18 de octubre de 2017 11:03 AM
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Buena reacción del consumo a la oferta de carne

Se consolida el crecimiento de la faena y de la producción, pero no tiene un impacto negativo en los precios debido a que el mercado absorbe lo que le venden. Se espera que la mejora económica y la estabilización del rodeo generen un escenario positivo para todo 2018.

La faena vacuna dio un nuevo salto. En setiembre se confirmó la tendencia creciente en cuanto a la producción de carne vacuna. Según los datos relevados por el Senasa, el mes pasado vivimos el segundo mayor salto interanual, por lo que el crecimiento de la oferta fue del 11%, mientras que en el promedio del período enero-setiembre la suba fue de 7%.

El aumento de la faena fue liderado por las categorías de hembras livianas: vaquillonas y terneras, lo que se explica por el fin de la retención y el mayor engorde en los feedlots. En el caso de las vaquillonas, el aumento fue de 22% y en terneras de 7,4%. Esto tiene que ver con el fin de la retención y el mayor nivel de encierre en los feedlots. Más allá de la rentabilidad que tenga la cría, lo que influye en la baja de las intenciones de retención este año es el clima. El exceso de lluvias hace inviable el incremento del stock de madres en la Cuenca del Salado, donde se encuentra la mayor parte del rodeo de cría del país.

En el rubro vacas también hubo una aceleración de la faena. El incremento fue de 5% en setiembre en forma interanual, pero la variación en el acumulado de los nueve primeros meses del año fue de sólo 1%. Respecto de acumulado enero-setiembre de 2015, cuando la retención apenas se insinuaba, no hay variación alguna.

Pese a la mayor faena de hembras, su participación en el total fue de 42,7%, lo que indica que no estamos en retención, pero tampoco en liquidación. Hay más hembras en la faena, pero su participación relativa no aumenta porque también creció la oferta de novillitos y la de novillos, que se incrementa por quinto mes consecutivo, lo que determina una tendencia sectorial al agregado de kilos en los machos que ojalá se afirme en los próximos meses. Mayor producción de novillos implica más productividad para toda la cadena.

La producción de novillos crece porque hay incentivos de parte de las políticas oficiales en favor de la exportación vía tipo de cambio nominal y efectivo (los reintegros fiscales aumentan el ingreso de la industria y de la cadena), pero sobre todo lo que favorece el engorde de esta categoría es la buena relación maíz-carne. En el arranque de octubre el kilo de novillo cotizó en Liniers a 31 pesos, con lo que se pueden comprar casi 15 kilos de maíz. El margen es aún mayor en el caso de los terneros.

Los datos del Senasa también indican que creció la faena de novillitos un 7,4%. Su incremento fue mayor que la que tuvo la categoría terneros y eso da cuenta del interés por terminar el ganado con kilajes mayores, porque las condiciones del negocio lo permiten y lo exigen.

 

Perspectivas para el mercado ganadero

En los meses que vienen se espera que la oferta siga siendo alta por la mejora del clima supuesta para el último tramo del año y porque de una forma u otra habrá que sacar lo que está en terminación en los corrales de encierre. Claro que el clima y el mal estado de los caminos rurales seguirán teniendo protagonismo, a menos que haya un cambio rotundo en cuanto al régimen de lluvias.

En los corrales hay mucha hacienda y se teme por el impacto en el mercado de la concentración de su salida en los últimos meses de 2017. Al respecto, el analista Ignacio Iriarte comentó: “Entre julio y agosto entraron 687 mil cabezas a los corrales, 12% más que en igual período del año pasado”. Según el especialista, este año será el de mayor nivel de actividad de la última década y se calcula que el ingreso a los corrales superará los 4 millones de animales, lo que significa que el 30% de la faena pasa por los feedlots.

