8 de septiembre de 2017 15:30 PM
Imprimir

Pigmentos naturales pueden aumentar la resistencia a enfermedades

Un nuevo estudio realizado en el Instituto Weizmann de Ciencias y publicado en el Proceedings of the National Academy of Sciences de Estados Unidos ha abierto el camino a potenciales y numerosos usos de las betalainas, pigmentos rojo-violeta y amarillo, altamente nutritivos y conocidos por sus propiedades antioxidantes y utilizados como colorantes alimentarios.

Los pigmentos  a base de remolacha pueden ayudar a aumentar la resistencia a las enfermedades y el valor nutricional de los cultivos. Los pigmentos de color atraen a los insectos polinizadores, protegen a las plantas contra las enfermedades y confieren beneficios a la salud.

Las betalainas se hacen de los frutos del cactus (tunas), de flores, como buganvillas y de ciertas plantas comestibles como las betarragas. Son relativamente raros en la naturaleza, en comparación con los otros dos grupos principales de pigmentos vegetales.

Asaph Aharoni, del Departamento de Ciencias de la Planta y Medio Ambiente Weizmann, y el Dr. Guy Polturak, junto con otros miembros del equipo utilizaron en su análisis dos plantas productoras de betalaina: la betarraga (Beta vulgaris) y los cuatro tipos de petunias (Mirabilis jalapa).

Usando la nueva generación de secuenciación de ADN y otras tecnologías avanzadas, los investigadores identificaron un gen previamente desconocido, implicado en la síntesis de betalainas que reveló que las reacciones bioquímicas de las plantas utilizan el aminoácido tirosina para convertirlos en betalainas. A continuación, abordaron el desafío final de reproducir la síntesis de betalainas en plantas comestibles que normalmente no producen estos pigmentos.

Los investigadores produjeron papas, tomates y berenjenas con pulpa y piel de color rojo violeta. También lograron controlar la localización exacta de la producción de betalaina, por ejemplo, haciendo que el pigmento se hiciera sólo en la fruta de la planta de tomate, pero no en las hojas o el tallo.

Usando el mismo enfoque, los científicos hicieron que las petunias blancas produjeran flores violetas y que las plantas de tabaco florecieran en tonalidades que varían desde el amarillo al rosa naranja. Fueron capaces de lograr un tono deseado haciendo que los genes relevantes se expresen en diferentes combinaciones durante el transcurso de la síntesis de betalainas.

Pero un cambio en el color no fue el único resultado. La actividad antioxidante fue 60% mayor en los tomates productores de betalainas, que en el promedio. “Nuestros hallazgos pueden ser utilizados en el futuro para fortificar una amplia variedad de cultivos con betalainas, con el fin de aumentar su valor nutricional”, dice Aharoni.

Un beneficio adicional que descubrieron los investigadores es que las betalainas protegen a las plantas contra el moho gris (Botrytis cinérea), que anualmente causa pérdidas de cultivos agrícolas por miles de millones de dólares. El estudio mostró que la resistencia al moho gris aumentó en un 90% en las plantas diseñadas para hacer betalainas.

Los científicos produjeron versiones de betalainas que no existen en la naturaleza. “Algunos de estos nuevos pigmentos, pueden resultar más estables que las betalainas naturales”, dijo Polturak. “Esto puede ser de gran importancia en la industria alimentaria, que hace un uso extensivo de betalainas como colorantes naturales en alimentos, por ejemplo, en los yogures de frutilla”.

Comentario

Con el propósito de contribuir al crecimiento del sector agroalimentario chileno, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) divulgó en el seminario realizado en Santiago en diciembre de 2016, denominado: “Materias primas para la industria de alimentos: casos exitosos y nuevos desafíos”, las últimas tendencias en materia de colorantes naturales, el rescate de frutos nativos y temas de inocuidad, entre otros.

María Teresa Pino, Coordinadora del Programa Nacional de Alimentos de INIA y organizadora del evento, señaló que uno de los objetivos del seminario fue dar a conocer a la comunidad los objetivos de este programa que busca promover la innovación en el desarrollo de materias primas para la producción de alimentos saludables, respondiendo a los nuevos desafíos globales de sustentabilidad, inocuidad, trazabilidad, valor agregado y salud.

Así buscan otorgar apoyo continuo al proceso de innovación, diversificación y sofisticación de la matriz alimentaria, en directa colaboración con el sector privado. Entre los proyectos impulsados, destacó el de colorantes y extractos naturales obtenidos a partir de papa morada, camote y frutales nativos.

El principal uso para este tipo de pigmentos es en las bebidas, aguas saborizadas, confites y repostería, entre otros. En tanto los colores más demandados son el caramelo, amarillos, naranjos y rojos (carotenoides), morados azules y rojos intensos (antocianinas y betalaínas), por nombrar algunos.

“Chile tiene un tremendo potencial como proveedor de colorantes naturales obtenidos a partir de especies nativas, introducidas y mejoradas, debido a su biodiversidad y variabilidad climática, por lo que INIA, junto a la empresa nacional FMC Corporation y con apoyo de CORFO, está evaluando y seleccionando las mejores especies para producir líneas de colorantes”, señaló la coordinadora.

Agrimundo

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone
Fuente: Fresh Plaza/ Weizmann Wonder Wander – INIA

Publicidad