6 de septiembre de 2017 09:15 AM
Imprimir

Colombia: harina de lombriz recibe patente como sustrato de fermentación

El estudio que llevó al otorgamiento de la patente de invención por parte de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), evidenció que la harina de lombriz roja californiana (Eisenia foetida) es una fuente potencial de nitrógeno orgánico para formular sustratos de fermentación.

Este nuevo producto puede reemplazar por completo el extracto de levadura usado comercialmente para fermentaciones alcohólicas y ácido lácticas, con iguales rendimientos de producción. El nuevo producto se constituye, además, en una fuente de vitaminas y minerales.

La fermentación alcohólica se utiliza para obtener biocombustibles, elaborar productos cosméticos, de limpieza y, sobre todo, para fabricar bebidas alcohólicas como cerveza y vino.

Por su parte, la fermentación con ácido láctico se usa tradicionalmente como método de conservación de alimentos como verduras frescas, algunos yogures, productos similares al pan que se elaboran sin trigo o cebada, leches fermentadas y algunas carnes embutidas.

La docente de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Liliana Serna Cock, integrante del grupo de investigación que obtuvo este nuevo desarrollo, explica que para producir etanol y ácido láctico se requieren, respectivamente, levadura y bacterias ácido lácticas. Esta producción, que se logra por medio de procesos de fermentación, necesita de un sustrato y fuentes de carbono, nitrógeno y fosfato. Por su parte, nutricionalmente las bacterias ácido lácticas son muy exigentes, puesto que necesitan, además, vitaminas y minerales que por lo general no necesitan las levaduras. Para hacer más eficiente la producción, tanto de etanol como de ácido láctico, la fuente de nitrógeno utilizada debe ser inorgánica, como, por ejemplo, sulfato de amonio.

Por el cambio innovador de la fuente de nitrógeno, la SIC le otorgó a la Universidad Nacional de Colombia una patente a la creación titulada “Fuentes de nutrientes de origen orgánico para la formulación de sustratos utilizados en procesos de fermentación”. Estas contemplan no solo el uso de Eisenia foetida, sino de todas las variedades de lombriz Eisenia y sus combinaciones, dado que con todas es factible generar procesos de nutrientes para fermentación y por sus contenidos de nitrógeno, la combinación de estas puede hacer más eficiente el proceso.

La patente también protege el proceso de obtención de harina de lombriz y su formulación dentro de un sustrato de fermentación. La composición de esta harina alcanza hasta el 95% de materia seca, 60% de proteína, dentro de la cual el nitrógeno corresponde hasta el 10%. En cuanto a minerales, contiene fósforo, potasio, calcio, magnesio, cobre, hierro, zinc, manganeso y boro.

“Lo que ofrecemos al mercado es que los productos pueden tener un mayor valor agregado, promocionándolo como orgánico por usar harina de lombriz como fuente de fermentación”, explica Serna. La docente menciona, además, que este es un avance importante en un mercado cuya tendencia de consumo va hacia lo orgánico, para lo cual se requiere que los productos certifiquen sus procesos. Por las aplicaciones en la agroindustria, la harina de lombriz como sustrato de fermentación orgánica puede ser una alternativa para empresas de alimentos o fabricantes de bebidas alcohólicas, con valor agregado, por su producción con un proceso orgánico.

Comentario

En Chile, la empresa nacional Food for the Future (F4F), tras años de pruebas y estudios, especialista en la crianza de la mosca soldado negro (Hermetia illucens), cuenta con la tecnología para criar este insecto de manera controlada, reproducirlo y hacerlo crecer a una escala industrial.

Luego de la decisión de la Unión Europea de permitir la utilización de ingredientes derivados de insectos, será posible utilizar proteínas animales procesadas (PAP) de estos, como ingredientes para muchas especies de cultivo, entre ellas, las acuícolas.

El foco de la empresa F4F es encontrar nuevas formas sustentables de alimentar al mundo. “A nivel mundial, vamos a tener que incrementar en un 70% la producción actual de alimento, para poder llegar a alimentar a los 9 mil millones de personas a 2050. En tanto, millones de toneladas de alimento son desechadas a nivel global y pueden ser reutilizadas de manera eficiente, reinsertándola a la cadena trófica a través de los insectos”, dijo el jefe de Producción de la empresa, Gonzalo Urquieta.

La empresa F4F lleva más de tres años desarrollando la cría de la mosca soldado negro (Hermetia illucens) y, actualmente, ha completado el ciclo de cría y se apronta a la aplicación de un modelo de negocio que permita comercializar sus productos.

A juicio del gerente técnico de la empresa, Francisco Serra, existe una corriente mundial nueva y creciente de considerar a los insectos como alimento. “Existe una variada gama de insectos que ya han sido investigados por su potencial en alimentación animal. Los más estudiados son los dípteros, entre los cuales destacan las larvas de la mosca soldado”, dijo Serra.

Según los representantes de F4F en Chile, existen varios mercados de alimento que podrían incorporar harina de insectos. “Esta materia prima es ideal para alimentar todo tipo de monogástricos: incluidos los salmónidos, aves, cerdos, mascotas y al ser humano. Adicionalmente, a través de las larvas se realiza el manejo de residuos orgánicos industriales y también la producción de fertilizantes”, añadió Urquieta.

Agrimundo

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone
Fuente: Foods News Latam – Salmonexpert

Publicidad