29 de octubre de 2017 15:24 PM
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Trigo: impacto del fusarium en los primeros rindes

El Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) indicó esta semana que la acción del hongo repercutió en menores rendimientos y problemas de calidad en grano. La siembra de soja de primera, limitada por excesos hídricos.

Durante los últimos 7 días comenzó la cosecha de trigo en la provincia de Santa Fe, confirmando que las detecciones de fusarium en el período de desarrollo del cultivo tuvieron impacto en la cantidad y calidad del grano en los primeros lotes recolectados.

El último relevamiento del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA), que elaboran la Bolsa de Comercio de Santa Fe y el Ministerio de la Producción, consignó que en el inicio de las labores se produjo con elevada humedad, “pero lo más relevante fue lo que han reflejado los diferentes ataques de fusariosis en las etapas reproductivas de los cultivares”. Esta situación -indicó el trabajo- ya se había anticipado en informes anteriores, en los que se mencionaban las preocupaciones de los productores en este tema.

Así, los primeros lotes cosechados en los departamentos del norte del área de estudio reportaron rendimientos promedios que fluctuaron entre 18 20 22 quintales por hectárea, “los cuales no son los esperados”. Frente a esta situación, los técnicos sugirieron “tareas de seguimiento y evaluación de los diferentes grados de afectación”.

Por lo demás, el resto de los cultivares presentaron estados de bueno a muy buenos en un 75 %, con algunos lotes excelentes, un 20 % bueno y el 5 % restante regular.

El análisis económico del SEA indica que, en el norte provincial, un trigo de 20 quintales por hectárea en campo alquilado no logra salvar los gastos, que se proyectan -para ese rendimiento- en 20,35 quintales. En cambio en campo propio la renta es positiva ante un rinde de indiferencia 14,65 quintales. En cambio, para ambos planteos, los márgenes se vuelven positivos a partir de una cosecha de 30 quintales. Paradójicamente, la ecuación se torna más complicada en el sur del área bajo estudio (departamentos San Martín y San Jerónimo) por efecto de los arrendamientos. Allí, un planteo triguero bajo alquiler precisa alcanzar 40 quintales para garantizarse un margen favorable (ver cuadro).

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Castigo. La enfermedad fúngica no sólo impacta en el lote, el grano afectado sufre una fuerte penalización comercial.

Foto: Archivo

Siembras complicadas

En cuanto a la siembra de soja de primera, se continuaron realizando aplicaciones de herbicidas en lotes para la futura siembra, que en predios muy puntuales de los departamento San Jerónimo, San Martín y Castellanos se comenzó a implantar, muy condicionada todavía por los altos porcentajes de humedad en la cama de siembra y estados de saturación hídrica de los suelos.

Y una mención particular tuvo la campaña arrocera, que gracias al clima alcanzó el 50 % de la intención de implantación con un avance intersemanal del orden de 25%, representando aproximadamente unas 16.000 ha.

“Se observaron germinaciones irregulares y la aparición de malezas resistentes, lo que está obligando a la variación de estrategias planificadas, las cuales tendrían una combinación diferente de agroquímicos y métodos”, señaló el reporte semanal. Y aportó otro dato: la bajante del río San Javier obligó al acondicionamiento de estaciones de bombeo, ante la inminencia del comienzo del riego que sería en el inicio del próximo mes.

Otra producción regional como el algodón, si bien aumentó el ritmo de siembra, que estaba condicionado por las precipitaciones ocurridas la semana anterior, está sufriendo las temperaturas más bajas que lo normal para la época, lo que en algunos casos dificultó la normal germinación del cultivo.

Labores condicionadas por el clima

Entre el 17 y el 24 de octubre, la inestabilidad climática se manifestó en los distintos departamentos del centro norte santafesino con variados grados de incidencia y porcentajes de cobertura, siendo la zona norte que constituyen los departamentos Vera y General Obligado, y el departamento La Capital, donde mayores montos pluviométricos se registraron, con 50 mm.

Con posterioridad a las condiciones de inestabilidad hubo días soleados, con baja nubosidad, que permitieron reanudar los procesos de siembra de arroz, algodón y dar comienzo al cultivo de sorgo en sus dos opciones: forrajero o granífero.

Alerta: diatraea en el sur

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El Sistema de Alerta de Plagas del Servicio Técnico del INTA Pergamino lanzó esta semana un aviso por la aparición de la primer generación de Diatraea saccharalis, plaga clave en maíces pisingallo, colorado, dulce y convencional, así como en sorgo. La alarma es para el Oeste y N-Este de Buenos Aires, Sur de Santa Fe y Sur de Córdoba.“Las poblaciones de adultos de la plaga presentan altos niveles en algunos sitios, máxime por tratarse de la 1er Generación”, indicó el ingeniero Nicolás Ianone. Sin embargo, esta presencia de adultos “es muy variable entre localidades cercanas y aún entre lotes, haciendo más significativa la recomendación de monitorear en cada lote” para detectar la presencia de posturas. Qué hay que hacer: primero monitorear posturas en maíces de 3 hojas o más (tomar plantas al azar); en segundo lugar continuar revisando presencia de posturas 1 vez por semana hasta mediados de noviembre.

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Fuente: El Litoral

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