28 de octubre de 2017 18:41 PM
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Estrategias actuales para el control de la Diarrea Epidémica porcina en México

Introducción La diarrea epidémica porcina es una enfermedad altamente contagiosa, ocasionada por un virus envuelto (familia Coronaviridae, género Alphacoronavirus) que contiene un genoma de ARN de sentido simple. (1) La infección con este virus ocasiona diarrea acuosa, vómito, deshidratación en cerdos de todas las edades, pero con una elevada mortalidad en lechones.   En mayo […]

Introducción
La diarrea epidémica porcina es una enfermedad altamente contagiosa, ocasionada por un virus envuelto (familia Coronaviridae, género Alphacoronavirus) que contiene un genoma de ARN de sentido simple. (1) La infección con este virus ocasiona diarrea acuosa, vómito, deshidratación en cerdos de todas las edades, pero con una elevada mortalidad en lechones.

 

En mayo de 2013, fue identificado por primera vez en los Estados Unidos, aunque el análisis genético de los aislados de PEDV de las granjas afectadas en los EE.UU. encontró que el virus era 99% genéticamente similar a los aislados de China, los esfuerzos para determinar la fuente de entrada no han tenido éxito. (2)
En México se detectó por primera vez en la región de Degollado, Jalisco y La Piedad, Michoacán en julio de 2013. (3) Para el año 2014 la enfermedad ya se había reportado en las principales zonas porcícolas del país, con excepción de la Península de Yucatán.

 


Situación actual en México

La diarrea epidémica porcina continúa afectando a las granjas porcinas del país y ocasiona pérdidas económicas importantes. En el año 2016 se recibieron en el laboratorio de biología de Investigación Aplicada, S.A. de CV un total de 2099 muestras de las cuales 333 resultaron positivas al vDEP (4), esto es un 16% de las muestras (Cuadro 1).
Actualmente los estados donde se reportan mayor número de casos positivos son Puebla, Jalisco, Veracruz y Aguascalientes (4) (Cuadro 2).

 

 

La problemática del vPED radica en la capacidad infectante del virus. Varios estudios han demostrado que las muestras que contienen partículas virales pueden ser diluidas varias veces de manera que se conviertan PCR negativos, pero todavía pueden contener suficiente virus para infectar a los lechones. (5)
Se ha demostrado que los lechones de 5 días de edad necesitan de una dosis infecciosa mínima alrededor de 1000 veces menor que la requerida por cerdos de 21 días de edad (6), esto aunado a la pobre capacidad de replicación de las vellosidades intestinales de los cerdos jóvenes, hace que la principal problemática la observemos en las salas de maternidad aumentando la mortalidad predestete por diarrea y vómito.
Un estudio realizado en 2016 por Niederwerder, et al., demostró que en cerdos de 4 semanas de edad, la excreción viral ocurre principalmente durante las primeras dos semanas, con un pico de excreción en los días 5-6 (7). La excreción puede ocurrir durante mucho tiempo, haciendo de este un factor importante en la dinámica de la enfermedad, detectándose por la prueba de PCR durante cuatro semanas después de la infección.
Las estrategias actuales a considerar deben seguir siendo los programas de bioseguridad, manejos zootécnicos y recientemente la vacunación.


Manejos zootécnicos:

