5 de noviembre de 2017 11:35 AM
Imprimir

Cambio de ministros pero no de política

Un hombre de la Sociedad Rural Argentina asume el Ministerio de Agroindustria.

Desde su discurso en la última Exposición Rural de Palermo en el pasado invierno, se supo del cambio y los periodistas agropecuarios sólo esperaban el tiempo y el modo del presidente Mauricio Macri para hacerlo, quien hace mucho lo quería en su gabinete.

 


Cambio de jugadores. Ricardo Buryaile no deja la cancha en un partido tranquilo a Luis Miguel Etchevehere.

Luis Miguel Etchevehere llega ahora al Ministerio de Agroindustria tras comandar durante cinco años la Sociedad Rural Argentina (SRA). Nacido en Paraná hace 54 años fue uno de los principales críticos del gobierno kirchnerista en torno a sus políticas públicas, sobre todo con las retenciones a las exportaciones agropecuarias y la “resolución 125”.
Por su parte Ricardo Buryaile, deja su cargo ministro de Agroindustria y va de embajador a la Unión Europea con objetivos muy claro en torno a la ganadería y el mercado de las carnes.
En San Juan y a la distancia Luis Etchevehere solo se lee en las noticias nacionales y por ello las encuestas de los medios de comunicación no le suman. Por ejemplo “obtuvo un 51% de “Me Gusta”, en una encuesta del Twitter de Agroverdad, propuesta después de difundirse su designación como nuevo Ministro de Agroindustria del gobierno de Mauricio Macri. A un 25% el cambio le resultó indiferente y un 24% se expresó con “No me gusta”. La Nación Campo, registró un 63% de aceptación y un 37% que no estaba de acuerdo con su nombramiento y en el medio especializado Infocampo, el flamante ministro obtuvo un 60% “de acuerdo”, un 24% de “desacuerdo” y un 16% de “me da lo mismo”.
Escenario complejo
Luis Etchevehere se encuentra un escenario complejo. En la economía pampeana cuenta con un apoyo importante en torno a las políticas ejercidas por el gobierno de Macri en torno a la eliminación de las retenciones y la presión fiscal. Aunque los últimos anuncios del presidente de achicar el déficit fiscal con menos gastos y más impuestos aun no están claros y generan ruido en aquella zona.
Pero es en las economías regionales “no sojeras”, dónde los problemas de achicamiento de los aparatos productivos son más serios:
* El sector vitivinícola argentino aún no puede creer y, mucho menos entender, el anuncio del ejecutivo nacional de elevar de manera sustancial los impuestos al vino y bebidas espumantes.
* Mucho menos entendible es la postura desde principio de año de permitir el ingreso de vinos a granel y uva de mesa desde Chile en perjuicio de los pequeños productores.
* Además la falta de competitividad de la cadena vitivinícola lo llevó a aumentar sus precios al público alrededor del 55% con un impacto negativo en el consumo y la exportación.
* Pero Cuyo no está solo en su letanía. Los responsos también son hoy para los fruticultores del sur argentinos, los productores porcinos y aviares del litoral y los de la caña de azúcar y el etanol en el norte.

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone
Fuente: Diario de Cuyo

Publicidad