21 de octubre de 2017 21:13 PM
Imprimir

A los productores avícolas no les dan los números

La Cámara Argentina de Productores Integrados de Pollos señaló que el sector atraviesa una difícil situación debido a la caída de la rentabilidad

Más allá de las recientes noticias sobre la apertura del mercado de Canadá y la habilitación de once frigoríficos por parte de México, el sector avícola atraviesa un momento crítico. La Cámara Argentina de Productores Integrados de Pollos (CAPIP), integrante de Confederaciones Rurales Argentina (CRA), alertó y manifestó su preocupación por la difícil situación del sector debido a la caída de la rentabilidad.

 

Falta de rentabilidad

 

De acuerdo a los datos informados por la entidad, los productores avícolas están cobrando $1,50 por kilo de pollo entregado, mientras que el costo de producción es de $2,20. Es decir, que pierden 70 centavos por kilo. Mediante un comunicado, argumentaron que “para tener un margen de rentabilidad, deberían estar cobrando $2,50 por kilo”. Los avicultores están cobrando el kilo de pollo  32% por debajo del costo de producción y 45,6% menos de lo que deberían percibir para obtener una ganancia razonable. Ante este panorama, Ricardo Unrrein, presidente de CAPIP, expresó: “En este momento estamos saliendo de una etapa en la que los frigoríficos habían bajado 20% su producción para achicar los stocks de pollo que tenían las cámaras de frío. Así, una vez que faltó pollo en el mercado y por ende creció la demanda, el precio aumentó y los frigoríficos pasaron de estar perdiendo a ganar”. En la mima línea, destacó: “Antes el precio del kilo de pollo era de $17 más IVA a la salida del frigorífico y ahora subió a $25 más IVA; de estos $7 que aumentó el precio, a los productores que siguen vendiendo por debajo de los costos, no le ha tocado nada. Esto implica una brutal transferencia de ingresos en perjuicio de los productores”. Además, el titular de la entidad se refirió a los pagos diferidos. “Nos están pagando a 90 y 120 días, lo que para nosotros es terrible ya que también deteriora nuestros campos, producciones y establecimientos, y tampoco nos permite hacer refacciones o remodelaciones en nuestras granjas”, reclamó.

 

Por su parte, el el Departamento Económico de CRA, explicó que “sumado a esto, hay una fuerte presión tributaria que complica aún más junto al reajuste de tarifas y que viene evolucionando junto a la desregulación de los precios del gasoil. Esto también impacta  sobre la nula rentabilidad de los productores integrados de pollo”.

 

Mano de obra

 

Días atrás, Urrein también comentó que los productores integrados no pueden incorporar la tecnología que exige el mercado internacional porque no le dan los números. En ese sentido argumentó:“Creo que uno de los problemas es el costo del dólar y la mano de obra está muy cara. Estamos con un salario mínimo de US$ 800 cuando en otros lugares están en US$ 300”.

 

“Si no se trabaja en un sistema más equitativo y en una relación clara entre integrado – integrador y no se mejoran los tiempos de pago, van a tender a desaparecer los productores que ya de por si ven que su capital estructural se deteriora período a período”, expresaron los avicultores.

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone
Fuente: El Economista

Publicidad