Es importante el manejo de la ventilación y la temperatura de las salas de maternidad. La poca ventilación del área, propicia la acumulación de gases nocivos para los animales y a una temperatura superior a la temperatura de confort de las cerdas (16-22°C), éstas comienzan a disminuir el consumo de alimento y por lo tanto la producción láctea afectando la viabilidad del lechón. El calostro es importante, sin embargo es rico sólo en inmunoglobulinas IgG que pueden ser absorbidas por el intestino en las primeras horas y que proporcionan protección sistémica, sin embargo en la diarrea ocasionada por vDEP, la inmunidad mucosal (IgA) es la inmunidad deseada para la protección (8).
En cerdas adultas la inmunidad calostral contiene altos niveles de IgG e IgA y ésta última se secreta de manera constante en la leche, por lo que se debe asegurar una adecuada producción y consumo de leche. Por otro lado, en el calostro de las hembras primerizas hay altos niveles de IgG pero bajos niveles de IgA, lo que facilita la infección en las camadas de hembras primerizas. (9)
En los brotes de DEP se debe dejar de realizar de manera temporal aquellos manejos no indispensables y que ocasionen lesiones en los tejidos del lechón, ya que predisponen al contagio de la enfermedad, tales como el muesqueo y descolmillado. Además de limitar realizar camadas de nodrizas, adopciones y donaciones para evitar recircular el virus en las salas de maternidad.
Múltiples estrategias se han adoptado para el control de la enfermedad, sin embargo la exposición controlada a virus vivo (Feedback), a pesar de tener los riesgos sanitarios ya conocidos y que algunos autores no lo recomiendan, las granjas porcinas del país siguen utilizando esta herramienta. Únicamente se recomienda hacer uso del laboratorio de diagnóstico con dos objetivos principales: verificar que no se inoculen otros agentes patógenos como vPRRS y asegurar que el inóculo contenga partículas virales de DEP para garantizar una exposición controlada al agente.
Aunque menos común que el Feedback, otra estrategia utilizada es sacrificar lotes enteros de lechones neonatos. Aparte de proporcionar material suficiente para realizar el Feedback simultáneo de todas las cerdas, esta estrategia disminuye la carga de virus en la granja y crea una ventana sanitaria en la producción que reduce la probabilidad de infección por vDEP en lotes sucesivos de lechones.
Finalmente como terapia de soporte para las camadas afectadas, se puede hacer uso de electrolitos y vitaminas en el agua de bebida para evitar la deshidratación. Asimismo el uso de inmunoglobulinas de origen aviar específicas contra el vDEP, ayuda a neutralizar el virus, disminuir la incidencia de diarreas y la mortalidad asociada a la infección.


Programa de limpieza y desinfección:

La desinfección sigue siendo un tema importante y área de interés para la industria porcina. Durante muchos años, el enfoque de los protocolos de bioseguridad y desinfección fue el síndrome reproductivo y respiratorio porcino (PRRS), sin embargo con la llegada de vDEP al país, el objetivo se ha centrado también en controlar este patógeno.
La introducción de vDEP en 2013 en los Estados Unidos provocó un interés en tratar de entender la supervivencia de este patógeno en el medio ambiente y qué desinfectantes funcionarían contra este virus emergente. (5)
Hay dos características importantes que se deben tomar en cuenta al momento de pensar en un protocolo de bioseguridad para el control de DEP:

 

1) Los animales infectados con vDEP, especialmente lechones, excretan cantidades extremadamente grandes de virus infectivo en sus heces. (5)
2) La dosis infecciosa de vDEP, especialmente en lechones, es extremadamente baja, lo que significa que se necesitan muy pocas partículas de virus para infectar a un cerdo. (5)
Un programa de limpieza y desinfección de instalaciones debe considerar los siguientes puntos:


Limpieza:
se realiza con la ayuda de rastrillos, cepillos y palas para remover las excretas así como basura seca del piso, techo y cortinas.


Lavado:
se realiza con una hidrolavadora de alta presión. Se debe hacer uso de un detergente específico para la eliminación de restos de materia orgánica y grasas de origen animal. El uso de este tipo de productos permite que el agua penetre en la materia orgánica y se elimine de la superficie. Es importante poner atención en las esquinas, rendijas o cualquier irregularidad de la superficie.


Enjuague:
se realiza para arrastrar cualquier residuo de materia orgánica y detergentes que hayan quedado en las superficies. Se debe considerar que algunos detergentes pueden inactivar a los desinfectantes, por lo que es importante que no se dejen residuos de detergentes.
La técnica de limpieza y lavado debe realizarse de manera adecuada para asegurar una buena acción del desinfectante.


