13 de octubre de 2017 11:14 AM
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Se espera sobreoferta de hacienda por falta de incentivos

El Gobierno define una nueva herramienta financiera para el negocio.

Las acumulación de agua en los caminos producto de las lluvias que no cesan desde hace ya varios meses anticipa para lo que queda del año una sobreoferta de hacienda que si bien garantiza que no habrá faltante de carne para el consumo interno, no es una buena noticia para el productor dado que con tanta reposición de animales los precios irán a la baja en un contexto donde la inflación no cede y cuyo rebote termina afectando los costos del negocio. La necesidad de un cambio de paradigma es lo que busca lograr el Gobierno que en breve dará a conocer una herramienta para lograr que las cabezas de ganado sean sujeto de crédito e incentivar así la producción de bovinos más pesados necesarios para mejorar el volumen de exportación.

Cuando en las próximas semanas los caminos mejoren tras las precipitaciones, las más de 2 millones de cabezas que están saliendo a cuenta gotas de los engordes a corral “producirá una baja de los valores que afectará la rentabilidad del productor”, sostuvo el consultor ganadero Víctor Tonelli quien afirmó que la buena noticia “será para el consumidor que dispondrá de carne vacuna para las fiestas a las que hay que sumar la aviar y porcina que también vienen en ascenso”.

En ese sentido, la categoría novillito en el Mercado de Liniers cayó en el último mes 4,2% al pasar el kilo vivo de 35 pesos a 33,5 pesos sin embargo dichos valores no se reflejan nunca en el mostrador.

Para el economista del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), Miguel Jairala “es cierto que la oferta está cubierta, pero las idas y venidas del clima hacen que los precios oscilen el cual además viene con un atraso respecto de la inflación, pero esa corrección no llegara sino hasta febrero de 2018″.

El problema es el mismo desde hace años. La falta de incentivos económicos hace que hoy todo lo que se produce sean animales livianos con destino al mercado interno y no a la exportación a donde se necesitan categorías más pesadas. Para lograr eso, es necesario espalda financiera que permita que la hacienda se quede en el campo ocho meses más para que gane peso.

Sin embargo es necesario que haya una demanda firme y constante que haga que el ganadero vea que sea más negocio dejar el animal en el campo que vender un ternero de 160 kilos a un feedlot para que en seis meses salga para el consumo.

Por lo pronto el precio de la vaca es la única categoría que viene presentando una trayectoria positiva dado que está en un nivel 55% superior nominal al piso de junio, 16% mayor al pico anterior de abril y 10% más alto que el pico previo de septiembre del año pasado, aunque aquí hay que anotar 22% de inflación, que lo deja con pérdida real, destacó un informe del portal Valor Carne.

Desde el Consorcio de Exportadores de Carne Argentina, su presidente Mario Ravettino dio una señal interesante para el sector. “El novillo pesado en la Argentina tiene el valor en dólares más caro del Mercosur que es de u$u3,28 por kilo vivo”, afirmó.

Esto lo saben las autoridades de Agroindustria que definen en los próximos días ofrecer una nueva herramienta para incentivar la retención del animal con destino a la exportación.

En ese contexto es que la cartera agropecuaria diseña los lineamientos de lo que llama la prenda ganadera, para esto logro que una cabeza de ganado sea una garantía preferida dentro del Banco Central con lo cual ya podrá ser calificada por las entidades bancarias. Como segundo paso, la iniciativa paso a manos del Ministerio de Justicia que es donde se registran las prendas públicas.

Al respecto, el secretario de Agricultura, Ricardo Negri resaltó “que la opción que estará disponible en los bancos, busca que todos los productores puedan acceder a un crédito que hoy no son sujetos para un préstamo ya sea que no tienen una hipoteca o que no pueden hipotecar el campo”.

En definitiva, el ganadero tendrá pronto una alternativa para mejorar su negocio. Si bien no es algo que se dará de un día para el otro está la posibilidad de cambiar a donde destina sus animales.

En este punto es importante lo se dio tras el cierre de la feria de alimentos en Anuga, Alemania, en donde si bien los valores registrados para los cortes Hilton se mostraron levemente inferiores a los de las últimas semanas -algo que los exportadores califican como “habitual” cuando se realizan estos grandes eventos-, rondando los 14.500 dólares la tonelada, la sorpresa fue nuevamente China, que aportó una masiva presencia de compradores y precios en alza.

Para este mercado se registraron precios cercanos a los 4.900 dólares para el shin y el shank (garrón y brazuelo) y 5.350 dólares para la rueda (todos los envíos congelados y sin hueso) que además, fueron subiendo durante la feria. Por otra parte, los dos últimos días hubo negocios con Israel, con un valor de u$u6.530 para los cortes del cuarto delantero enfriados y sin hueso.

En conclusión todo parece indicar que en lo que queda del año y a futuro habrá una demanda firme desde el mercado externo.

Pero faltan animales para abastecer a un ritmo constante a la exportación. Será también la función de la industria de no sólo ofrecer sino buscar nuevos clientes que permita al ganadero asegurarse que tendrá una plaza a donde volcar sus productos.

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Fuente: Revista la Chacra

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