29 de octubre de 2017 12:05 PM
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La investigación innovadora para erradicar la tuberculosis bovina

Mycobacterium bovis (M. bovis) que para su eliminación cuenta con nuevas técnicas desarrolladas por distintos centros tecnológicos como el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC) de la Universidad de Castilla-La Mancha y su spin off SabioTec.

La tuberculosis animal es una enfermedad crónica de los animales provocada por la bacteria Mycobacterium bovis (M. bovis), que desde hace años constituye el principal problema sanitario del bovino extensivo en España, aunque también está lastrando a especies cinegéticas como el jabalí y domésticas.También representa una lacra económica para las explotaciones ganaderas, al tener que sacrificar a las reses infectadas, y para las arcas públicas, que anualmente gastan 40 millones de euros en el desarrollo de los planes de erradicación de la patología. Desde los años 80 han invertido en esta lucha más de 500 millones de euros.

Desde hace décadas, la Administración central aplica diferentes programas y protocolos para acabar con la tuberculosis bovina, y en 25 años ha logrado rebajar de manera sostenida su incidencia, a pesar de los rebrotes puntuales de la enfermedad cada tres y cinco años, como el último registrado en 2015.

En concreto, cada año el Ministerio de Agricultura monitorea el escenario para desarrollar el Programa Nacional de Erradicación de Tuberculosis Bovina, complementado en los últimos lustros por investigaciones de distintos centros científicos.

Es el caso del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC) de la Universidad de Castilla-La Mancha que, a través del grupo SaBio (Sanidad y Biotecnología), indaga en las interacciones entre animales domésticos y silvestres, con el fin de hallar fórmulas para reducir los riesgos de transmisión, señala Christian Gortázar, uno de sus investigadores más emblemáticos.

Igualmente, desde este reconocido instituto, ubicado en Ciudad Real, buscan desarrollar, en otras líneas, mejores métodos de seguimiento de las poblaciones de jabalí, cuya alta densidad en zonas el suroeste ibérico es “particularmente problemática”.

Gortázar explica que si para el ganado bovino, el principal riesgo suele provenir del propio animal -a partir de la introducción de animales infectados, del contacto con rebaños infectados o de otros mecanismos afines-, en caso de que estén próximos a poblaciones numerosas de jabalíes, con altos niveles de infección, constituye “un riesgo igualmente importante”.

Para esta especie cinegética, apunta el doctor en Veterinaria, los principales peligros a los que se enfrenta tienen relación con el hábitat y el manejo, y “cuanto más agregados se encuentren, por ejemplo en torno a los puntos de agua, mayor es el riesgo”.

La falta de agua, como la que se registra en el actual ciclo seco, en opinión del experto, también aumenta las posibilidades de contagio.

Precisamente, Ciudad Real y Castilla-La Mancha, como territorios del cuadrante suroccidental peninsular son escenarios que registran la dispersión de esta infección bacteriana no sólo en jabalíes, sino también en ciervos (en menor medida), localmente en gamos, incluso entre linces ibéricos, así como también afecta a otros animales domésticos.

El prestigioso investigador, que también lidera el grupo supraautonómico ‘Tuberculosis’, advierte del grado de incidencia de la enfermedad en esta especie, dado que un estudio de 2016 demostró, mediante el seguimiento con collares GPS, que un tercio de ejemplares adultos muere por la infección de la bacteria Mycobacterium bovis. “Por consiguiente, no sólo es un grave problema para el sector ganadero, sino que afecta negativamente a la actividad cinegética y a la conservación”, revela Gortázar, al ser “la típica enfermedad multi-especie, en la que participan varios actores, tanto domésticos como silvestres”.

Tasas

Esta realidad en Castilla-La Mancha se constata en los datos del programa nacional contra la tuberculosis bovina, que apuntan a una de las mayores tasas en prevalencia de positivos en rebaños, con un 7,63% en 2015, “y desafortunadamente se encuentra entre las tres comunidades con los peores indicadores”, tras Andalucía, con el 17,24% y Extremadura, con el 12,23%.

La buena noticia para el científico es que España ha incorporado otro programa específico de acción frente a la tuberculosis en especies silvestres, denominado Patubes (http://www.mapama.gob.es/es/ganaderia/temas/sanidad-animal-higiene-ganadera/patubes2017_3_tcm7-452413.pdf).

Tres posibilidades

Sobre si el IREC, como centro biotecnológico, tiene herramientas para la investigación epidemiológica y el desarrollo de vacunas para inmunización de la tuberculosis, Gortázar indica, que tal y como recoge Patubes, “sólo hay tres posibilidades” para contrarrestar la demoledora enfermedad en este escenario, como son la mejora de la bioseguridad, el control de las especies que actúan como reservorio, y la vacunación.

“En todos estos campos ha habido progresos notables en los últimos años” por parte de centros como el IREC y otros de base tecnológica. sostiene el investigador, como los desarrollos recientes que incluyen productos cuya eficacia se ha demostrado tanto en laboratorio como en  campo.

Igualmente, “acabamos de patentar un nuevo método diagnóstico, y hemos aplicado experimentalmente distintas formas de intervención sobre poblaciones de fauna silvestre afectadas”, por lo que “ahora es responsabilidad de los servicios de sanidad animal aprovechar estos avances”, un objetivo al que también aspiran contribuir “modestamente” desde ´Tuberculosis´.