Desinfección:
se debe aplicar el producto desinfectante de preferencia con aspersor o termonebulizador para asegurar que el producto penetre en todas las grietas e irregularidades de las instalaciones.
Es muy importante el tiempo de exposición del desinfectante, siendo el tiempo ideal de 1-2 días, manteniendo cerrada la nave para una adecuada desinfección.
El vPED es inactivado por la mayoría de los desinfectantes comunes. El Cuadro 3 muestra los compuestos efectivos para la eliminación del virus bajo diferentes circunstancias.

 

Uno de los principales motivos por los cuales seguimos teniendo deficiencias en los programas de bioseguridad de las unidades de producción es el económico. Los costos que implican la limpieza, lavado, desinfección y secado de los vehículos tienen un costo elevado, pero es clave para la eliminación de los vehículos del virus de DEP.
Nos hemos enfocado a la limpieza y desinfección de los camiones de transporte de cerdos y hemos dejado de lado los camiones de transporte de alimento, pensando en que éstos no representan un riesgo en la transmisión de la enfermedad, pero la realidad es que estos vehículos pocas veces pasan por un arco y vado sanitario, convirtiéndose así en un factor importante en la transmisión de la enfermedad.

 

Vacunación
El vDEP proporciona muy poca inmunidad a las cerdas postinfección y por lo tanto las camadas estarán fácilmente desprotegidas. Debido a esto es posible que en muchas de las granjas se observen rebrotes clínicos después de un tiempo variable. Este es uno de los puntos previos que las vacunas actuales necesitan, ya que se deben utilizar en piaras previamente expuestas al virus.
Las vacunas comercializadas en la actualidad en México son inactivadas y poseen virus completo con dos proteínas virales neutralizantes, proteína S y M. La proteína S tiene una gran relevancia ya que es la que interviene en la unión virus-célula, también induce anticuerpos. La proteína M es la más abundante y permite el ensamblaje del virus e induce anticuerpos.
Con el reciente uso de las vacunas, los productores del país comienzan a explorar una estrategia que si bien no ha sido estudiada de manera fehaciente, al parecer es un eslabón más que ha permitido disminuir la incidencia o severidad de los casos clínicos ocasionados por DEP.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Bertasio C. Porcine Epidemic Diarrhea Virus Shedding and Antibody Response in Swine Farms: A Longitudinal Study. Front Microbiol. 2016 Dec 15;7:20091. Bertasio C. Porcine Epidemic Diarrhea Virus Shedding and Antibody Response in Swine Farms: A Longitudinal Study. Front Microbiol. 2016 Dec 15;7:2009
2. Thomas PR. Evaluation of time and temperature sufficient to inactivate porcine epidemic diarrhea virus in swine feces on metal surfaces. J Swine Health Prod. 2015;23(2):84-90.
3. Quintero V. Escenarios clínicos de la diarrea epidémica porcina en México. Marzo 2014.
4. Gutierrez Z. Frecuencia de muestras positivas al virus de diarrea epidémica porcina en méxico durante los años 2014 al 2016
5. Ramírez A, Holtkamp D. PEDV survivability and disinfection researched. Iowa State University | Nov 03, 2016
6. Thomas JT. Effect of Porcine Epidemic Diarrhea Virus Infectious Doses on Infection Outcomes in Naïve Conventional Neonatal and Weaned Pigs. PLoS ONE 2015:10(10);e0139266.
7. Niederwerder MC. Tissue localization, shedding, virus carriage, antibody response, and aerosol transmission of porcine epidemic diarrhea virus following inoculation of 4-week-old feeder pigs. J Vet Diagn Invest. 2016:1-8.
8. Ramírez A. Revisión actualizada y estrategias de control de la diarrea epidémica porcina. Suis N° 108, Jun. 2014
9. Quintero V. Herramientas para el control de diarrea epidémica porcina. Congreso Centroamericano y del Caribe de Porcicultura. 2-5 septiembre 2015
10. Radke S. Evaluation of disinfectants to neutralize porcine epidemic diarrhea virus. Proc Am Assoc Swine Vet. 2016:117-118

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Fuente: Agromeat

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