6 de octubre de 2017 11:06 AM
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El pastoreo racional es una buena alternativa

Uruguay : El técnico Andrés Capurro compartió su experiencia productiva
Hay cosas que hoy son posibles cambiar y lograr un buen retorno a partir de un pastoreo racional y un buen manejo ganadero, aseguró a El Observador Agropecuario, Andrés Capurro.
El técnico que lleva a cabo su sistema en el establecimiento El Aguará, en la 4a sección del departamento de Durazno, explicó que la investigación generada a nivel mundial en las primeras décadas del sigo pasado concluyó que el pastoreo continuo –sin control y con el animal eligiendo lo que va a comer, provoca un deterioro de las pasturas, la fertilidad del suelo y, por consiguiente, de la productividad animal.
En este marco explicó que Uruguay no es una excepción a esta regla y “si miramos con atención veremos en nuestros potreros un alto grado de enmalezamiento producto del sobrepastoreo de determinadas especies y, en determinadas zonas de los mismos, parcelas de mayor fertilidad y próximas a las aguadas”.
Por otra parte, Capurro sostuvo que si bien su generación y las anteriores han trabajado de ese modo, ya que no estaban dadas las condiciones para un cambio, hoy en día se puede cambiar y es un buen negocio.
El técnico detalló que, con una inversión de alrededor de US$ 250 por hectárea, se puede pasar a un pastoreo racional con un retorno de la inversión en menos de un año de pastoreo, ya que han medido producciones de más de 600 kilos de carne en pasturas artificiales y 500 kilos en campo natural mejorado luego de ocho años de manejo.
Ante la pregunta de si lo que el hace es un PRV (pastoreo racional Voisin), expresó que prefería llamarlo pastoreo racional ya que, si bien los principios que se manejan son los mismos, el PRV es impulsado por técnicos que han trabajado en explotaciones lecheras. Y lo que “hacemos nosotros es para ganadería de carne vacuna y lanar. Esto genera algunas diferencias”, afirmó.
Capurro expresó que intentó generar un sistema que contemple integralmente la pastura, el animal (con su componente bienestar), que sea más amigable con el trabajo humano, el suelo, el medio ambiente y la sustentabilidad del sistema.
El sistema que presentó consiste en emparcelar el área en fracciones no más grandes de dos hectáreas, con un sistema de circulación que no es calle si no que está integrado a la parcela.
Todas las parcelas disponen de agua de beber para el ganado (con un bebedero en el vértice de cuatro parcelas).
El cambio de parcelas es diario para evitar el hábito de consumo selectivo y suministrarle un alimento no contaminado por deyecciones (bienestar animal). Se cambia el ganado a la parcela contigua. El manejo es muy sencillo y flexible, requiriendo menos tiempo que una ganadería tradicional.
Finalmente, Capurro se refirió a los materiales que elaboró para realizar los alambrados eléctricos desarrollados y patentados por la empresa de su propiedad ([email protected]), los cuales fueron galardonados con el premio Gerdau Esteio 2011 a la innovación, concurso realizado en Brasil.
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Fuente: Observa

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