9 de septiembre de 2017 10:29 AM
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Hay soja en las galletas, los asientos de los autos y las cremas de belleza

El poroto tiene m煤ltiples usos industriales; la Argentina tiene el desaf铆o de agregar valor a su producci贸n

El mayor cultivo de exportaci贸n argentino sigue generando oportunidades de negocios y su inserci贸n en distintas a茅reas productivas e industriales parece no tener techo. Desde la elaboraci贸n de galletas o alimentos balanceados para animales, hasta la fabricaci贸n de adhesivos, velas o lubricantes, la industria sigue descubriendo distintos usos para la soja, que poco a poco va ganando mayor lugar en reemplazo de derivados del petr贸leo, m谩s caros y menos amigables con el ambiente.

“Me parece que uno de los principales puntos que hoy est谩 faltando para hacer m谩s masiva la innovaci贸n y la aplicaci贸n de valor agregado en derivados de soja es que los trabajos cient铆ficos sean m谩s espec铆ficos y puedan aterrizar en temas que cualquier empresa los pueda detectar como nichos de negocios interesantes”, analiza Miguel Calvo, ex presidente de ACSOJA. A su parecer, la capacidad tecnol贸gica se encuentra en pleno funcionamiento, como por ejemplo el INTI de Mar del Plata u otros centros tecnol贸gicos, pero todav铆a se requieren mejores canales de di谩logo y puentes con la parte privada, sobre todo con las pymes, para generar inter茅s en el desarrollo de productos y crear una sinergia constructiva.

El esquema de negocios ideal que propone Calvo, y en el que las peque帽as y medianas empresas deber铆an desempe帽ar un rol fundamental, es similar al de la industria automotriz, que se basa principalmente en los autopartistas. “Hay que generar un flujo en el cual cada empresa se convierta en una industria ‘partista’ de la otra, integr谩ndose y complement谩ndose para crear virtuosismo en la cadena cinem谩tica de la producci贸n”, explica. En ese sentido, la soja es muy generosa con un amplio espectro de usos y una gran diversidad de aplicaciones que pueden ser aprovechadas tanto por grandes multinacionales, como por pymes y hasta peque帽os emprendimientos familiares.

Grandes compa帽铆as como Ford ya han experimentado las ventajas de sustituir los respaldos de los asientos y apoya cabezas de sus autom贸viles con espuma derivada del poliol de soja (que tambi茅n se usa en zapatillas). Mientras que la industria farmac茅utica y cosmetol贸gica utiliza un excedente residual en la fabricaci贸n de biocombustibles llamado glicerina farmacopea para la elaboraci贸n de sus productos (antibi贸ticos, cremas humectantes). Sin embargo, hay toda una cantera de productos que a las grandes compa帽铆as, por las enormes escalas y n煤meros macros que maneja, no le son atractivos dado su grado de especializaci贸n en la demanda. Y all铆 es donde a las medianas empresas se les abre todo un escenario de oportunidades.

Fabricaci贸n de celof谩n, adhesivos, tintas, lubricantes, pinturas ep贸xicas y las denominadas bolsas comestibles saborizadas por un lado. O la elaboraci贸n de alimentos balanceados para animales (incluidos peces), conservantes, filtros para cigarrillos y aditivos para productos horneados, son algunas de las actividades donde las pymes han logrado hacer pie. Pero todav铆a existe un amplio campo de desarrollos que no salieron a la luz, ya sea porque los estudios experimentales no llegaron a煤n a una conclusi贸n exitosa o porque las investigaciones no tuvieron un resultado econ贸mico contundente. Y all铆 es donde se requiere cierta cuota de audacia para apostar por proyectos que en primera instancia no resultan atractivos, pero pueden encontrar su nicho en el mercado.

“Los empresarios deben estar convencidos que la innovaci贸n y el cambio permanente pueden ser sin贸nimos de posibilidades de negocios”, aconseja el ex presidente de Acsoja. Para ello tambi茅n se necesita del financiamiento necesario y una pol铆tica estatal que apoye y d茅 est铆mulo a este tipo de emprendimientos. Calvo pone como ejemplo el camino iniciado desde hace muchos a帽os por Estados Unidos con reglamentaciones que van en ese sentido. Por un lado, existen leyes de uso preferencial, a partir de las cuales los organismos oficiales tienen la obligaci贸n de privilegiar en sus licitaciones aquellas empresas que contengan productos de caracter铆stica renovable (ya sea soja o ma铆z). O tambi茅n la implementaci贸n de un programa de “check-off”, donde los productores de soja deben abonar una peque帽a tasa que finalmente se destina a programas de investigaci贸n y fomento productivo de derivados de la soja.

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Fuente: La Nacion

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