21 de julio de 2017 15:38 PM
Imprimir

EE.UU.: desarrollan nuevo sensor de bajo costo para detectar pudrición en papas almacenadas

En Idaho, según la Farm Bureau Federation de este estado, cada primavera los agricultores plantan más de 129.500 hectáreas de papas valoradas en USD 550-700 millones. No obstante, la mayoría de los consumidores desconoce que aproximadamente el 30% de lo que se cosecha se echa a perder antes de llegar al punto de venta.

Gracias a una reciente beca de USD 413.681 de la Idaho Global Entrepreneurial Mission (IGEM), los investigadores Harish Subbaraman, David Estrada y Yantian Hou, de la Universidad Estatal de Boise, están colaborando con la Universidad Estatal de Idaho y con los socios industriales Isaacs Hydropermutation Technologies, Inc (IHT) y Emerson para desarrollar una red de sensores inalámbrica capaz de detectar los niveles de temperatura y humedad, así como de dióxido de carbono y amoniaco, en tiempo real para ayudar a detectar de forma precoz la pudrición.

Este sistema de sensores conectado a la nube contará con una visión tridimensional de las zonas críticas y ayudará a predecir la pudrición o el deterioro en la calidad de las papas almacenadas. Esto permitirá a los productores utilizar los datos en tiempo real de los sensores junto con un sistema en miniatura para limpieza del aire que está desarrollando IHT con el fin de dar una rápida respuesta a los problemas potenciales.

Harish Subbaraman, profesor asistente de Ingeniería Electrónica, señala: “El problema actual es que no existen sensores que puedan detectar de forma temprana la pudrición, pero si puede hacerse, se pueden evitar pérdidas de cosecha a gran escala”.

David Estrada, profesor asistente de Ciencias de los Materiales, añade: “La pudrición se propaga con el contacto. Ahora, el sistema funciona así: un agricultor entra en el almacén y huele a papas podridas, y ya está. Pero nuestros sensores pueden detectar partes por millón, o incluso partes por mil millones, y nos puede decir exactamente dónde han detectado la pudrición. De esta forma, los agricultores pueden retirar unas cuantas papas podridas y salvar el resto del lote”.

Estrada explica que el coste de los sensores podría ascender a tan solo unos cuantos dólares por unidad. Se espera que el sistema de monitoreo no solo ayude a evitar que se produzcan desechos, sino que también podría ayudar a conservar la calidad de las papas en el almacén.

 

Comentario

En los próximos meses, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) comenzará la construcción de modernas instalaciones para el desarrollo científico y tecnológico en la producción de papa semilla en INIA La Pampa, Purranque, ratificando su importancia como el centro más importante de producción de este insumo a nivel nacional.

Se trata de un moderno laboratorio de cultivo de tejidos con una superficie de 325 metros cuadrados que aumentará la producción de plántulas generadoras de mini tubérculos, cifra que en la actualidad llega a los 600 mil anuales. En tanto, con la nueva tecnología se proyecta producir 2 millones de mini tubérculos en similar periodo. Asimismo, se contempla la construcción de una bodega en frío de una superficie de 998,76 metros cuadrados que en la práctica permitirá entregar al sector privado semillas de mejor calidad en condiciones controladas de temperatura y humedad (edad fisiológica más joven).

De esta forma, con el llamado a licitación de las obras, INIA inicia el proceso con una inversión histórica de 770 millones de pesos del Fondo Patrimonial institucional, fortaleciendo el desarrollo científico y tecnológico en la generación de papa semilla, cuya escasez en la actualidad constituye una de las principales problemáticas de la cadena productiva a nivel nacional.

Agrimundo

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone
Fuente: FreshPlaza – INIA

Publicidad