21 de julio de 2017 13:46 PM
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Monitoreo y fumigación contra las langostas

El Senasa y el INTA trabajan para controlar los focos activos. Chaco, Formosa, Santiago del Estero y Santa Fe son las provincias afectadas.

La persistencia de fuertes vientos del norte, temperaturas elevadas y un invierno benigno fueron los factores que potenciaron la presencia de numerosas mangas de langosta que ya afectan entre 9 y 10 millones de hectáreas en las provincias de Chaco, Formosa, Santiago del Estero y Santa Fe, también la playa llegó a algunos cultivos al oeste de Chaco, mientras el SENASA, con la cooperación del INTA, los productores y la ayuda de los gobiernos provinciales trabajan para controlar y minimizar el impacto.

La voz de alerta la dio el organismo sanitario en la última semana de junio, cuando se denunció la detección de focos de langosta en los departamentos chaqueños de Almirante Brown, Nueve de Julio, Chacabuco, 12 de Octubre, 2 de abril y Fray Justo Santa María de Oro.

Lo cierto es que el fantasma de 2015 sobre vuela a las provincias del norte. Los productores no pueden ocultar su preocupación por el posible daño que esta nueva plaga podría ocasionar a la próxima campaña de girasol y los posibles ataques a cuadros de trigo que ya se implantaron en el NEA. Hasta el momento las mangas de langosta afectaron a cuadros ubicados en Quimili, Las Breñas y Sáenz Peña, donde el trigo se encuentra en estado emergente.

“Estamos preocupados por el avance de la planta y mantenemos contacto con los productores y con el presidente de la Sociedad Rural de Las Breñas (Chaco), José Luis Chabucoy. Este es sólo uno de los productores afectados con 500 hectáreas de trigo sembradas y 500 en las que tiene previsto sembrar girasol”, detalla Carlos Vera, director del Distrito 9 de la Sociedad Rural Argentina, en Chaco.

Pese a la gran densidad que tiene la población de langostas, hasta el momento, los daños en los cuadros agrícolas no son importantes porque los ejemplares aún no se encuentran en la etapa de reproducción, ni tampoco de voracidad alimenticia.

El directivo considera fundamental fumigar todos los focos para evitar que avancen hacia la zona núcleo, porque al llegar a esa región, estas ya se encontrarían en etapa de reproducción y los daños serían muy importantes: “Si no cortamos el avance de la manga hacia el sur, en dos o tres meses las consecuencias serán nefastas para la zona núcleo en plena época de siembra. La idea es combatirla aquí en el norte para evitar su traslado y que afecte a los cultivos de invierno”.

Para el tratamiento de este problema se creó una comisión de emergencia integrada por autoridades provinciales, del SENASA, del INTA y de las entidades agropecuarias que trabajan en el desarrollo de un plan de contingencia para controlar la presencia de la plaga.

Trabajo conjunto

Desde el SENASA, Héctor Medina, responsable del Programa Nacional de Acridios explica que las mangas de langostas que se abatieron sobre algunas provincias argentinas pertenecen a distintas especies de una gran familia considerada plaga, pero que están bajo control.

“Las primeras denuncias las tuvimos en Formosa alrededor del 24 de junio y, a partir de ese momento desplazamos personal del SENASA en todo el territorio. Desde esa fecha hubo vientos muy fuertes del norte y temperaturas muy altas, factores que contribuyeron a que la manga se mueva a gran velocidad para recorrer grandes distancias en pocos días. La plaga viene de Bolivia y Paraguay. Según pudimos saber estos países tienen focos muy importantes en los departamentos limítrofes con Argentina y una parte del foco es posible que se haya formado en Formosa”.

En este contexto, el especialista advierte que la explosión de langostas se produce a nivel regional y Argentina asiste con apoyo técnico a Bolivia y Paraguay para confinar a la plaga: “La única solución para resolver este problema es trabajar en forma regional con estos dos países y sumar recursos para limitar su avance en todo el territorio”.

Medina, que está realizando constantes recorridas a campo, comenta al comienzo de la tercera semana de julio, que las mangas de langosta estas más concentradas en la zona de Qumili, Santiago del Estero, sur de Chaco y norte de Santa Fe, pero es optimista porque estima que debido a las temperaturas de los últimos días que se presentan en la región -pese a que están por encima de los promedios de invierno-, no crean las condiciones necesarias para que se reproduzcan, por eso “es probable que las mangas sigan sobrevolando la región norte del país por un par de meses”, detalla.

La presencia de la manga se detectó en Formosa, primero. Después se denunció la detección de un foco en Pozo del Tigre, que se desplazó hacia Concepción del Bermejo al este y otro hacia Los Frentones, al oeste de la provincia y más recientemente se recibió una denuncia de la presencia de focos en Pampa de los Guanacos, ubicada sobre la ruta 16, en la provincia de Santiago del Estero. También hubo denuncias de la aparición de focos en Las Breñas, al sur de Qumili, Chaco.

En cuanto a las medias de prevención, Medina explica que todos los años: “Trabajamos en el manejo de las langostas mediante un monitoreo permanente que se realiza desde el Programa de Acridios, que tiene más de 100 años de aplicación, por lo que siempre se hacen tareas de vigilancia. En 2015 y 2016 reforzamos todos los trabajos de monitoreo. Inclusive estamos dando apoyo a Paraguay y Bolivia y creemos que todos estas acciones son vitales para contener y minimizar el avance de las langostas en todo el territorio nacional”:

Respecto a los daños ocasionados por la plaga, de los monitoreos se desprende que se alimentan en gran medida de monte nativo y “en cultivos recibimos algunas denuncias, sobre todo en trigo, al norte de Quimili, pero son poco significativos hasta el momento”, detalla el técnico.

Por su parte, Ignacio Martín Luna, del Area de Protección Vegetal del INTA Santiago del Estero Este, recuerda que la problemática de langostas, se olvidó durante muchos años, pero resurgió con fuerza a mediados de 2015 y se acentúo en el 2016 afectando básicamente a las provincias de Santiago del Estero, Tucumán y Catamarca.

“En ese momento la participación y colaboración de diferentes actores del medio, incluyendo al sector público y privado, fue la condición que permitió contener la emergencia”, explica Luna.

En cuanto a la actualidad, la aparición de las mangas de langostas de los últimos 15 días, “indica que la situación es más compleja que en 2015 y 2016. También es preocupante la presencia de la plaga en los países limítrofes pero al mismo tiempo son muchos los actores que están trabajando para que la situación no pase a mayores”, detalla el técnico.

“El INTA está colaborando con la difusión de la problemática, con énfasis en el monitoreo permanente de la plaga por parte de la población en general. Actualmente el SENASA, el INTA, la provincia de Santiago del Estero y grupos de productores de todo el territorio están en comunicación por diferentes medios a fin de alertar sobre la presencia de la plaga y poder realizar los controles necesarios”, explica.

Para los técnicos es fundamental su seguimiento durante el día para poder geoposicionar las zonas donde se asientan durante la noche por la baja en la temperatura y poder realizar los controles respectivos.

“Por ahora no se han registrado daños de importancia sobre cultivos de invierno (considerando la extensión de la problemática), pero el potencial de daño que esta plaga puede ocasionar es un factor preocupante que mantiene alerta a todos los organismos”, concluye el técnico del INTA.

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Fuente: Ambito Financiero

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