14 de septiembre de 2017 21:59 PM
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Se fueron de Rizobacter, crearon su firma y compiten con sus exempleadores

Con sede en Pergamino, Tropfen nació como distribuidor impulsado por la multinacional Evonik, pero apuesta al desarrollo propio. Prevé facturar u$s 6 millones en cinco años.

En alianza con la multinacional química Evonik Industries, una nueva empresa se posiciona en el mercado para competir en el segmento de los coadyuvantes. Tropfen, con sede en la ciudad de Pergamino, selló un acuerdo de distribución de las tecnologías ya probadas mundialmente de la alemana y salió al mercado de coadyuvantes con dos productos, a los que sumó otros dos de elaboración propia.

La empresa, fundada a principios de este año por dos ex Rizobacter, planea distribuir la tecnología tanto en la Argentina, como en países como Paraguay, Uruguay y Bolivia, aunque el primer paso sea avanzar en el plano local. Ya presentaron las dos tecnologías propias en Aapresid (TropCS, un acondicionador de agua y TropL, limpiador de equipos pulverizadores), que comenzaron a ser comercializadas en el mes de septiembre.

Junto con los dos productos de tecnología Evonik (los coadyuvantes Break-Thru -que anteriormente distribuía en el país Rotam y Break-Thru MSO Max-tecnologías que por ejemplo en Brasil y Chile son distribuidas por BASF), la compañía espera cerrar este año con una facturación de u$s 1,2 millón. “El proyecto es a cinco años con la idea de alcanzar una facturación de u$s 6 millones en la región”, afirmó a El Cronista Julián Etchegoyen, Director de Tropfen, uno de los socios fundadores de la compañía junto con Alejandro Capridi.

Ambos ya tienen experiencia en el rubro: Etchegoyen manejó previamente la línea de coadyuvantes de Rizobacter, luego de haber trabajado también en Dupont, mientras que Capridi se desarrolló en el sector de ventas de la empresa que hacia fines del año pasado fue adquirida por la rosarina Bioceres (que adquirió un 50% de la compañía).

Especializado en el rubro de coadyuvantes, tecnologías que potencian la acción de los fitosanitarios y minimizan errores de aplicación para los distintos cultivos del agro, el plan para el año que viene pasa por levantar una planta de producción, fraccionamiento y envasado, que les permita formular para el 2021 unos 500.000 litros de producto al año. “Tenemos oficinas en Pergamino y la idea es sumar la planta también allí, ya que hoy el servicio nos lo da AFA Agricultores Federados Argentinos con un volumen de producción que estimamos de 150.000 litros para este año”, destaca Etchegoyen.

Como dato de color, ya desde el nombre de la compañía se entiende la ascendencia germana. “Tropfen” significa “gota” en alemán: “El nombre remite al centro de nuestra misión empresarial y expertise. Somos un equipo especializado en el diagnóstico y generación de estrategias de aplicaciones agrícolas eficientes. Creemos que en la simpleza de una gota se puede expresar el potencial de tecnologías que aseguren una mejor y mayor producción, cuidando al medio ambiente y las personas”, destacó el ingeniero agrónomo.

Por el lado de Evonik, se trata de una multinacional especializada en productos químicos, con ventas anuales por un total de 12.700 millones de euros (año fiscal 2016), más de 35.000 empleados y presencia en cerca de 100 países. En el caso del agro, ofrece soluciones para agroquímicos y biodiésel.

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Fuente: Agromeat

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