29 de julio de 2017 11:53 AM
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Por qué Argentina exporta sólo el 28% de la carne bovina que podría vender al exterior

Hay un alto porcentaje de novillos y vacas que no tienen registros de trazabilidad, pero el principal factor es que el mercado interno paga más que la exportación y con menos exigencias.

Argentina produce anualmente unas 500 mil toneladas de carne de vaca y unas 700 mil toneladas de carne de “novillo”. Exporta sólo unas 270 mil toneladas equivalente carcasa. De las 700 mil toneladas de novillo, puede descartarse a la hora de exportar un tercio de este volumen, por tratarse de carcasas livianas, cuyo peso es inferior a los 125 kilos mínimo que demanda el mercado internacional. Así, serían elegibles, en realidad, para exportación unas 466 mil toneladas de novillo y unas 500 mil toneladas de vaca (gorda, manufactura y conserva), en total unas 966 mil toneladas; pero se exporta sólo el 28 por ciento de ese volumen.

Si bien se exporta algo de carne de vaquillona o de novillito, puede calcularse que 90 a 95 por ciento de lo vendido al exterior es carne de novillo entrepesado o pesado, o de vaca.

Si hay en la Argentina, en principio, una producción “exportable” de 966 mil toneladas, ¿por qué se embarca al exterior tan poco? Hay un porcentaje de los novillos o de las vacas que no tienen los registros o la trazabilidad necesaria para que sus cortes sean exportados. Pero en la mayoría de los casos lo que sucede es que el productor encuentra mejor precio en el consumo interno.

Además, si se toma la lista de precios de venta mayoristas de un frigorífico “exportador”, se observa que en la mayoría de los casos, y haciendo las cuentas en dólares, el mercado interno paga más que la exportación, y con menores exigencias. Un caso ilustrativo es el caso de la media res sin R&L (bife, cuadril y lomo), que se trata de una carcasa generalmente de más de 125-135 kilos se vende sin despostar al consumo interno.

Es cierto que hay muchos animales sin trazabilidad para UE, pero la dificultad básica para exportar es que con este tipo de cambio, hoy, lo que paga el consumo supera lo que puede pagar la exportación. Aún pagando un precio por kilo vivo inferior a lo que paga el consumo está perdiendo entre tres y cinco pesos por kilo en gancho faenado.

 

Exportación en pie

En Uruguay es frecuente la figura del feedlot que ingresa terneros de 120-150 kilos, enteros, para ser llevados hasta los 250/260 kilos con destino a exportación en pie: Turquía y Egipto. El ternero ingresado no debe tener problemas de ojos, ni de patas, ni verrugas; debe estar bien descornado (no se aceptan con cuernos) y debe ser de razas británicas. No se admite ni el cruza ni el Holando.

El ternero o novillito sin castrar, con destino a exportación, vale hoy 15-20 centavos más por kilo vivo que el castrado. Son varios los corrales de hotelería que prestan el servicio de recriar el ternero entero de los 130 a los 250/260 kilos con ganancias de uno a 1,20 kilos diarios, y un costo de dos dólares por kilo ganado. Al final del proceso van a otro corral de concentración, propiedad de la firma exportadora, donde están al menos unos 30 días en observación antes de la exportación.

Muchos terneros son destetados enteros y recriados a campo; si no se consigue comprador para ser encerrado y luego exportado en pie, se lo castra con 9-12 meses y se lo vende con destino a invernada pastoril. Se calcula que de los 1,35 millones de terneros machos que se destetan anualmente en el Uruguay, unos 220-250 mil son recriados enteros (sin castrar) con destino a exportación.

El año pasado, Uruguay exportó 283 mil animales en pie, en su mayoría novillitos sin castrar con destino a Turquía, mercado que absorbió el 91 por ciento de lo embarcado.

Se estudia aumentar las exportaciones a Egipto, mercado que este año podría comprar en total un millón de cabezas en pie.

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Fuente: AgroVoz

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