2 de noviembre de 2017 01:55 AM
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La Corte dio una fuerte señal a favor de aliviar la carga de Ingresos Brutos

Declaró inconstitucional que las provincias les cobren más a las firmas que fabrican en otra jurisdicción.

La Corte Suprema de Justicia declaró inconstitucional que las provincias les cobren una alícuota más alta de Ingresos Brutos a las empresas que venden bienes producidos fuera de sus territorios. Los jueces tomaron esa decisión tras analizar la demanda contra la provincia de Santa Fe promovida por la empresa Bayer, que tiene su planta industrial en territorio bonaerense.

La decisión del tribunal supremo llegó en medio de los ecos por los anuncios de la reforma impositiva que promueve el Gobierno. Ingresos Brutos, si bien es un tributo provincial, está en el eje de los cambios pretendidos, porque se considera que es una carga fiscal distorsiva, tanto por lo que grava como por la forma en que se recauda (ya que se van acumulando costos en las distintas etapas de la producción).

Según advirtieron los jueces -en un fallo unánime-, aplicar tasas diferenciales vulnera derechos constitucionales. El escrito judicial señala que esta imposición “genera una suerte de barrera aduanera o de medidas proteccionistas, que alteran el concepto orgánico de comercio previsto en la Constitución”.

La determinación de alícuotas diferenciales para la industria “de extraña jurisdicción” es una práctica extendida en el país. Fue una de las vías que encontraron en los últimos años los gobiernos para apuntalar sus recaudaciones. Recientemente, tres jurisdicciones anunciaron proyectos de reforma a Ingresos Brutos, que incluyen la eliminación de las tasas más altas para los bienes fabricados en otros lugares. Se trata de las provincias de Buenos Aires y Córdoba, y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que aplicarían los cambios en 2018 y que tenderán a compensar el efecto fiscal con mayor carga tributaria sobre los patrimonios.

Esas iniciativas están en línea con los pedidos del Gobierno, que busca que la reforma no se refiera sólo a los impuestos nacionales, sino que incluya también los de los diferentes niveles de gestión. Según advirtió Nadin Argañaraz, economista del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), provincias grandes como Santa Fe y Mendoza quedan en una situación incómoda frente a los anuncios de otras jurisdicciones.

Un informe del Iaraf muestra que la gran mayoría de las provincias tiene alícuotas diferenciales. Mientras que la industria local de cada lugar paga, en promedio, un 1,6% sobre las ventas (en algunos casos la tasa es cero), el porcentaje aplicado cuando se trata de bienes hechos fuera del territorio es de 3,6%. Una mirada hacia atrás revela, además, la suba de los últimos años: en 2005 esos promedios eran de 0,6 y 2,1% en cada caso.

En la opinión del economista Walter Agosto, investigador principal del Cippec, las alícuotas diferenciales en cuestión actúan como una especie de “aduanas interiores” y están generalizadas en el país.

El tributarista César Litvin fue más allá y consideró que Ingresos Brutos es, en sí mismo, un impuesto tóxico por la incidencia que tiene en los precios y en la capacidad de exportar. Sus efectos negativos, dijo, se ven agravados al imponerse cargas extras como las que pesan para las industrias de “extraña jurisdicción”. Por eso consideró que la sentencia dictada por los jueces supremos es “impecable”.

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Fuente: La Nacion

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