19 de agosto de 2017 08:31 AM
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El voto del campo

A quién te parece que va a votar el campo?”, me preguntó el conductor de la mañana de LT9, Adrián Brodsky. En la salida de cada mañana, el referente del programa “Dame Radio” se interesó por medir el humor del sector productivo en la última jornada previa a las PASO. Mi opinión fue que “el […]

A quién te parece que va a votar el campo?”, me preguntó el conductor de la mañana de LT9, Adrián Brodsky. En la salida de cada mañana, el referente del programa “Dame Radio” se interesó por medir el humor del sector productivo en la última jornada previa a las PASO.

Mi opinión fue que “el campo”, votaría por quien le cumpla sus requerimientos más básicos: obras de infraestructura y previsibilidad económica, para hacer lo que más sabe: producir.

A nivel nacional, el triunfo de Cambiemos en los distritos agropecuarios fue más notorio en localidades afectadas por el agua, sobre todo en el sur santafesino, Córdoba y Buenos Aires.

Igualmente, “el campo” no gana elecciones por sí mismo. Según cifras oficiales, los Establecimientos Productivos no alcanzan a los 280.000 a nivel nacional. Por más que lo multipliquemos por cuatro, no alcanza para darle pelea a cualquier municipio del cordón bonaerense.

El peso del campo no está en las urnas, pero vibra en cada comunidad del interior y un poco más allá, también en las grandes ciudades: en las verdulerías, carnicerías, almacenes de barrio, supermercados y cadenas comerciales.

Igualmente, si bien el campo votó por un cambio con todo lo que representó la gestión anterior, tampoco implica un cheque en blanco a los actuales, porque si bien se vio beneficiado con un nuevo marco de previsibilidad, la eliminación de retenciones a las exportaciones de la mayoría de sus productos, todavía subyacen los mismos problemas estructurales que arrastran las cadenas productivas.

En este sentido, la demora en la implementación del crédito a los tamberos santafesinos preocupa tanto o más que la falta de anuncios en materia de políticas de reactivación exportadora, que permita reflotar la actividad.

El advenimiento del cambio climático y la falta de inversión en obras de infraestructura durante décadas, además de un modelo productivo que necesita reinventarse, son los desafíos para diseñar políticas a largo plazo que vuelva a desarrollar el país desde la matriz agroindustrial con valor agregado. Para eso los votaron.

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Fuente: El Litoral

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