13 de octubre de 2017 05:58 AM
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Colombia y la sorpresa en el agro !!!

Lo que se espera del nuevo Ministro es que no vaya a politizar m谩s el debilitado aparato institucional.

Con una decisi贸n sorpresiva, el Presidente design贸 como Ministro de Agricultura a alguien que no estaba en el radar de ning煤n observador del sector y cuyos antecedentes no permit铆an asociarlo con este cargo. Sin duda, se trat贸 de un nombramiento con un alto contenido pol铆tico en un escenario en el que Santos, al parecer, no quiere correr riesgos en el Congreso para la aprobaci贸n de lo que considera el legado de su gobierno, el proceso de paz.

Con esta decisi贸n, seguramente consolida el apoyo de congresistas que en estos tiempos de 鈥榩ol铆tica din谩mica鈥 resulta necesario cuando cada vez son m谩s los que quieren marcar distancias con un gobierno que est谩 de salida y tiene una popularidad muy baja. Ojal谩 el doctor Zuluaga sea una sorpresa positivas que, de tanto en tanto, aparecen en los cargos p煤blicos, pues el agro y la ruralidad son temas muy serios para que queden en manos de personas que no den al tema la conducci贸n que se requiere.

Inmerso el pa铆s en diversos problemas, y frente a asuntos tan relevantes y complejos como las reformas que requiere la justicia, el combate contra la corrupci贸n, la consolidaci贸n del proceso de paz y el manejo del posconflicto, por no hablar de los retos que se vislumbran en el frente fiscal, se corre el riesgo de que las urgencias del agro, tan importantes no solo para el sector rural, sino para toda Colombia, queden perdidos en la mara帽a de frentes por atender.

Como bien lo mencion贸 el presidente de la SAC, en un comunicado de prensa, con ocasi贸n de la llegada de Zuluaga, ya es hora de que el campo colombiano cuente con una verdadera seguridad jur铆dica para el desarrollo de su gran potencial de desarrollo.

De igual manera, la parafiscalidad, que tan importante ha sido para sostener un sector que tuvo que afrontar los peores momentos de la inseguridad, la revaluaci贸n y dificultades de todo tipo, vuelva a ser reconocida como un elemento muy valioso para el agro, y se le fortalezca y mejore antes que seguir debilit谩ndola con ese fuego cruzado que, desde hace alg煤n tiempo, se viene registrando.

Sin duda, la institucionalidad del campo requiere cambios de fondo para responder adecuadamente a los grandes retos que supone el desarrollo de un potencial que, por d茅cadas, estuvo limitado por el conflicto. Con un gobierno terminando y con otras prioridades en la agenda gubernamental, es irreal pensar que estos cambios se vayan a realizar ahora. Lo que s铆 se espera del nuevo Ministro es que no vaya a politizar m谩s el debilitado aparato institucional y privilegie lo t茅cnico por encima de otras consideraciones.

Asimismo, es fundamental seguir impulsando el esfuerzo de empresarizar el campo y aqu铆 caben tanto los grandes como los peque帽os. No es con subsidios, sino con bienes p煤blicos, seguridad jur铆dica, instituciones efectivas que podr谩 crecer una actividad que contribuya al desarrollo y a la creaci贸n de una clase media rural que le d茅 solidez al agro colombiano.

Fuente: www.portafolio.co

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