24 de julio de 2017 12:23 PM
Imprimir

Tres graves plagas invasoras afectan hoy la agricultura chilena

Pueden llegar al país en plantas, alimentos, autos, aviones y equipaje, y sus consecuencias son desastrosas.

Ingresan al país en una planta, una fruta, una hortaliza, madera de los pallets. Lo han hecho incluso dentro de un fardo de ropa. Vía aérea o a través de un paso terrestre. En el último tiempo han ingresado al país nuevos insectos que hoy se están transformando en plagas que pueden afectar la agricultura nacional.

Patricia Estay, coordinadora del Programa Nacional de Sanidad Vegetal del Instituto de Investigación Agropecuaria (Inia), dice que las plagas emergentes o invasoras llegan al país por el intercambio comercial o por el ingreso de turistas o viajeros.
Por la gravedad que revisten, Estay destaca tres plagas: la polilla del racimo de la vid; la chinche pintada, que ataca las hortalizas, y la mosquita de alas pintadas.

La polilla de la uva (Lobesia botrana) afecta a las uvas y también a los arándanos y ciruelas. Se detectó por primera vez en Chile en el año 2008. Actualmente existe un programa nacional liderado por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), que junto con mesas público-privadas de investigación, encabezadas por Inia, deciden anualmente los programas de manejo para esta plaga, la que oficialmente está bajo control. Está presente desde Atacama hasta la Región de Los Ríos con algunas zonas “en contención” y otras “erradicadas”, explica Estay.

La segunda plaga más grave es la de la chinche pintada (Bagrada hilaris). Se detectó por primera vez el año pasado cerca del estero Cruces, en Quilicura, lo que hace suponer que ingresaron a través del aeropuerto internacional de Santiago. Conocidas en Asia, África y Europa, en América solo se sabía de su presencia en México y EE.UU. Se alimenta de una gran variedad de vegetales y ya está causando estragos en los cultivos de repollo, coliflor y brócoli. “Hoy está presente en más de 10 comunas de la Región de Valparaíso y afecta a hortalizas de hoja principalmente (rúcula, coliflor, repollo). Se encuentra bajo control obligatorio por parte del SAG”, destaca Estay.

La más nueva de las plagas es la de la mosquita de alas pintadas (Drosophila suzu-kii), y se supo de ella recién en junio. “Se ha encontrado en moras silvestres, siendo realizadas sus detecciones en trampas alimentarias en las regiones de La Araucanía, Los Lagos y Los Ríos. Se sabía que estaba en Argentina y se esperaba su ingreso. A nivel mundial es considerada una de las plagas más dañinas en frutales de carozo y en berries como arándanos, moras y frambuesas”, explica.

El llamado de la coordinadora de sanidad vegetal del Inia es a la responsabilidad. “Turistas, inmigrantes, viajeros, todos los ciudadanos debemos ser responsables, porque tenemos influencia en las condiciones fitosanitarias del país y podemos impactar la economía y la agricultura. La mayoría de estas plagas ha sido ingresada. Por tanto, es fundamental seguir las reglamentaciones y exigencias que indica el SAG a la hora de viajar, ya sea en vehículo o avión, en especial aquella que señala no traer ningún tipo de alimento”, insiste.

Para combatir estas plagas, el Inia desarrolla el Programa Nacional de Sanidad Vegetal, que contempla la mantención de un banco de hongos y nematodos capaces de causar la muerte a distintas plagas sin afectar los cultivos.

El objetivo es mantener controladores biológicos de plagas que se puedan cultivar en el laboratorio y luego liberar sobre los cultivos afectados.
Actualmente se está probando con dos hongos cuyas esporas tienen un 65% de control sobre la polilla de la uva

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone
Fuente: www.latercera.com

Publicidad