5 de septiembre de 2017 10:52 AM
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¿Ya miró la consistencia de las bostas de su ganado?

Un detenido monitoreo a campo de las deposiciones pueden ayudar a interpretar y corregir problemas de alimentación
Jorge Humberto García H., un inquieto ganadero, y promotor del pastoreo racional Voisin, explica, con base en un documento de la ingeniera Argentina Miriam el Gallardo, el análisis de la Consistencia de la materia fecal de los bovinos.
La ingeniera aconseja hacer un detenido monitoreo a campo de las deposiciones (en los potreros y/o corrales de alimentación) para interpretarlas, y corregir problemas de alimentación.
La consistencia de la materia fecal
En función de la consistencia de la boñiga o bostas (grado de humedad) y características físicas (aspecto general), se pueden distinguir cuatro tipos de deposiciones:
1) De consistencia firme
Son bostas fecas duras que se deponen como una única unidad en forma piramidal, relativamente secas (bajo contenido de humedad). En general no poseen un olor intenso. Al tacto son ásperas, con abundantes partículas de fibras gruesas, sin rastros visibles de grano.
Diagnóstico: Consumo de abundante fibra entera de regular calidad con alto grado de lignificación y largo tiempo de retención en rumen, escaso nivel de proteína en la dieta en especial de compuestos nitrogenados degradables, provoca efecto “llenado ruminal” que conduce a menores consumos.
Generalmente coincide con pH de rumen de alrededor de 7 o levemente superior. Son comunes en vacas secas o de fines de lactancia.
En vacas de alta producción durante el 1er tercio de lactancia reflejan una condición de subnutrición y consecuentemente menores rendimientos de leche con elevadas concentraciones de grasa butirosa y bajos porcentajes de proteína.
2) Consistencia ideal
Deposición menos firme que la anterior, suavemente redondeada en sus bordes, dejando en el centro una leve depresión (donde, por dichos de algunos expertos “podría colocarse una flor de margarita”).
Al tacto es suave y levemente pastosa y homogénea, no se visualizan fácilmente partículas de fibra larga ni granos enteros o parcialmente digeridos.
Diagnóstico: Dieta balanceada, correcta cantidad y calidad de Fibra (FDN) y suficiente nivel de fibra efectiva (FNDef.). En rumen se forma un “entramado” fibroso en la capa superior que promueve una adecuada masticación, rumia e insalivación. Indica buena sincronización, con pH ruminal promedio diario de 6-6,5. Adecuado consumo voluntario y buen nivel de producción y composición de sólidos en leche.
3) Consistencia blanda
Feca acuosa y de olor penetrante. Presenta una forma aplanada y expandida, al deponerse “salpica” bastante.
Es inconsistente y resbaladiza al tacto, muchas veces se nota la presencia de “mucus” del tracto gastrointestinal que es transportado por la rápida tasa de pasaje de la dieta.
En contacto con el aire presenta una coloración levemente grisácea. Se distinguen fácilmente partículas aisladas de finas fibras largas y granos enteros que no fueron digeridos debido precisamente a la rápida tasa de pasaje. Coincide con un rumen de tipo ácido, con pH inferior a 6 en buena parte del día.
Diagnóstico: Es indicativo de un déficit de fibra, principalmente FDNef. En muchas circunstancias el animal puede encontrarse en acidosis subclínica.
Es frecuente en vacas de alta producción en los primeros meses de la lactancia, que reciben elevados niveles de concentrado en la dieta.
En otras categorías es común en condiciones de pastoreo de forrajes tiernos (alfalfa de primavera y otoño, por ejemplo) y dietas con altos contenidos de proteína degradable.
Generalmente se asocia a altos consumos voluntarios y muy rápidas tasas de digestión y pasaje.
El contenido de sólidos de leche es normalmente bajo, principalmente el de grasa butirosa., en algunas ocasiones se presenta la inversión en las concentraciones de grasa a proteínas (más proteína que grasa). Esta condición es de “alerta” y se debe corregir rápidamente los niveles de fibra de la dieta.
4) Consistencia chirle
Fecas totalmente planas y acuosas, se visualiza entrecortada, en secciones muy extendidas. Se va deponiendo en forma de “chorros”, salpicando en su alrededor.
Contiene abundante “mucus” intestinal, muy resbaladiza al tacto. Los garrones y cola generalmente están muy sucios con materia fecal.
Diagnóstico: Severo desbalance nutricional, déficit pronunciado de fibra y FDNef, excesos de proteínas de alta degradabilidad ruminal; disturbios en el metabolismo mineral (balance aniónico-catiónico) que provoca graves alteraciones en el balance hídrico corporal.
Es también signo de déficit pronunciado de magnesio (Mg) en la dieta En frecuente en vacas pastoreando verdeos de invierno muy tiernos, como principal componente de su dieta. “Alerta roja”, se debe plantear nuevamente la ración incorporando fuentes de energía, fibra y minerales.
ContextoGanadero
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Fuente: Agromeat

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