18 de octubre de 2017 10:40 AM
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Sigue congelado el proceso de retención de vientres

Factores climáticos y económicos condicionan una mayor inversión en la "fábrica" de la ganadería.

En los primeros nueve meses de 2017 se faenaron en el mercado argentino 9,4 millones de cabezas, una cifra 8,1% superior a la del mismo período del año pasado.

La participación promedio de las hembras en la faena total fue de 42,4% del total (+1,7 puntos porcentuales por encima de enero-septiembre de 2016). En el período la faena de vientres creció 12,7% (+447.000 cabezas), mientras que la de machos solamente lo hizo en un 5,0% interanual (+256.600 cabezas).

“En septiembre de 2017 el proceso de mayor crecimiento de la faena de hembras cumplió once meses. Con estos guarismos se podría afirmar que los productores ganaderos no están ni reteniendo masivamente vientres para incrementar el rodeo vacuno, ni tampoco están reduciendo los planteles de madres“, indicó el último informe mensual de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes de la Republica Argentina (Ciccra).

Los valores promedio negociados en el último remate del Rosgan -realizado la semana pasada- reflejan ese proceso con actualizaciones que se encuentran en línea con otros bienes primarios de la economía.

El precio promedio de los terneros comercializados este mes en el remate del Rosgan fue de 43,7 $/kg (+17,3% que un año atrás), mientras que el valor medio de las terneras se ubicó en 41,2 $/kg (también +13,8). Sin embargo, el valor promedio de los vientres con garantía de preñez (10.612 pesos) cayó un 3,9% respecto de un año atrás.

Los ajustes de ambas categorías de invernada superaron al Índice de Precios Básicos del Productor del Indec, que en el último año registró un incremento del 12,5%. El IPP mide la variación promedio de los precios percibidos por los productores argentinos de bienes básicos elaborados en el país.

Aunque si consideramos que el valor de la hacienda es un factor constitutivo del “sueldo” del pequeño productor dedicado a la actividad bovina, entonces los valores de los terneros/as quedaron rezagados con respecto a la inflación, porque el IPC medido por el Indec en la ciudad de Buenos Aires y 24 partidos del Gran Buenos Aires en el último año registró un ajuste del 24,2%.

“Por un lado, la oferta sigue siendo escasa y hasta se notaron muchos lotes livianos y, por el otro, la demanda no se baja de la compra y mantiene en números muy altos la brecha del gordo con la invernada“, señaló Raúl Milano, director Ejecutivo de Rosgan, por medio de un comunicado.

“La lluvia y las inundaciones siguen marcando el ritmo de toda la producción agropecuaria y si a eso agregamos que los campos más bajos son habitualmente ganaderos, podemos entender los conflictos que hay en muchos casos para retirar o cargar la hacienda. Operaciones realizadas hace dos meses todavía no pudieron ser completadas en su totalidad; esos factores también condicionan la coyuntura del sector”, añadió.

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Fuente: Revista La Chacra

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