24 de julio de 2017 12:04 PM
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¿Por qué se han presentado de nuevo brotes de aftosa en Colombia?

De acuerdo con la constancia presentada por Fedegán en la sexta reunión de COSALFA, la presencia de brotes de aftosa en diferentes lugares del país están relacionados con la falta de rigurosidad operativa de los procesos y procedimientos. Aquí las razones.
Más allá de los informes oficiales, que no se compadecen con los resultados –4 brotes independientes en menos de un mes–, y de los pronunciamientos de Luis Barcos, representante de la OIE, quien sin mayor constatación en campo ha avalado ante los medios la administración reciente del programa de erradicación y las medidas para contener la emergencia, el sector ganadero colombiano y el país requieren de una evaluación y de un informe objetivo, como la Recomendación V presentada en la COHEFA 13, que posteriormente fue dado a conocer ante la COSALFA.
La emergencia por presentación de brotes de aftosa en diferentes lugares del país, tiene que ver más con la falta de rigurosidad operativa de los procesos y procedimientos, que con otros factores externos. Estos elementos son los siguientes:
-La Zona de Alta Vigilancia (ZAV). En una ZAV la acción de la autoridad no se puede limitar a vacunar el hato que esté a la vista, como se viene realizando desde 2016; sino a realizar control sanitario predio a predio, como lo hacía Fedegán durante su administración del FNG, para establecer variaciones significativas de población bovina y reportarlas al ICA para investigar, ya sea ocultamientos de ganado o el crecimiento excesivo por posible contrabando.
En las ZAV era menester preservar y fortalecer el piloto de identificación individual del hato –trazabilidad– que inició el gremio en 2012, y no hacer borrón y cuenta, con inmensas pérdidas de información y de recursos, como hizo el Gobierno con el administrador actual (Fiduagraria). Era necesario extremar el control sobre la expedición de Guías Sanitarias de Movilidad, susceptibles a la corrupción local.
-Pérdida de la Certificación de Calidad ISO-9001:2008 de la que gozaban diferentes programas del Fondo Nacional del Ganado, incluidos los Programas Nacionales de Salud Animal. Dicha certificación estuvo vigente hasta el 1 de agosto de 2016. Sin embargo, el nuevo administrador no tuvo interés en la renovación a su cargo. Esto implicó que dejaran de realizarse las auditorías periódicas de calidad y se perdiera la posibilidad de encaminar acciones de mejora sobre los diferentes procesos del Programa de Erradicación y Control de la Fiebre Aftosa.
-Ausencia de rigurosidad y estandarización en aplicación de procesos y procedimientos. Desde 2009 no se registraban focos de aftosa en el país, teniendo en cuenta que el Sistema de Gestión de Calidad y los Programas de Sanidad Animal obedecían normas y procesos estandarizados, y además con supervisión permanente. Vale recordar que dichos procesos, hablando de las campañas de vacunación, eran sometidos a auditorias posteriores que permitían encontrar falencias y corregirlas. Esto permitió que en más de 8 años no se presentaran focos de aftosa en el país. Tan solo un año después de haber cambiado los procesos por parte del nuevo administrador, ya se presentan 4 brotes en diferentes lugares.
Tampoco se puede desconocer el impacto del desmonte de un sistema centralizado de distribución nacional del biológico en cada uno de los ciclos semestrales. Adicionalmente, se dejó de aplicar el Manual Técnico para los Ciclos de Vacunación del Fondo Nacional del Ganado, FNG, que definía las actividades previas, operativas, administrativas y pos ciclo, que se debían cumplir para desarrollar con éxito cada fase del Programa contra la fiebre aftosa.
-Desconocimiento de las verdaderas causas de presentación de focos. Las diferentes autoridades sanitarias del país atribuyen el origen de los brotes de aftosa recientes al contrabando de animales con la enfermerdad desde Venezuela. Sin negar la amenaza permanente por el ingreso ilegal de ganado, esta condición ha estado siempre presente en la frontera, y poco o insuficiente ha sido la acción de las autoridades competentes.
