20 de octubre de 2017 20:12 PM
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EL CAMPO HABLA . . . .

…que, como los presos, el sector agroindustrial cuenta los días para que pasen las elecciones y, de una vez, se pueda retomar el trabajo a contrarreloj que requiere el sector, tanto desde la órbita del Ejecutivo Nacional, como desde el Congreso y las provincias, todo postergado por la campaña proselitista que tiene a la mayoría […]

…que, como los presos, el sector agroindustrial cuenta los días para que pasen las elecciones y, de una vez, se pueda retomar el trabajo a contrarreloj que requiere el sector, tanto desde la órbita del Ejecutivo Nacional, como desde el Congreso y las provincias, todo postergado por la campaña proselitista que tiene a la mayoría de funcionarios y legisladores más ocupados de lo político que de lo sectorial, como siempre, salvo “honrosas” excepciones… De hecho, todos los informes de la Fundación Barbechando indican que la performance de la Comisión de Agricultura de Diputados, que preside Gilberto Alegre, va siendo más que “magra” este año con poquísimos avances. En la lista de espera se encuentran todo el paquete de lechería (desde los precios de referencia, hasta el fondo anti-cíclico, o la institucionalización del mercado lácteo). También hay propuestas sobre maquinaria agrícola, el régimen porcino, o el tema para nada menor de sistema de trabajo rural, entre otros. Ni hablar de la ya vetusta Ley de Semillas que sigue sin siquiera ser tratada.

…que, a pesar de que la semana fue más corta por el feriado del lunes y que en medio se conmemoró el Día de la Mujer Rural, hubo varios encuentros de los que participaron técnicos y empresarios del sector, ya que el trabajo en el campo no se puede detener, y menos aún, cuando el clima dio algún pequeño respiro ya que en el fin de semana “largo” se registraron muy pocas precipitaciones en las zonas más afectadas por el agua. Esto permitió mejoras relativas y hasta algunos avances en materia de siembra de los altos, situación que se revirtió nuevamente para mediados de la semana cuando tornados y tormentas en buena parte del centro del país complicaron otra vez. De hecho, vientos fortísimos y mangas de piedras causaron daños, en muchos casos irreversibles, en cultivos finos, y provocaron hasta la voladura de semillas ya implantadas de los granos gruesos. Otro daño importante se está registrando en varias provincias del norte, en plena etapa de multiplicación de la plaga de langosta. Es que, dicen, los fondos destinados al control de semejante problema, alcanzan a no más de 10.000 hectáreas cuando la afección es en, al menos, 3 provincias. Lo mismo estaría pasando con la dispersión de la rabia (que difunden los murciélagos) y que comienza a amenazar el mantenimiento de muchos rodeos, por un lado, ante la imposibilidad de control, pero más aún, por el costo de las vacunas y de su aplicación. Los ganaderos se quejan, además, porque como ocurre con frecuencia, las exigencias a pequeños campos y explotaciones informales son muy “flexibles” (cuando no inexistentes), lo que impide el éxito de los controles en el resto de los campos.

… que, mientras en algunas áreas la inactividad sectorial es total por la política, en otras el trabajo sigue casi a pleno y hasta con avances, Tal el caso de la provincia de Buenos Aires donde hasta superaron el concepto “noventista” de “Argentina supermercado del mundo” (que le impusieron hasta al propio presidente Mauricio Macri), que estaba muy bien para aquella época, pero ya pasaron más de 20 años. Ahora, la gente de Agroindustria bonaerense, al comando de Leonardo Sarkis, parece haber dado un salto cualitativo y encaran, más vale, las “biofábricas”, con generación de biomasa y un concepto general mucho más “ambiente friendly”, que es hacia adonde apunta el mundo de hoy. Tanto así que el especialista Roberto Bisag del Conicet ya habla del “desarrollismo del siglo XXI” que constituyen las bacterias trabajando para la producción, algo que cuadra muy bien en las casi 70.000 pymes del agro bonaerense, que hoy por hoy generan el 17% del empleo. Evidentes cambios importantes competitividad, innovación y bioeconomía, sin duda, y los que antes reaccionen, serán los que más ganen. Y si de ganar se trata parece que tanto las expectativas de los vitivinicultores como de los girasoles locales pueden mejorar sensiblemente en poco tiempo más. En el primer caso, debido a la fuerte sequía que asoma a buena parte de Europa lo que está impulsando a la suba internacional al vino. Para el girasol, as u vez, la caída registrada en dos importantes productores como Rusia y Ucrania, incrementan las chances locales.

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Fuente: Ambito Financiero

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