1 de noviembre de 2017 11:08 AM
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Obtenga pasturas eficientes a base de fósforo

La fertilización fosforada de pasturas es una práctica que tiene difusión desde hace tiempo y su disponibilidad se encuentra en el suelo pero juega un rol más que importante en las plantas y los animales
Cuando en una pastura se utiliza Fósforo (P), se pueden esperar respuestas de hasta 200 kilos de materia seca por kilogramos de fósforo aplicado. Esta cifra fue determinada por medio de un trabajo desarrollado por los especialistas de la Facultad de Ciencia Agropecuaria de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), el ingeniero agrónomo César Quinteros y la licenciada en edafología Norma Boschetti.
 “En particular, cuando apuntamos a fertilización fosforada lo hacemos pensando de forma general, aunque la mayor parte de nuestro análisis toma en cuenta como predominantes a las especies leguminosas entre las que se encuentra en mayor medida la alfalfa; en las gramíneas los requerimientos de fósforo son menores y no existe tanta respuesta, por lo que debemos enfocarnos más en el nitrógeno” indicó Quinteros*.
La adición de P en pasturas de leguminosas ha mostrado incrementos en la producción de forraje de hasta 8000 kilogramos anuales por hectárea. La eficiencia de utilización de P aplicado disminuye con el incremento de la dosis y el aumento de la disponibilidad del nutriente en el suelo. También es inferior en dosis divididas respecto a una aplicación única a la siembra, que es la novedad fundamental de este trabajo.
“En términos generales se puede esperar una respuesta de 150 a 200 kilogramos de materia seca por kilo de P aplicado, aunque se han observado valores muy superiores” indicó.

 

Estrategias de fertilización – análisis foliar

El análisis de los nutrientes disponibles en el suelo es la herramienta más utilizada para evaluar su fertilidad y hacer recomendaciones de fertilización, proporcionando muy buenos resultados para la determinación de niveles de fertilidad inicial de nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K) al momento de la siembra, tanto para cultivos anuales como perennes.

Sin embargo cuando se trata de hacer un seguimiento o evaluación del estado nutricional de cultivos perennes en los años siguientes, es posible que el análisis de suelo no responda de la misma manera.
Esto se debe a que el área de exploración de las raíces es muy amplia y variable, dependiendo del tipo de suelo en que se desarrolle, lo que obligaría a buscar una metodología que atenúe esta fuente de variación.
Cuando se quiere conocer el estado nutricional de cultivos perennes y semiperennes durante años sucesivos de producción, el análisis de la composición mineral del tejido vegetal sería más apropiado y proporcionaría resultados más confiables, dado que integra todos los factores que intervienen en la nutrición mineral de la planta en ese momento (César Quinteros).

 

Condiciones y momentos de aplicación

Según los dichos del facultativo, las aplicaciones conviene llevarlas a cabo en el momento de la siembra de la pastura elegida, aunque también sostuvo que “es bueno realizar una refertilización sobre finales de verano y principio del otoño para obtener una mayor concentración de reservas para sobrellevar el invierno sin inconvenientes y comenzar a pleno la primavera”.
Los fertilizantes más utilizados son el superfosfato triple, fosfato monoamónico o diamónico. Estos elementos incorporan una muy buena cantidad de fósforo para satisfacer los requerimientos indispensables en las especies forrajeras.
En relación a las dosis, “hay que llevar a cabo un análisis del suelo para determinar las cantidades que se deberán incorporar; lógicamente, cuanto menor sea el nivel de P presente en el suelo, mayor será la dosis que debemos aplicar”.
Otro aspecto interesante para destacar es el efecto del P sobre el crecimiento y distribución de las raíces. En suelos deficientes cerca del 80% de la masa radical se encuentra en los primeros 20 centímetros de la superficie, mientras que en suelos fertilizados esa proporción de raíces alcanza más de un 50% más de profundidad; esto le confiriere mayor resistencia a la sequía junto con un aumento del volumen de suelo explorado.
Es frecuente encontrar el enunciado que la fertilización favorece la perennidad de las pasturas. Esto puede interpretarse como una mayor supervivencia de plantas en el tiempo debido a la mayor disponibilidad de P. Sin embargo este es un aspecto que no ha sido comprobado de manera generalizada.
*:Extracto del artículo: Nuevo ABC Rural. ´Pasturas eficientes a base de fósforo´
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Fuente:

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