10 de septiembre de 2017 02:58 AM
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Panamá no dará tregua a la brucelosis bovina

En el istmo, la bacteria tiene una presencia ínfima de 0.02% de un hato de 1,550,000 cabezas. Todo animal con reactivo positivo o sospechoso es sacrificado en matadero; en el resto de América solo se vacuna

Solo con el sacrificio de unos 300 bovinos, Panamá podría declararse libre de brucelosis bovina. En el istmo, la presencia de la bacteria Brucella abortus es de 0.02% en un hato ganadero de 1,550,000 cabezas de ganado. Panamá es el único país de América que erradica la bacteria con el sacrificio; el resto de países, incluyendo a Estados Unidos, la controla con tratamiento de vacunación.

En la década del 50, una encuesta seroepidemiológica por brucelosis en Panamá realizada a bovinos y porcinos determinó que la bacteria estaba difundida en todo el país. Desde entonces, el país lanzó su campaña de erradicación mediante el sacrifico y cuyos resultados podrían respaldar una pronta liberación.

 

RESEÑA

Panamá es el único país de la región cuya campaña de erradicación es el sacrificio

En Panamá, la bacteria fue detectada en la década de los años 50 por los laboratorios del Gorgas y del Ministerio de Salud.

La bacteria provoca abortos prematuros y su propagación se produce porque el animal lame las secreciones contaminadas.

 

Actualmente, en Panamá hay presencia de la bacteria en Panamá Oeste, específicamente en una finca en Capira; en Bocas del Toro y en Chepo. Mientras que la bacteria está erradicada en la provincia de Colón, el cordón fronterizo de Panamá y Costa Rica, Los Santos, Herrera y el sur de Veraguas.

El Decreto Ejecutivo 20 del 13 de abril de 1999, publicado en la Gaceta Oficial 23,778, establece que todo animal cuyo reactivo sea positivo o sospechoso debe ser sacrificado en matadero en un periodo no mayor de quince días y bajo normas de bioseguridad.

LA BACTERIA

La brucelosis bovina es una enfermedad contagiosa del ganado bovino que también puede contagiar al hombre a través del consumo de productos lácteos no pasteurizados.

En el animal, produce abortos, retención de placenta y producción de crías débiles.

Los animales contraen la bacteria de forma digestiva al lamer las secreciones vaginales pre y pos parto, de abortos o por comer pasto contaminado, así como en la leche.

CONSIDERACIONES

Bredio Velasco, director nacional de Salud Animal del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), afirmó que en Panamá los ganaderos son conscientes del trabajo arduo que se realiza para la erradicación de la bacteria, pues a simple vista las reses solo tienen la sintomatología de los abortos prematuros. ‘Un aborto puede provocar el contagio de diez reses’, destacó Velasco.

El funcionario explicó que como dice el Decreto 20, ‘una vez se detecta la bacteria, el animal es sacrificado; se identifica con una ‘B’ en la mejilla derecha y en el sacrificio del día son los últimos en tratarse, debido a que el personal debe tomar medidas de bioseguridad’.

En el caso de la hembra, el laboratorio del MIDA analiza el tejido de la ubre, los ganglios mamarios y el útero; mientras que en los toros analizan los testículos. De confirmarse la bacteria, solo la carne ingresa al circuito de consumo.

Previo al sacrificio, la finca es puesta en cuarentena y cada sesenta días el personal del MIDA verifica muestras para confirmar la erradicación de la bacteria.

La campaña de erradicación de la brucelosis en Panamá llena de orgullo a Euclidez Díaz, secretario ejecutivo de la Asociación Nacional de Ganaderos (Anagan), porque el país pronto será declarado libre de la bacteria, ya que la ley se basó en el refrán ‘muerto el perro, se acabó la rabia’, pues al no tratar los animales con vacunas, se está saneando realmente al hato del peligro.

En Panamá, la brucelosis aparece cuando se importa ganado en pie de lechería, pues estos animales de alta genética vienen de países donde las campañas se enfocan en vacunación y no en erradicación.

‘Consumimos productos importados donde las reses pudieron tener episodios de brucelosis, ya que a diferencia del istmo, esos países, sobre todo de Sudamérica, atacan la bacteria con tratamientos de vacunas, y aquí sacrificamos al animal, del cual solo es óptimo consumir la carne, no así su leche ni vísceras’, apuntó Díaz.

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Fuente: Agromeat

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