El informe mensual de la Cámara de Feedlot confirma esa información. Las empresas asociadas a esa entidad siguieron en octubre con altos niveles de encierre (67%) y su índice de reposición también fue alto: 95%. Este indicador señala que por cada animal que enviaron a faena repusieron casi una, aun cuando la oferta de invernada se achica. Según las estadísticas que publica el Ministerio de Agroindustria, hasta el mes de agosto el aumento en la faena significó un incremento de la oferta al mercado interno de 6%, que hasta ahora fue absorbida sin mayores complicaciones, lo que se refleja en la evolución de las cotizaciones. Pese a la mayor oferta, los valores en el Mercado de Liniers no se cayeron. Si se comparan los precios del arranque de octubre con los que había un año atrás, la mejora promedia 15%, lo que evidencia una recuperación significativa del consumo interno.

La faena y la producción de carne seguirán creciendo. Se estima que este año podría cerrar con un aumento del orden de las 200 mil toneladas, lo que significaría la producción equivalente de casi un mes. Por eso en el corto plazo las expectativas están puestas en lo que pueda pasar entre octubre y diciembre, cuando se espera el pico de ofrecimientos, especialmente de hacienda proveniente de los feedlots. Pero una vez atravesado ese período crítico las perspectivas apuntan a una recuperación de las cotizaciones por varios motivos.

En primer lugar porque hay una incipiente recuperación del nivel de actividad económica y del consumo interno que se sostendría el año que viene. Además crece la exportación, apuntalada por China, que en especial lleva cortes de vacas, pero también sube la demanda de novillos. Y en tercer término hay que señalar que por cuestiones climáticas se estaría frenando el crecimiento del stock vacuno. Entonces, si el rodeo deja de crecer, si el consumo eleva su capacidad de compra y si la exportación se sigue afirmando (este año los embarques aumentaron 22%) es muy probable que los precios del ganado para faena vuelvan a subir. En eso están pensando muchos de los feedloteros que salen a reponer invernada a más de $40 en muchos casos y en algunos a más de $50. Son actores del negocio que creen que el futuro será mejor.

 

China: el gran  importador de carne vacuna

En los primeros 8 meses del año China resultó el principal destino, en volumen, para la carne vacuna argentina. Allí se enviaron 53.300 toneladas, lo que significa el 42% del total embarcado; y además indica un crecimiento del 44% respecto de lo enviado a ese país en los primeros 8 meses del año pasado.

Las ventas a China equivalen al acumulado de envíos a Chile, Israel, Alemania y Países Bajos, destinos históricos de nuestro país que van quedando relegados.

Por el volumen enviado al gigante asiático también crece su importancia como aportante de divisas. En el período enero-agosto aportó el 28% de los dólares que ingresaron por exportaciones de carne vacuna.

La importancia de China en el mercado mundial también se expresa en las estadísticas de Uruguay, que tiene abierta una cantidad mayor de mercados que nuestro país, entre los que se destacan los países del Nafta (EE.UU., Canadá y México). En lo que va del año el 48% de sus despechos fueron a China, al Nafta se envió el 18% y a la Unión Europea el 12%. Uruguay lleva exportadas 337 mil toneladas, 10% más que entre enero y setiembre del año pasado.

 

¿A cuánto llegarán las exportaciones este año?

Según el informe mensual de seguimiento de exportaciones que hace el IPCVA, en los primeros 8 meses del año “se registraron exportaciones de carne bovina enfriada, congelada y procesada por 127 mil toneladas peso producto. Utilizando los factores de conversión a toneladas res que habitualmente usa el Ministerio de Agroindustria, se exportaron durante el período alrededor de 190 mil toneladas equivalente res con hueso. A lo largo del período enero-agosto del año 2017, ingresaron al país divisas por un valor cercano a los 780 millones de dólares por exportaciones de carne vacuna. La exportación representó el 9,5% de la producción de carne bovina obtenida en el mes de agosto de 2017”.

Ahora bien, quedan por computar los últimos 4 meses del año y la tendencia en cuanto a envíos al extranjero es creciente. Así lo consideró el propio Iriarte, quien estimó que este año “la tendencia es a exportar cerca de 280/300 mil toneladas de carne”.

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Fuente: Diario La Republica

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