3 de diciembre de 2017 15:11 PM
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Las razas ganaderas autóctonas españolas son parte de nuestra biodiversidad

España : Ofrecen grandes posibilidades, para obtener productos de calidad diferenciados y prescindir de tecnologías caras que pueden implicar dependencias del ganadero

España es el país de Europa Occidental con mayor riqueza de ganado autóctono, pero también una buena parte de sus razas se encuentran en serio en peligro de extinción, habiendo casi desaparecido en las últimas décadas algunas de ellas.

La Lista Comunitaria de razas en peligro de extinción recoge para España 62 razas bajo esta consideración: 27 razas de ganado bovino, 16 de ganado ovino, 5 de caprino, 10 de caballar y 4 de asnal. El Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España contempla 118 razas de bovino, ovino, porcino, caprino, equino y asnal, como autóctonas del país, y de ellas incluye 95 en la categoría de protección especial, es decir, el 80%.

Los Catálogos Oficiales y los programas de conservación siempre se olvidan de otras especies animales que han tenido también un papel fundamental en la economía rural durante siglos. Perros, como el Mastín Español, el Alano o el Carea, han sido insustituibles para el manejo del ganado en pastoreo, y sería urgente su recuperación si de verdad se apuesta por una política de extensificación de los sistemas ganaderos. Poco tienen que hacer las gallinas autóctonas españolas frente a la invasión de híbridos de carne o de puesta altamente productivos. El futuro de las razas avícolas españolas estará siempre en la promoción de productos de calidad, obtenidos en sistemas semiextensivos con alimentos naturales. La mayor parte de las razas autóctonas de gallinas se encuentran al borde de la extinción y mantenidas sólo por avicultores aficionados.

La paloma también ha sido en muchas comarcas españolas (Tierra de Campos) una fuente de proteína sana y ecológica que se está perdiendo. Los palomares, de origen romano en algunos casos, son además un patrimonio cultural que desaparece de forma vertiginosa. Muchas son las razas de palomas diferenciadas en España, algunas con fines productivos, otras deportivos (palomas mensajeras) y otras meramente ornamentales.

También existen razas españolas de ocas (Oca del Ampurdán), pavos (Indiot Mallorquín y Negro Extremeño), patos (Annera Mallorquina) o conejos (Gigante Español e Ibicenco), pero se ha trabajado todavía muy poco en la localización de razas ibéricas de estas especies, cuando países como Francia tienen catalogadas más de 20 razas de conejo o de pavos y patos.

Las razas ganaderas autóctonas ofrecen grandes posibilidades a la hora de explotar diferentes recursos nutritivos, obtener productos de calidad diferenciados, prescindir de tecnologías caras que a la postre implican dependencias del ganadero, o producir de manera sana y natural. Por estos motivos, y ante la nueva Política Agraria Común, que va a potenciar y primar mucho más los usos extensivos y la producción más sana, natural y diferenciada, la conservación de las razas autóctonas se hace imprescindible desde el punto de vista no sólo cultural o biológico, sino también desde un enfoque estratégico y económico.

En la dehesa “El Baldío”, ubicada en Talaván (Cáceres), la Fundación Global Nature desarrolla un programa de conservación de razas autóctonas en peligro de extinción. En esta finca se mantienen dos núcleos reproductores de vaca blanca cacereña y oveja merina negra desde hace más de 20 de años. En colaboración con el INIA (Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria) se mantiene un núcleo extensivo de razas autóctonas de gallina, con el objetivo de contribuir a su conservación y evaluar su producción.

Estos programas se insertan también en el proyecto europeo LIFE BioStandards, cuyo objetivo es fortalecer el desempeño y efectividad de los criterios relativos a la biodiversidad existentes en certificaciones, sellos y estándares agroalimentarios. Esta iniciativa fomenta la integración de cuestiones relativas a la biodiversidad en estándares muy diversos del sector agroalimentario, desde normas privadas de multinacionales (por ejemplo los Códigos de Aprovisionamiento Sostenible) hasta otras etiquetas como el Sello de Agricultura Ecológica de la UE o las Denominaciones de Origen.

Junto a AUF! (Alemania), Global Nature Fund (Alemania), Instituto Técnico Superior de Lisboa (Portugal), Lake Constance Foundation (Alemania) y Solagro (Francia), y con financiación del instrumento financiero LIFE de la Comisión Europea, FGN ha realizado un análisis de la situación actual en este ámbito. Se han analizado más de 40 sellos y estándares para establecer la Línea de Base que servirá de punto de partida. La integración de la biodiversidad ganadera autóctona es uno de los criterios que se tomará como referencia para la posterior adopción de medidas que permitan contemplar los servicios que suministran las especies silvestres, como son el control de la erosión, la fijación de carbono, el aporte de una mayor fertilidad natural, la menor intensidad de plagas y la polinización de cultivos.

www.eldiario.es

Fuente: Agromeat

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