La diferencia entre lo que ocurre hoy y la situación precedente, cuando los focos se redujeron a cero, es la pérdida de rigor en los procesos y registros de vacunación. De hecho, existen quejas y denuncias de muchos animales no vacunados, abriendo la posibilidad de que se creen grietas en la fortaleza inmunológica de la que gozaban las diferentes regiones.
-Deficiencias en la información registrada. Hasta 2015, cuando el FNG administrado por Fedegán fue responsable de las campañas de vacunación, la información reportada en cobertura de predios y bovinos era sujeta a procesos de auditoría y verificación muestral, con estándares enmarcados en el Sistema de Gestión de Calidad. Dicha información provenía de los responsables operativos de la vacunación, es decir, de los Comités Ganaderos Regionales.
Hoy en día, a los comités que realizan vacunación (en varios casos recién constituidos y faltos de experiencia), no se les ha permitido conocer la información que han recaudado para que ellos mismos realicen el primer filtro de calidad. No se sabe si se han utilizado otros protocolos de depuración y, de ser así, no se conocen sus resultados, que podrían arrojar variaciones significativas en los informes (cifras) de la aparente mejor cobertura que han presentaron el ICA y el Ministerio de Agricultura. En principio, los hechos dan lugar a la duda y a la necesaria verificación.
-Ausencia de sistemas de apoyo. Tal como lo ha solicitado Fedegán de tiempo atrás, el país requiere un Programa Nacional de Fiebre Aftosa que establezca con claridad las acciones que se deben llevar a cabo en el marco de las demás estrategias integradas al mismo, como:
1. Control a la movilización de animales, pues el actual sistema (SIGMA) no lo garantiza contra la corrupción local; prueba de ello es que los camiones interceptados con ganado de contrabando presentan Guías en regla.
2. Vigilancia epidemiológica acompañada de Análisis y Gestión del Riesgo.
3. Trazabilidad.
4. Control de fronteras.
5. Diagnóstico diferencial de enfermedades vesiculares.
6. Bioseguridad 3ABC Agricultura para el laboratorio Nacional de Enfermedades Vesiculares.
7. Educación sanitaria.
8. Evaluación permanente del programa, entre otros. Hasta el momento el nuevo administrador solo se ha centrado en la estrategia de vacunación, y ella por sí sola no puede responder por el mantenimiento del status sanitario de país libre con vacunación.
-No utilización del Sistema de Información Técnica, SIT, software que fue diseñado por Fedegán cuando estaba al frente del FNG, y que cuenta con la capacidad para administrar toda la información de los ciclos de vacunación de manera oficial, con todos los controles de acceso requeridos para minimizar riesgos de errores en la digitación o la alteración de las cifras oficiales. Es un verdadero patrimonio que se fue construyendo a partir de la experiencia y el conocimiento. Actualmente existe inquietud respecto al manejo de la información por parte de Fiduagraria, dado que se está usando un aplicativo de Excel que no cuenta con las anteriores características.
Adicionalmente, sin que haya claridad sobre la razón, al cierre del segundo ciclo de vacunación de 2016, las copias de los Registros Únicos de Vacunación de todo el país se trasladaron a Bogotá, en lugar de dejarlas en los gremios operadores de la campaña, como siempre se hacía, dándole transparencia al proceso.
-Toma de decisiones no técnicas ni científicas. Es el caso de la realización de la feria Agroexpo, lugar al que llegan animales de diferentes lugares del país. Cuando se presenta un brote, una de las medidas a tomar es la prohibición de ferias, subastas o eventos donde se concentren animales como el que concluyó ayer en Bogotá.
Al evento ferial ingresaron animales provenientes del Magdalena medio, zona donde fueron adquiridos los animales que presentaron aftosa en el municipio de Yacopí.
El hecho de que animales provenientes de una zona en la cual hay fuertes sospechas respecto a circulación del virus y que, de hecho, esté en cuarentena, se mezclen con animales de todo el país, constituye un riesgo muy grande de transmisión de la enfermedad hacia otras regiones. A pesar del alto costo político y comercial; es una decisión que el ICA debió valorar con mayor rigor técnico antes de autorizar el ingreso de animales.
ContextoGanadero
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Fuente: Agromeat

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