19 de julio de 2017 18:06 PM
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Avanza la cría de pacú santafesino

•Desde la granja piscícola ubicada en el vivero local se consolida una actividad incipiente pero con gran potencial. Mientras ajustan detalles del manejo buscan definir nuevos mercados para desarrollar las nuevas etapas del Plan Piscícola Provincial

Si bien la actividad piscícola se inició en Asia, es en América donde viene creciendo con mayor velocidad. En Argentina, si bien todavía no se dispone de una cadena consolidada, se dispone de los recursos naturales, humanos y logísticos para aprovechar la demanda de un alimento sano y sustentable.

De hecho, en el mundo, el consumo de peces de cautiverio ya dejó atrás el de animales de captura, por lo que la piscicultura se afianza como un pilar productivo y como una gran oportunidad.

Esta semana, el anuncio de la construcción de un cerco perimetral al predio de la granja sanjavierina, sirvió de excusa par que Campolitoral visite una vez más las instalaciones y converse con los responsables de la iniciativa.

Según el Ing. Agr. Marcial Bugnon, actual asistente técnico del Ministerio de la Producción en el área de Recursos Naturales y a la vez responsable del Plan Provincial de Piscicultura, este es sin dudas, otro paso importante.

Paso a paso

“El Plan Piscícola Provincial se inició en el año 2012, y desde entonces va cumpliendo sus etapas”, sostiene, mientras asegura que actualmente están trabajando en apoyo a los emprendimientos locales en materia de asistencia técnica, asesoramiento, capacitaciones y entrega de juveniles producidos en la granja piscícola. “Estamos en la etapa primaria, desarrollando cadenas locales de producción y valor agregado en el corredor de la Ruta 1 aprovechando al actividad turística”. Este año, y por cuarto año consecutivo, se desarrolló en la localidad “la semana gastronómica del pacú en Semana Santa” integrando a todos los actores involucrados, como son los pescadores/productores (con vistas al valor agregado y procesamiento de la carne de pescado), y al sector gastronómico y de cabañas, que son quienes tienen el servicio de comidas para poder hacer llegar el pacú a los restaurantes de la zona.

Actualmente, Bugnon explica que hay emprendimientos en Helvecia, San Javier, Los Jacintos, Pájaro Blanco y la Unión Agrícola de Avellaneda. A los pequeños emprendimientos se les provee de los juveniles. “Tenemos un grupo de Helvecia que hace algo en tanques y jaulas. En San Javier dos grupos de pescadores y 5 emprendimientos privados de empresarios turísticos; en Pájaro Blanco con un pescador con 4 jaulas, y en la Unión Agrícola 11 jaulas. En cada una trabajamos de 400 a 500 pacúes, y el objetivo principal del Plan en esta fase es generar información local para ver las condiciones sociales y agroecológicas de la provincia, para lo que estamos trabajando en el centro y norte, ajustando técnicas de manejo para poder ofrecer a quienes quieran emprender la información precisa para la toma de decisiones”, sostiene.

Visión

Bugnon asegura que ven a la actividad como algo complementaria a las otras de la zona. “En el caso de los pescadores, que no disponen de tierras, como asociada a la dinámica del río a través de las jaulas. La misma lleva un cambio de mentalidad para generar un ahorro productivo (pez) y nos ilusionamos con que tal vez con el tiempo podamos invertir la fórmula, para que la cría sea más importante que la pesca. Con esto estaríamos logrando uno de los objetivos que es bajar la presión de pesca sobre el río”, planifica.

Y en breve, se viene la integración con el arroz. “Con la ganadería podemos aprovechar las represas, o incluir la actividad con la producción de arroz, una rotación que ya se realiza en otras provincias. En este caso, la idea es implementarla a dos escalas: una más pequeña aquí en la granja con pequeñas parcelas y otra más grande en un campo arrocero en Colonia Teresa, donde el productor está terminando de preparar el campo”.

También sostiene que las condiciones agroecológicas hacen que vayan ajustando las técnicas de manejo. “Y en esto de generar información, no podemos copiar otras realidades, sino generar lo nuestro. Tenemos un régimen térmico propio, y uno de agua, además de nuestra gente. Por eso estamos pensando en ciclos de producción más bien cortos, de recría y engorde, la que va de octubre a abril, con densidades más bajas (por eso mismo bajamos la carga de 800 a 400 animales en las jaulas de 16 m3), lo que está dando muy buen resultado, y eso nos permite llegar bien -lo hemos comprobado- partiendo de un juvenil de 100 a 150 gramos a un ejemplar de 1 kg 200 en esos 6 meses aproximadamente”.