Otras líneas del centro investigador son la mejora de la bioseguridad en explotaciones ganaderas, la colaboración con entidades y empresas agroalimentarias de Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura, además de transferir conocimientos a los sectores de la caza y de la conservación a través de Sabiotec, una empresa tecnológica vinculada a la Universidad de Castilla-La Mancha.

En otra regiones

Por otro lado, la proyección investigadora sobre la tuberculosis de Gortázar también ha llegado a Castilla y León, donde ha analizado la incidencia de la enfermedad en especies salvajes y domésticas, a través de “los completos datos” del Servicio de Sanidad Animal de esta región. La conslusiones han sido publicadas en un estudio que firma junto a Pelayo Acevedo, en el que describen la situación epidemiológica de la infección, analizan riesgos y proponen recomendaciones.

“La situación actual en Castilla-La Mancha es diferente”, apunta Gortázar.

En priemr término, Mariana Boadella, directora de SabioTec / Clara Manzano

En priemr término, Mariana Boadella, directora de SabioTec / Clara Manzano

P22, nueva técnica diagnóstica de SabioTec

La incorporación al mercado de una técnica diagnóstica en suero “más fiable” para contribuir a erradicar la tuberculosis bovina es el objetivo del proyecto P22, presentado por el grupo científico SabioTec a la segunda convocatoria para emprendedores innovadores del Espacio Coworking, celebrado en la Cámara de Comercio de Ciudad Real.

Mariana Boadella, directora de esta spin-off de la Universidad de Castilla la Mancha (UCLM), dedicada a la transferencia en sanidad y biotecnología para fauna silvestre y ganadería extensiva, explica que el nuevo sistema de diagnóstico está basado en la proteína P22 y permitirá la identificación de una manera más certera del nivel de infección tanto del ganado bovino, como de otras poblaciones silvestres o domésticas.

“La finalidad es tener otro diagnóstico serológico que dé más fiabilidad a los resultados”, y que además “minimice la pérdida de animales y ahorre costes a los ganaderos y a las administraciones”, explica Boadella a El Campo.

La nueva herramienta está en proceso de ser patentada, tras haber sido validada científicamente, con el fin último de ser comercializada en el mercado por alguna empresa.

La científica asegura que más allá de rentabilizar económicamene la aplicación, “está la satisfacción de mejorar un problema”, que en el caso de la tuberculosis se traduce “en un drama” social y económico, por “las grandes pérdidas que conlleva”.

Recuerda que este tipo de proyectos innnovadores complementan a las herramientas de diagnóstico oficiales, “que funcionan muy bien y son efectivas”, pero no han conseguido eliminar al 100% esta grave infección animal.

No es el primer proyecto que desrrolla SabioTec en este ámbito, pues hace dos años participó en otra investigación, junto a otros centros científicos, con la que se elaboró una vacuna oral para el jabalí. Aparentemente son unas galletas pequeñas que se colocan en los cebos para que los rayones las ingieran y se protejan de la enfermedad.

“Esta vacuna sería muy eficaz en la lucha contra la tuberculosis en zonas con altas densidades” de esta especie, asegura la veterinaria.

Como investigadora de enfermedades compartidas y en el campo de la fauna silvestre, lleva tiempo indagando sobre la relación entre el jabalí y las especies ganaderas a la hora de contraer la tuberculosis, pero también en relación a su influencia sobre aves acuáticas en hábitats protegidos.

“Si aumenta el conocimiento, podemos aplicar más herramientas”, aduce Boadella.

Otras labores de SabioTec, donde el veterinario José Francico Lima también desarrolla proyectos, son la consultoría y asesoría a distintos clientes, como fincas de caza, o las propias administraciones públicas, a quienes ofrecen en forma de recomendaciones y protocolos de actuación sus conocimientos, avalados por el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC), y sus experimentaciones en campo.

Conocer ideas

Respecto a su participación en el coworking “ayuda” a la hora de conocer ideas tecnológicas, expertos y estrategias empresariales y de comercialización. dado que esta iniciativa contempla, además de formación, acciones de asesoramiento y tutorización adaptadas a las necesidadades de cada proyecto.

Un grupo de jabalíes / Lanza

Un grupo de jabalíes / Lanza

Grupo supraautonómico ‘Tuberculosis’

El grupo supraautonómico ‘Tuberculosis’ está dedicado a la innovación a través de la transferencia, es decir, “buscamos vías para aplicar los avances ya existentes”, asegura el investigador Christian Gortázar.

Coordinado por Aproca Castilla-La Mancha, cuenta con la participación de científicos del IREC de la UCLM y del Centro de Vigilancia Sanitaria Veterinaria (VISAVET) de la Universidad Complutense de Madrid, así como representantes tanto del ámbito ganadero como del sector cinegético.

Participan activamente organizaciones como la Asociación Nacional de Jóvenes Agricultores (ASAJA), la cooperativa del Valle de los Pedroches (COVAP), La Unión Nacional de Ganaderos de Vacas Nodrizas (UGAVAN), la Federación Española de la Dehesa (FEDEHESA), Aproca Extremadura y la Asociación Interprofesional de la Carne de Caza (ASICCAZA), además de distintos servicios regionales de sanidad animal.

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Fuente: www.lanzadigital.com

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