25 de noviembre de 2017 12:12 PM
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La carne de los “farmers” toma la delantera en el gigante asiático

Por el crecimiento de la clase media en China, las exportaciones de cortes bovinos, de pollo y de cerdo de EE. UU. se aceleran y se duplicarían en el 2020.

Las exportaciones de carnes norteamericanas a China se reabrieron en julio de 2017, tras 15 años de suspensión debido a la epidemia de “Vaca Loca”, como consecuencia del acuerdo entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping logrado en Palm Beach, en el Estado de Florida, el 6 y 7 de abril de este año.

El resultado es que las ventas de carnes estadounidenses al mercado de la República Popular superarían los 3.800 millones de dólares en 2018, en un camino de ascenso que las llevaría a duplicarse en 2020.

Y a partir de allí, crecer sistemáticamente, arrastradas por la demanda sofisticada de la nueva clase media del gigante asiático con niveles de ingresos comparables a los norteamericanos (entre 35.000 y 45.000 dólares anuales).

La nueva clase media china está constituida por unas 300 millones de personas, que serían 400 millones en 2020, y 1.000 millones diez años después.

El total de las exportaciones norteamericanas al mercado chino superó los 170.000 millones de dólares en 2016, con una tasa de crecimiento de 15% anual, que alcanzaría este año los 190.000 millones de dólares, o incluso más.

De ese total, los alimentos, granos y bebidas representaron 20.000 millones de dólares (la soja estadounidense vendida a la República Popular alcanzó a los 13.000 millones de dólares el año pasado).

Texas es el mayor estado ganadero de Estados Unidos, y también el principal exportador de carnes a la República Popular, seguido por Nebraska, Kansas y California.

Pero es muy significativo lo que ha ocurrido con el Estado de Montana, que es uno de los 5 más pequeños de Estados Unidos, y que es el décimo productor de carnes. Ahora Montana apuesta a disputar la primacía con Texas en los próximos 10 años.

Texas –uno de los cuatro mayores Estados norteamericanos- tiene un producto 15 veces superior al de Montana, además de ser, junto con Californa, el Estado más competitivo de la Unión y el principal exportador estadounidense.

La alternativa de Montana se funda en la atracción de la inversión china en frigoríficos, feedlots, y plantas de empaquetamiento, entre otras inversiones, que podría superar los 15.000 millones de dólares en los próximos 3 años.

Las exportaciones de carne de Montana a China podrían aumentar más de 40% en 2018, y de ahí en más el alza anual sería sostenidamente la mitad, una vez que las inversiones chinas maduren.

El objetivo es recortar más de 40% los costos logísticos (costos de transacción), en este periodo, y garantizar al mercado chino la provisión de largo plazo (10/15 años) de carnes de la mejor calidad, con la marca de Montana.

Otro ejemplo interesante de esta tendencia es el de Tyson Food, una de las 3 mayores empresas alimentarias estadounidenses, que estableció una joint venture en China con Shandong Food en 2001.

Se trata de una de las principales compañías agroalimentarias de la República Popular, y el objetivo es establecer una planta de carne aviar de última generación en la ciudad de Qingdao, en la provincia de Shandong.

Es una inversión de 3.500 millones de dólares, que luego la Joint venture multiplicaría por dos en 2018, con un nuevo establecimiento de similares características que operaría en la provincia de Jiangxi, cerca de Shanghai.

Tyson Food dispone en el mundo de 115.000 trabajadores en más de 300 establecimientos, con ingresos que superaron los 42.000 millones de dólares el año pasado.

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Fuente: Clarin

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