4 de octubre de 2017 01:56 AM
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Avanza acuerdo entre Londres y UE por cupos arancelarios de la OMC

Llegaron a un entendimiento sobre la distribución de las cuotas que rigen las importaciones agrícolas que ingresan a la UE desde países no miembros del bloque

El Reino Unido y Bruselas cerraron un acuerdo preliminar sobre el reparto de las cuotas de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Es uno de los primeros grandes avances en las negociaciones relacionadas con el Brexit entre Londres y la Comisión Europea.

Diplomáticos y funcionarios de la UE contactados por Financial Times aseguraron que las dos partes habían alcanzado un entendimiento sobre la distribución de las cuotas arancelarias que rigen la importación de productos agrícolas que ingresan a la UE desde países no miembros del bloque.

“La UE y Gran Bretaña quieren mantener los niveles existentes de acceso a los mercados de otros miembros de la OMC”, señala una carta conjunta enviada a las capitales de la UE.

El acuerdo en principio podría ayudar a preparar el terreno para que el Reino Unido se incorpore a la OMC como miembro independiente, y no como parte de la UE.

Ese avance contrasta con el progreso más irregular que tuvieron las negociaciones de divorcio formales entre Gran Bretaña y la UE, las cuales según el parlamento europeo todavía no avanzaron lo suficiente como para iniciar la segunda fase de conversaciones sobre las futuras relaciones.

Dado que las cuotas arancelarias fijan la cantidad de mercaderías que pueden importarse a aranceles bajos o sin aranceles en vez de impuestos plenos de la OMC que pueden superar el 100%, son altamente valiosas para los exportadores de productos agropecuarios.

El tema se volvió particularmente sensible, porque el Reino Unido y la UE tendrán que distribuir los cupos, que pueden totalizar decenas de miles de toneladas de carne vacuna y productos lácteos, cuando Gran Bretaña abandone el bloque en 2019.Países como Australia y Nueva Zelanda presionaron para que suban las cuotas combinadas del Reino Unido y la UE tras el Brexit, para evitar cualquier reducción del comercio con Gran Bretaña.

Pero según el acuerdo propuesto entre el Reino Unido y la Comisión, los cupos serían repartidos según dónde se consumían los productos anteriormente. Eso significaría que Gran Bretaña se llevaría una cuota mayor para productos como cordero de Nueva Zelanda, lugar que tradicionalmente representa gran parte de la demanda de la UE.

Los patrones de consumo se medirían en base a un período de tres años, según allegados a las conversaciones.

Pero los funcionarios ya se están preparando para encontrar resistencia de otros miembros de la OMC. Australia y Nueva Zelanda advirtieron que observarán muy de cerca el resultado de las conversaciones y objetarán cualquier acuerdo que ellos sientan que en la práctica reducirá sus actuales niveles de acceso al mercado.

Gran Bretaña se opone a aceptar grandes cupos adicionales que sometan a los productores agropecuarios británicos a una intensa presión competitiva proveniente de importaciones de bajos costos. Países como Francia quieren evitar un resultado donde la carga total de las actuales cuotas recaiga sobre los restantes 27 estados miembro de la UE.

El entendimiento entre la UE y el Reino Unido enfrenta un obstáculo adicional por la falta de datos que podrían ayudar a repartir las cuotas.

Allegados a las negociaciones sostienen que, si bien la UE tiene información altamente detallada del punto de llegada de los productos al bloque, determinar dónde se consumen es mucho más difícil, dado el libre movimiento de mercaderías dentro del mercado único.

Los diplomáticos sostienen que una prioridad clave de la UE es resolver el tema rápido negociando nuevamente con Gran Bretaña y presentar un frente unido a los otros miembros de la OMC que podrían cuestionar el método de reparto de los cupos arancelarios y buscar compensaciones.

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Fuente: El Cronista

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