22 de septiembre de 2017 12:32 PM
Imprimir

Vacas más gordas para producir más terneros

Según estudios del Inta, con 50 kilos más de peso, las hembras podrían elevar en 15 puntos el índice de preñez promedio argentino

En el rodeo de cría argentino, actualmente, las vacas llegan al momento del servicio demasiado delgadas, lo que afecta la fertilidad, la eficiencia y, a la larga, el objetivo de recuperar el stock.

Según Aníbal Pordomingo, coordinador nacional de Producción Animal del Inta, si se aumentara en 50 kilos el peso vivo de las reproductoras, se podría incrementar en 15 puntos el índice de preñez, de 60 a 75 por ciento, lo que significaría un salto productivo del 40 por ciento en este aspecto.

El especialista sostuvo en diálogo con Inta Informa que, pese a que la condición corporal media del rodeo nacional coincide con la necesaria para preñar a más del 60 por ciento de las vacas, en el país “por cada 100 animales en un planteo de reproducción  sólo un poco más del 50 por ciento produce un ternero”, cuando “en otras partes del mundo, en ambientes similares, ese índice supera el 80 por ciento; nuestros valores son bajos”.

Para Pordomingo, el objetivo al que debe apuntarse es a “un tercerno por vaca por año”, lo que significaría en la práctica elevar el promedio de destete actual del 63 al 68 por ciento. Para ello, “el primer gran desafío es lograr la mejor alimentación de la vaca durante todo el año”.

Estrategias

Patricia Menchón, docente de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Mar del Plata – Unidad Integrada Balcarce, indicó que una de las estrategias que puede seguirse para mejorar este indicador es “lograr el acople de un período de máximo requerimiento como es el servicio con la máxima oferta forrajera”.

De todos modos, Pordomingo consideró que el reto de planificar la disponibilidad de alimento “no es simple de abordar porque depende mucho de las capacidades de las empresas de cría para generar más forraje y complementarlo”.

“En algunos casos se trata de implantación de nuevas pasturas, en otros de infraestructura para manejar o administrar mejor el forraje disponible del campo natural o implantado –alambrados, picadas, aguadas, comunicaciones e instalaciones–, o poder diseñar un negocio ganadero que soporte y justifique el salto en inversiones y costos iniciales”, añadió.

En tanto, Menchón consideró clave también planificar la alimentación, antes y después del parto, a fin de garantizar altos índices de preñez en el servicio siguiente. “En una escala del 1 al 5, se espera que la vaca esté pariendo en una condición corporal de 3; en aquella escala que es del 1 al 9, en un valor cercano al 5 de condición corporal”, describió.

Otro punto esencial es la elección del momento del destete porque “al destetar, la vaca reduce los requerimientos de la lactancia a, prácticamente, niveles de mantenimiento; de esta manera, puede recuperar su estado corporal para afrontar el próximo ciclo productivo”.

Más información: http://intainforma.inta.gov.ar/?p=40299 

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone
Fuente: Agromeat

Publicidad