16 de octubre de 2017 11:04 AM
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Prestamistas europeos a la caza de salmoneras chilenas ante mayor cautela de banca local

Las salmonicultoras en Chile están acudiendo a la banca europea para financiar su recuperación después de años de desastres ambientales y enfermedades, mientras el crédito local se retrae a la espera del repunte del sector.

Tres de los mayores productores de salmón de Chile, Camanchaca, Australis y Multiexport, anunciaron en las últimas semanas la reestructuración de su deuda con grupos de bancos liderados por el noruego DNB y el holandés Rabobank.

Además, DNB asesora a Camanchaca para un posible debut en la Bolsa de Oslo (Noruega), con lo que se transformaría en la primera firma chilena en el mayor mercado de alimentos marinos del mundo.

La ola de acuerdos de refinanciamiento se produce luego de que el sector registró un primer semestre de suculentas ganancias generalizadas gracias a mayores precios del alimento, un respiro tras turbulentos años marcados por una perjudicial sobreproducción que culminó en el 2016 con una proliferación de algas nocivas y millones de dólares en pérdidas.

DNB y Rabobank —con experiencia en el financiamiento de pesqueras y acuícolas en Europa— han superado silenciosamente a los bancos locales como los mayores prestamistas de la salmonera chilena más grande y han aumentado considerablemente su participación en los créditos a otras compañías del sector.

“La recuperación de la industria nos permite ser más activos”, dijo Anne Hvistendahl, directora de productos del mar de DNB en Oslo. “Algunos de los bancos que solían estar allí no están ahí, o al menos no están aumentando, y algunos están incluso retirándose”.

La producción de salmón chileno ha aumentado en las últimas décadas, convirtiendo al país sudamericano en el segundo productor mundial después de Noruega. La industria es un importante empleador en las remotas regiones del sur y también relevante en los esfuerzos de Chile por diversificar su economía de su principal exportación, el cobre.

Pero ese crecimiento ha sido poco armónico, con múltiples crisis durante los últimos diez años. Un mortal virus conocido como ISA devastó a la industria entre el 2007 y el 2009, mientras que la floración de algas del año pasado mató a 23 millones de peces y causó US$ 800 millones en pérdidas.

Los marcados altos y bajos de la industria han afectado a prestamistas locales como Banco de Chile y BCI, entre otros. Y es que a pesar del crecimiento del negocio en el país, los bancos locales no han creado unidades centradas en el rubro ni contratado analistas especializados.

“El sector de acuicultura y pesca tiende a no ser uno fácil de financiar”, dijo Gorjan Nikolik, analista de pesqueras, acuicultura y frutos de mar en Rabobank. “Puede ser realmente aterrador escuchar de algunas de estas dinámicas negativas y podrías verte fácilmente desalentado”.

Más conservadores

La principal exportadora de salmón chileno, AquaChile, había recibido menos de un tercio de sus US$ 263 millones en préstamos no corrientes de los dos bancos europeos en el 2009. Al segundo trimestre de 2017, representaban más de la mitad de los US$ 222 millones en préstamos bancarios de AquaChile, según datos de Thomson Reuters Eikon.

En ese período, BBVA Chile redujo su exposición a la firma a US$ 37 millones desde US$ 71 millones, mientras que Itaú CorpBanca se retiró tras prestarle en el 2013 más de US$ 20 millones, según los estados financieros de AquaChile.

“Hemos sido más conservadores que los bancos europeos”, reconoció a Reuters el gerente general de Banco de Chile, Eduardo Ebensperger. Desde el 2013, los préstamos no corrientes pendientes a Camanchaca han bajado en US$ 20 millones, mientras que a AquaChile han caído casi US$ 8 millones.

“Queremos esperar que las empresas se consoliden un par de años antes de volver a financiarlas en los términos que lo hacíamos antes”, dijo el jefe del segundo mayor banco del país.

Solamente Rabobank y DNB financian el crédito de US$ 165 millones de Camanchaca, según informó la empresa en septiembre, mientras que Santander Chile se sumó a ellos para la línea de US$ 100 millones dada a Australis.

Fue la primera vez que alguno de los bancos europeos prestó a Australis. DNB tampoco lo había hecho antes con Camanchaca.

“Al mostrar mejores resultados y mejores perspectivas del negocio, se genera un buen momento para reestructurar y preparar una estructura financiera que permita enfrentar una eventual baja en el ciclo de la industria”, dijo el gerente de Administración y Finanzas de Australis, Moisés Saravia.

La cautela de la banca local podría significar perder los beneficios de los préstamos a medida que el sector se recupera y aspira a conseguir una mayor estabilidad.

Sobre todo ahora, con regulaciones más estrictas introducidas el año pasado para los centros de cultivo de salmón que podrían ayudar a prevenir la propagación de enfermedades, y con la creciente demanda de Estados Unidos, Europa y China que podría dar más impulso a los precios, dijo Nikolik de Rabobank.

“En medio de una crisis siempre uno toma decisiones más apuradas. Estos son momentos para sentarse a pensar el futuro con tranquilidad”, dijo Felipe Sandoval, presidente de la asociación de la industria SalmonChile. “Si tienen condiciones muy restrictivas en sus créditos actuales y hay alguien que les ofrece mejores, (las empresas) se van a cambiar”, concluyó.

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Fuente: Reuters

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