14 de noviembre de 2017 11:03 AM
Imprimir

Convierte efluentes porcinos en un producto de exportación

Un productor de San Justo ideó un sistema que permite deshacerse de los efluentes de la cría de ganado porcino de una forma más eficiente y amigable con el ecosistema. Luego de tres años de investigación y con una inversión que ronda los $3M, Rubén Alcaraz, titular de la firma Tesal, patentó un proceso único […]

Un productor de San Justo ideó un sistema que permite deshacerse de los efluentes de la cría de ganado porcino de una forma más eficiente y amigable con el ecosistema. Luego de tres años de investigación y con una inversión que ronda los $3M, Rubén Alcaraz, titular de la firma Tesal, patentó un proceso único a nivel nacional que transforma los efluentes porcinos líquidos en compost orgánico utilizando sustratos naturales.

La solución nació para lidiar con los efluentes en la granja de reproducción genética de Choice Genetic Argentina, ubicada a 30 kilómetros de San Justo. “Investigué cómo se maneja el tema en el exterior, y fui creando este sistema a partir de adaptaciones de lo que se hace en Europa y Estados Unidos, donde las condiciones climáticas son muy diferentes”, contó Alcaraz a Punto biz.

Así, en un cobertizo con techo de policarbonato dotado de maquinaria importada, el productor comenzó a realizar pruebas del proceso que, mediante acción aeróbica, permite evaporar el agua de los efluentes gracias al calor de los rayos solares. “De esta forma, el efluente queda adherido al sustrato, que es aserrín o cáscara de arroz, compostándose. Este compost contiene nitrógeno, fósforo y potasio, además de dos elementos que no los provee ningún fertilizante químico: el carbono y la materia orgánica”, explicó Alcaraz.

“Lo novedoso de este sistema es que se genera un producto en forma de polvo que no tiene carga bacteriana, es muy sanitario. Además, hay un mercado internacional donde se puede colocar el compost orgánico, principalmente en China y en los países árabes”, señaló el investigador. En este sentido, los precios del compost orgánico, que se clasifica a nivel internacional según las concentraciones de los distintos elementos que contiene, varían entre los u$s 200 y los u$s 400 por tonelada.

Si bien el proceso es ideal para granjas de tamaño mediano, de hasta 4.000 madres, Alcaraz aseguró que se puede instalar en cualquier establecimiento. “Para una granja nueva, el valor de la inversión representa entre un 18 y un 20%, pero lo que se ahorra en cavas supera esta cifra. Es una forma de pasar de un desperdicio a una materia prima: el aserrín que se utiliza como sustrato es a su vez un subproducto de Misiones que no tiene salida, ya que por sus características no se quema. La maquinaria que se requiere sí representa cierta inversión, pero tiene una vida útil de unos 30 años”, afirmó.

El sistema, que permite transformar 15.000 litros de efluentes líquidos en 800 kilos de compost sólido, es la respuesta a un problema logístico de una industria que está creciendo en todo el país. Cabe destacar que entre enero y julio de 2017 la producción porcina alcanzó un incremento interanual del 7% impulsado por la suba del consumo interno, que, según informó en octubre el Subsecretario de Ganadería, Rodrigo Troncoso, llega a unos 13,7 kg per cápita y se proyecta un crecimiento de entre el 8 y 9,5% en dicho consumo para este año.

“Desde todo punto de vista, compostar los efluentes es mejor que hacer cavas, ya que se evita la contaminación, es una solución sanitaria, no genera moscas e incluso está permitido cerca de áreas urbanas, ya que el compost es un producto natural que no representa una amenaza para la salud”, concluyó Alcaraz.

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone
Fuente: Punto Biz

Publicidad