16 de septiembre de 2017 02:28 AM
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“Proyecto de Inale plantea atender desarrollo e interés en crecer de los tambos “

Uruguay : Entrevista de El Observador Agropecuario al presidente del Instituto Nacional de la Leche (Inale)

¿Cómo está hoy la lechería?

La lechería procura concretar soluciones para la crisis que le afectó duramente en los dos últimos años y le provocó un endeudamiento a nivel de productores de alrededor de US$ 350 millones. El primer paso en procura de soluciones que le permita salir adelante se vislumbra a través del accionar de un mecanismo financiero en cuya implementación se está trabajando.

Se propone poner en práctica con el aporte de $ 1,30 por litro de leche que se generará con el nuevo precio del producto que aumentará en $ 2 para los consumidores. Su destino durante cinco años para un fideicomiso permitirá crear un fondo para tratar de superar las mayores dificultades que tiene el sector, que son de tipo financiero.

¿Existe una renovación en el perfil del endeudamiento?

Existe un endeudamiento industrial del que no se habla demasiado, el que pasó de unos US$ 100 millones, que fue una cifra históricamente normal en los últimos tiempos, a alrededor de US$ 200 millones. Ocurre que la crisis de estos dos años que ha enfrentado la lechería ha dejado una cantidad de secuelas en varios sectores.

En especial en muchas industrias que han quedado con dificultades y también con productores que siguen muy complicados. Integrantes de la industria y de los productores reconocen que han mejorado los precios y que es posible llevar adelante la gestión de las empresas, pero se entiende que no permiten cubrir las obligaciones del endeudamiento que se ha generado. Esta es la traba principal de la lechería, donde precisamente está trabajando Inaleundefined Se procuran instrumentos que permitan que esas obligaciones se puedan cumplir de la mejor manera posible, con más flexibilidad y en plazos mayores.

¿Qué fue lo que pasó entonces?

Las industrias locales buscaron adecuarse a los requerimientos de los mercados internacionales y a recibir los volúmenes mayores de la producción lechera, que crecieron en forma acumulada a razón de un 4% anual. Pero al detenerse ese crecimiento, se ocasionó un golpe importante para muchas industrias, que estaban dependiendo de ese aumento para lograr una rentabilidad equilibrada.

¿Y a nivel de productores?

A nivel de productores hay que superar no solo el endeudamiento, sino también la reinversión que no se realizó durante estos dos años. Hay que tener en cuenta que en la lechería hay una apuesta continua a estar actualizado y cumpliendo las inversiones en maquinaria agrícola, en fertilizantes, en praderas o reservas forrajeras. Es todo un engranje que cuando se detiene hay que dar ese salto, y ese es otro de los desafíos que tiene el sector.

¿Por dónde está la salida?

Para salir de esta situación Inale ha trabajado en consenso desde hace varios meses junto al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) en un proyecto de desarrollo que se entiende necesario transitar, instrumentando un tipo de financiamiento a largo plazo con intereses adecuados y con una forma de retención que copie las remisiones de los productores, ya sea en valor como en las remisiones totales de cada tambo.

También se plantea generar un fondo de garantía para que muchos productores que las tengan disminuidas y no les sean suficientes, también se les pueda atender. Es claro que podrán recibir asistencia en base a planes de desarrollo de sus predios, no a que se le atienda en forma masiva.

Tienen que ser productores a quienes les interese crecer, porque cuando se facilitó el fondo lechero se buscó pagar deudas atrasadas, pero en este caso se trata de apalancar el endeudamiento y, por otro lado, que el productor pueda hacer las inversiones que no ha hecho. Además, que el instrumento continúe y que pueda ser tomado por productores que ingresen al sector o predios interesados en agrandar sus explotaciones.

Un momento de desafíos.

El sector enfrenta desafíos y tiene dificultades en varios campos, pero lo hace siguiendo con su perfil exportador, tratando de aprovechar las ventajas de su sistema productivo y del capital que representa la vocación de su gente por el tambo.

También sobresale tratar de aprovechar las necesidades de alimentos que existen a nivel mundial. No obstante esa perspectiva, específicamente para Uruguay se complicó el año pasado con la caída del mercado de Venezuela y en los últimos meses nuevamente con Brasil, que planteó una vez más cuotificar el ingreso de los lácteos uruguayos a ese mercado.

¿Cómo están las exportaciones?

El panorama comercial durante los primeros ocho meses de este año destacan que hasta agosto habían ingresado al país US$ 356 millones, lo que marca una caída de 4% con relación a igual período del año anterior. Los precios de exportación han mejorado con relación a diciembre pasado entre 40% para la manteca, 10% para los quesos y 7% para la leche en polvo entera.

Este panorama alienta la esperanza en los productores de que pueda seguir mejorando el precio que reciben de la industria láctea, el que ha mejorado 13% con relación al año pasado. Luego de obtener un valor de $ 8,79 el litro en julio del año pasado y $ 7,64 en igual mes de 2015, ahora están recibiendo $ 9,91 y, en la medida que el precio internacional se mantenga firme y con tendencia de suba, es posible que siga fortaleciéndose. A ello hay que agregar que se puede sumar una baja en los costos de fructificar las gestiones que se desarrollan en ese sentido.

Los resultados no se han hecho esperar como se puede observar en las remisiones de leche a las diferentes plantas industriales, que registran un incremento del 7% con relación a los primeros ocho meses de 2016.

FICHA PERSONAL

Edad
70 años
Estado civil
Viudo, 7 hijos y 14 nietos
Profesión
Médico Veterinario
Hobby
El fútbol
Hincha
De Peñarol

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Fuente:

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