15 de julio de 2017 11:30 AM
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Precisión y genética, el combo para lograr un maíz de punta

Monsanto lanzó una innovación digital para el cereal, que se basa en la densidad variable y un híbrido específico.

El maíz volvió a tomar el protagonismo que se merecía en las rotaciones agrícolas. En la campaña 2016/17 la superficie fue de 5,1 millones de hectáreas y se proyecta una cosecha de 39 millones de toneladas, según datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (aún falta trillar el 45% del total de hectáreas). Y para este año prevén una producción similar.

En este contexto más que favorable para el cultivo, Monsanto presentó esta semana su nueva tecnología: Sistema de Prescripciones Dekalb. “Es el primer lanzamiento de la marca que no viene en la bolsa”, apuntó Juan Moreno, gerente del negocio de Maíz de Dekalb.

Esta tecnología fue desarrollada en y presentada en Argentina, lo que significa que por primera vez la compañía hace un lanzamiento en el país a nivel global. “Es la mejor cosecha de los últmos 10 años. Es un momento oportuno para el lanzamiento”, agregó el directivo.

Precisión y genética, el combo para lograr un maíz de punta

De izq. a der., Pablo Talano, Juan Moreno y Adrián Vilaplana, de Monsanto.

Se trata de un servicio 100% digital que sirve para eficientizar la siembra del cultivo ajustando la densidad de semilla en cada lote según el ambiente con una escala muy fina que es de 10×10 metros. Esto permite, según explicaron desde la compañía, aumentar los rindes de la gramínea entre un 6% a 10%, hacer un uso eficiente de los recursos y reducir en un 40 % los riegos del cultivo.

La multinacional invirtió $ 115 millones durante los últimos 5 años en la que fue testeada en más de 18.000 hectáreas. En esta primera instancia la tecnología se basará en la densidad variable y en un híbrido específico de la empresa. De todas maneras, para el 2018 agregarán a la plataforma digital la fertilización variable.

¿Cómo funciona esta innovación? Por las respuestas de cada híbrido de la empresa en las prácticas de manejo por ambiente y mediante el uso de herramientas de análisis de Big Data, la compañía logró desarrollar algoritmos que permiten proyectar rendimientos para la futura campaña. Estos rendimientos proyectados son simulados para diferentes escenarios climáticos, tales como Niña, Niño, o Neutro y compartidos con el productor para la toma de decisiones.

 

Un dato interesante que mostraron los directivos de Monsanto es que la mejora genética ha incrementado el rinde 1,2% anual, pero los productores no lo han podido plasmar este beneficio en el campo. Ahora, con la posibilidad de aumentar un 6% a 10% los rindes en una sola campaña, permitirá acortar seis años en uno solo.

“Es una solución integrada que ayudará a disminuir la brecha de rendimiento entre el promedio obtenido por el productor y el alcanzable en base a sus recursos disponibles”, indicó Pablo Talano, Leader de Soluciones Agronómicas Integradas de la empresa.

Esta tecnología costará U$S 16 por hectárea (esta campaña será bonificado) y tiene una duración de 5 años. Previamente, los productores deben hacer un relevamiento de los datos de cada lote. “La agricultura moderna y la aplicación del uso de datos en la producción a campo son la clave para generar un salto tecnológico en los rindes y mejorar la competitividad del maíz”, concluyó Moreno.

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Fuente: Clarin

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