23 de noviembre de 2017 16:48 PM
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Drones y negocios: crece la demanda, pero la regulación los ata a tierra

Empresas argentinas ya aplican soluciones que implican tecnología con vehículos no tripulados. A través del análisis de imágenes se puede monitorear, realizar mantenimiento y gestión de activos. Pero otras tareas chocan con límites en la falta de normas

Aunque son más populares por su uso para entretenimiento, los drones se aplican cada vez más a los negocios. La tecnología asociada a estos vehículos no tripulados ya permite mejorar los costos de sectores que van desde el agro y la minería hasta obras de infraestructura y telecomunicaciones.

“Los drones existen hace mucho y nacieron para un destino militar y luego de diversión. Hasta que hace un par de años, se le comenzó a dar un uso comercial con servicios que apuntan desde el monitoreo de grandes obras hasta la evolución de una cosecha. En base a los diferentes colores de verde se puede determinar si se requiere pesticida en una zona determinada o el impacto de una sequía”, explicó Enzo Taibi, socio a cargo de la Práctica de Consultoría en Sistemas de Pwc. La compañía acaba de presentar un servicio de soluciones de negocios basadas en drones, Drone Powered Solutions, que abarca tres áreas: monitoreo, mantenimiento relevamiento frecuente de diversas superficies y gestión de activos.

“Son soluciones recientes pero hay interés en el mercado”, indicó Diego Taich, director de la Práctica de Consultoría en Sistemas, que destacó casos como el monitoreo de torres de comunicaciones, tubos para el transporte de gas o líquidos con extensiones muy largas. “Los drones permiten cubrir esas distancias que hasta hoy se hacía con gente que iba y tomaba medidas y fotos”, agregó.

Las imágenes tomadas a través de los drones pasan luego por un proceso analítico que permite detectar fallas o problemas, como por ejemplo una fuga. También se pueden calcular fácilmente grandes volúmenes como una pila de carbón en una mina. La ventaja, según los especialistas, es la precisión, ya que el margen de error es menor a un centímetro. En otras imágenes satelitales puede ser de 1,5 metros.

“En la Argentina hay algunas empresas que ya lo están usando, pero no son muchas. En Europa y los Estados Unidos, su uso está más evolucionado, pero percibimos que hay un interés bastante fuerte en introducir esta tecnología a los procesos de negocios”, advirtió Taich. Las mediciones son rápidas: tomar las imágenes demora horas y su procesamiento un día.

Para los especialistas de PwC, el marco regulatorio argentino determinado en 2015 por la Administración Nacional de Aviación Civil (Anac) favorece el desarrollo del uso comercial. “Se requiere cumplir ciertas condiciones como estar acreditado o realizar un curso. Pero va a seguir evolucionando”, destacaron.

Sobre los accidentes recientes provocados por estos dispositivos como el drone que impactó contra un avión de Aerolíneas Argentinas señalaron que se trató de casos de uso recreativo utilizados cerca de aeropuertos, donde está claramente prohibido.

Con todo, ambos descartaron que soluciones asociadas a los drones como la entrega de paquetes para el negocio del e-commerce puedan aplicarse en el corto plazo en la Argentina: “Por las regulaciones todavía no se pueden transportar cargas y se está mandando un drone a una distancia que no se puede monitorear. Le falta mucho más análisis y hay temas de costos porque la última milla aún tiene un costo superior que hacerlo por el medio tradicional”.

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Fuente: El Cronista Comercial

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