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Ajustando manejo

Consultado por Campolitoral respecto de la tolerancia de la especie Pacú a la temperatura de nuestras aguas, manifiesta que lo han tenido en cuenta. “Hemos comprobado que pasar el invierno con peces en terminación no es recomendable, y el año pasado hubo mucha mortandad por el frío, al igual que en el estado natural”. Por eso, en la recría adelantaron la reproducción con temperaturas controladas (2 grados por encima de los normal) para poder lograr la maduración estacional anticipada. “Hicimos la reproducción entre el 20 y 25 de enero (ya tarde) porque estuvimos sujetos a las condiciones de ese momento, y provocando con este trabajo que los reproductores maduren sexualmente antes que lo previsto para hacer la reproducción a principios de diciembre, como sucede en otras latitudes. Logrando eso podemos apurar la fase de alevino y recría para poder llegar al invierno con un tamaño (50 a 80 gr.) que le permita sobrellevar el invierno mejor, con un shock de alimento y largarlo a la recría de la mejor manera. Hasta ahora no ha hecho frío, pero cuando vengan las heladas, los invernaderos se cubren”.

La faceta comercial

Finalmente, reconoció que en este sentido hay un cuello de botella. “Si hay mercado en escala, el consumo de pescado de cría supera el de la pesca a nivel mundial, ese es el dato que nos marca el norte. En Argentina y Santa Fe en particular venimos dando los primeros pasos. En el mercado local estamos desarrollando las cadenas locales en San Javier, Alejandra, Helvecia y Cayastá, para que sean los mismos productores los que puedan llegar al plato”. Pero también reconoce que esa demanda tiene un límite, que con la producción local está abastecida. El desafío entonces es insertar el producto en otros centros de consumo más importantes, “y para eso trabajamos para una trazabilidad, apoyándolo con la marca Producto de mi Tierra, para empezar a incubarlo en los locales disponibles y llevarlo a los mercados. “Demanda hay, y la carne de nuestro pacú es altamente valorizada por los consumidores por encima de otros productos similares de criaderos de otras provincias, por las cararcterísticas del agua (se crían en el río) y por faenarse antes de engrasarse”, reconoce.

A nivel productivo, en esta temporada se producen unas 15 jaulas que equivalen a unos 6.000 pacúes, eso sin considerar lo de la Unión Agrícola de Avellaneda. “Pero en nuestra microregión esa es la producción, parte de la cual incluso fue a algunos restaurantes en Santa Fe”.

Demanda hay, y la carne de nuestro pacú es altamente valorizada por los consumidores por encima de otros productos similares de criaderos de otras provincias, por las cararcterísticas del agua (se crían en el río) y por faenarse antes de engrasarse”.

Ing. Marcial Bugon.

Ministerio de la Producción

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La importancia de un plan

El gobierno de la provincia de Santa Fe, consciente de la importancia de la Acuicultura en el mundo y dadas las características que presenta nuestra provincia, ideó un plan Integral para el desarrollo de esta actividad. Los objetivos generales son: Pesca sustentable. Fin a la depredación. Crear un “Polo Acuícola”

Ordenar la comercialización de la carne de pescado y su distribución. Fomentar el consumo de carne de pescado en la población santafesina. Los objetivos específico se basan en demostrar la viabilidad de los procesos de engorde de peces. Crear una granja Piscícola para la producción de alevines. Facilitar la identificación de espacios, para desarrollar la Acuicultura. Desarrollar diferentes fases del proceso productivo de la Acuicultura. Desarrollar herramientas de carácter financiero. Agregado de valor a la carne de pescado.

Fases

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Primera fase: Centro piloto para la formación en el cultivo y engorde de alevines o juveniles. Elección de especies a cultivar, sistemas de jaulas/estanques. Crecimientos. Alimentación/convertibilidad. Segunda fase: Construcción de una Granja Piscícola para la producción yfecundación de ovas (origen estatal). Suministro a futuros acuícultores.Fomento de la investigación. Ensayos con diferentes especies autóctonas. Mejoramiento genético, estudios de crecimiento, precocidad y convertibilidad.Estudio Economico. Unidad economica familiar. Fondos rotatorios. Tercera fase: Procesado de los productos provenientes de la Acuicultura (despinado, fileteado o mayor valor agregado) cooperativas, salas detransformado, frigoríficos. Puntos de venta, canales de distribución. Última fase: El consumidor, información y formación. Fomento del consumo de pescado en los hogares santafesinos.

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