que la flota sigue operando desde el inicio de la temporada -19 de mayo- entre los paralelos de 47 y 45 grados. Si bien los buenos rendimientos se mantienen, puede observarse una fuerte disminución en el tamaño de los ejemplares. Es por ello que está previsto que mañana ingrese en el Consejo Federal Pesquero una nota de CEPA solicitando la apertura del norte.

Quienes llevan muchos años en la pesquería y conocen profundamente el tema comienzan a dudar sobre si realmente las capturas extraordinarias que se están obteniendo se deben a una abundancia abrumadora de langostino, o en realidad son el resultado de una presión pesquera desmedida sobre el recurso.

En este momento se encuentran operando en aguas nacionales unos 160 barcos, de los cuales menos de la mitad son tangoneros. El resto son barcos fresqueros y costeros que en su mayoría han migrado desde Mar del Plata hacia los puertos patagónicos, incorporándose muchos como nuevos actores en la pesquería.

Las denuncias sobre pesca indiscriminada, descarte o transporte a granel de langostino en cubierta podría buscarlas fácilmente el Director de Pesca nacional en las redes sociales, comúnmente utilizadas por los tripulantes; pero no podrá saberlo de forma oficial dado que no se han designado observadores a bordo en las flotas costera y fresquera que hoy operan dentro de la Veda de merluza. Solo se encuentra cubierta parte de la flota tangonera.

Que tantos barcos pescando sin control puedan afectar la sustentabilidad del recurso es algo que solo en el mediano plazo podrá confirmarse o descartarse; en cambio, donde comienza a verse ya un impacto negativo es en el aspecto comercial.

Desde que comenzaron a realizarse las primeras ventas al exterior con China como uno de los principales compradores, preocupa en el sector la caída del precio de langostino de mayor tamaño, la preferencia por el fresco de menor valor y el aumento indiscriminado de nuevos actores en la pesquería.

Las primeras exportaciones de esta temporada de langostino se concretaron en junio y fue China uno de los principales mercados de destino. En mayo, cuando la flota tangonera recién comenzaba a pescar en aguas nacionales, el informe de Coyuntura de la Subsecretaría de Pesca mostró un aumento del precio promedio de 4,8% para el langostino entero; pero según informaron actores del sector, en junio el precio se desplomó.

Las ventas a China en junio mostraron una caída de 0,50 centavos de dólar por kilo, que sumada a la quita de los reembolsos por Puerto Patagónico terminan dando una ganancia de 1,20 dólares menos por kilo que en 2016 para el sector tangonero.  Hoy, el langostino L1 a China se está vendiendo a 6.500 dólares la tonelada.

Por otra parte, la gran oferta de langostino fresco, en presentaciones como colitas, se presenta como un producto muy atractivo por tener un precio más bajo. Algunos analistas creen que el año terminará con una mayor proporción de langostino fresco en los mercados, en detrimento del congelado.

Esta es hoy una de las grandes preocupaciones del sector tangonero: si bien todavía mantiene rentabilidad, ésta es cada vez más ajustada. El retraso en la paridad cambiaria y el aumento de los costos no permiten, por el momento, ver en 2017 un año tan bueno como el pasado. La participación masiva de barcos en la pesquería hoy impacta en los mercados y puede incluso afectar el recurso si no se aplican medidas de manejo adecuadas.

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Fuente: Revista Puerto - Mar del Plata

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