4 de octubre de 2017 18:46 PM
Imprimir

“No se escuchan las posturas del agro sobre la reforma tributaria”

El Economista dialogó con Mariano Echegaray Ferrer, especialista en asesoramiento fiscal agropecuario

Mariano Echegaray Ferrer es especialista en asesoramiento fiscal agropecuario, y frecuentemente escucha el reclamo de los productores respecto a la carga tributaria. El Economista lo consultó sobre las principales debilidades del sistema y qué tipo de reforma impositiva requiere el campo.

 

¿Cuáles son las falencias?

Se debería corregir el Impuesto a las Ganancias, el IVA y los Regímenes de Información. Realizamos mucho asesoramiento al productor y la queja frecuente es respecto a la gran carga administrativa que generan todos los controles que realiza el Fisco mediante los diferentes regímenes de información. Esto lleva a que un productor tenga que disponer de una estructura administrativa para no tener problemas. En cuanto a Ganancias, puedo comentar de la liquidación. El sector agropecuario se encuentra totalmente discriminado dentro de la misma ley por la forma en que tiene que valuar su existencia en el caso de los granos porque se tienen que valuar a un valor de mercado pagando rentas al momento de la valuación, aunque no se haya realizado la venta. Entonces, se rompe el criterio de determinación de lo que es el costo de mercadería vendida: existencia inicial más compras, menos existencia final. Si tengo un salto de valuación de precios, me hace disminuir el costo de mi mercadería, con lo cual estoy pagando rentas anticipadas antes de realizar la venta. Por ello, deberían permitir la valuación de los inventarios iniciales al mismo valor de cierre, y ahí se sacaría el efecto distorsivo de variación de precio.

 

¿Con respecto a la ganadería?

Ahora se está empezando a hablar de los brotes verdes y del negocio ganadero. Nos encontramos con una Ley de Ganancias que tiene vinculaciones con resoluciones de la ex Junta Nacional de Carnes, que dividen el país en zona central ganadera y zona marginal. La zona marginal permite valuar toda la existencia de hacienda si se dispone de un establecimiento de cría a un costo histórico lo cual es muy bueno para fomentar el desarrollo de la ganadería. Si se hace una reforma, se deberían contener ciertos parámetros para seguir incentivando el desarrollo de establecimientos de crías, porque permiten valuar a costo y así obtener un apalancamiento financiero para comprar vientres. Adicionalmente, si el productor está en la zona central ganadera puede disponer de un índice de referencia para ventas representativas y además, tiene un beneficio importante que admite valuar la mercadería al 60% sobre el valor de referencia. En lo que es ganadería es muy beneficioso el apalancamiento fiscal que hoy existe. Sería bueno que si se corrigen distorsiones de la parte de granos, no lleguen a perjudicar el desarrollo de la ganadería, ya que actualmente se está fomentando y en la cual tenemos expectativas de crecimiento.

 

“Se debería corregir el Impuesto a las Ganancias, el IVA y los Regímenes de Información. Realizamos mucho asesoramiento al productor y la queja frecuente es respecto a la gran carga administrativa que generan todos los controles que realiza el Fisco mediante los diferentes regímenes de información”

 

¿Cuáles serían las propuestas para el IVA?

Tendrían que sacar las distorsiones de las alícuotas diferenciales, lo que genera la acumulación permanente de saldos técnicos. Ya sea mediante la unificación de alícuotas o que el Fisco permita la utilización de los créditos fiscales contra cómputos de otros pagos de impuestos directamente. Hoy, si alguien quiere solicitar la devolución de su saldo, lo puede realizar. El problema es que se trata de un proceso burocrático y de fiscalización. Se debería desarrollar mecanismo de compensación o pago a cuenta o devolución similar a lo que hacen con las retenciones.

¿Cómo se podrían mejorar los regímenes de información?

Lo principal es buscar la unificación de regímenes. Considero que el Ministerio de Modernización está apuntando a eso, pero tienen tanta apertura de diferentes organismos que es difícil. Deberían unificar los regímenes de información y hacer visible la cuenta corriente granaria del productor.

¿Cree que la futura reforma considera estos puntos?

Lo veo difícil porque si nos dejamos guiar por las últimas reformas, han sido para sectores que ejercen presión, y el campo no se mueve corporativamente. El único caso que hemos tenido, donde el agro se ha consolidado y se ha movido fue con la 125. Hoy, no se escuchan posturas del campo sobre la futura reforma. Considero que si se hace una reforma también se puede favorecer al sector en la medida que se contemplen a los cuentapropistas, que son los grandes marginados de las últimas modificaciones que ha tenido la ley. Actualmente, no conviene ser una empresa unipersonal, conviene ser empleado o una sociedad porque se dispone de muchas más herramientas de ahorro fiscal. Aclaro que cuando me refiero a ahorro no estoy hablando de evasión sino de elusión fiscal. Los grandes marginados son los cuentapropistas. Otra cuestión a tener en cuenta es que la reforma considere determinados eslabones de la cadena productiva. Por ejemplo, con el tema de la carne, es muy difícil que una carnicería pueda seguir siendo monotributista, lo que implica que pase a ser Responsable Inscripto y en este caso, la principal distorsión más allá de los impuestos nacionales, son los fiscos provinciales. Esto, pone el eje con lo que es el incremento de valores en la cadena de determinados productos. Tienen que analizarlo desde el punto de vista de la carne, ya que eso genera un negocio marginal porque la presión tributaria no permite regularizarlo.

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone
Fuente: El Economista

Publicidad