6 de diciembre de 2017 22:40 PM
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Gremialista de la carne ganó el juicio a frigorífico Arroyo

Manuel Mardones, dirigente del Sindicato de la Carne que resistió el desalojo de los trabajadores tras el cierre del frigorífico en Ñirihuau, ganó el juicio contra la empresa.

El dirigente del Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria de la Carne, Manuel Mardones, ganó el juicio contra la empresa Jesús Arroyo Sacia.

El secretario general del gremio encabezó la toma del frigorífico Arroyo durante más de un año junto a otros cinco trabajadores, resistiéndose a negociar con los propietarios de la empresa, como lo hicieron los otros 60 empleados despedidos.

Durante la acción, Mardones se enfrentó con la Asociación Empleados de Comercio, que representaba a la mitad de los trabajadores, e incluso tuvo un fuerte cruce en el Centro Cívico con el sindicalista Walter Cortés, actualmente detenido por la causa Arbos. También el gobernador de Río Negro Alberto Weretilneck criticó la resistencia del gremio.

Tras concretarse el desalojo, Mardones, que desde 1997 trabajaba en la empresa, inició una demanda judicial ante la Cámara del Trabajo contra la firma, solicitándole que se lo condene al pago de 472.572 pesos más intereses.

La empresa declaró “improcedente” el pago de la indemnización argumentando que se encontraba en el marco de un proceso concursal; y propuso el pago de la liquidación en tres cuotas, lo cual fue rechazado por Mardones. 

La firma también adujo que existe una causa de desalojo del frigorífico “por permanecer con compañeros de trabajo en el lugar de tareas”, haciendo una retención del lugar de trabajo “violenta y forzosa pretendiendo conformar una Cooperativa”. 

Los jueces Rubén Marigo, Marina Venerandi y Juan Lagomarsino entendieron que “la demandada no ha dado razones que justifiquen que esta situación de crisis no le es atribuíble, ni que se haya respetado el orden de antigüedad de los trabajadores”. En ese sentido y “dada la falta de acreditación de causales que justificaran el despido por fuerza mayor, el trabajador es acreedor a las indemnizaciones derivadas del despido incausado” determinaron.

En el marco del proceso de desalojo que inició, la empresa reconoció al actor la suma de $150.000 que fueron recibidos a cuenta del trabajador en forma extemporánea.

La Cámara del Trabajo hizo lugar a la demanda del trabajador. Los jueces tuvieron en cuenta el monto adeudado desde noviembre de 2015, las escalas salariales, la falta de prueba en contrario por parte de la empresa, los salarios vigentes, los haberes adeudados, la liquidación final, y las indemnizaciones derivadas del despido.

Luego del desalojo, el frigorífico fue finalmente vendido a la empresa Carnes Rionegrinas, que tomó a 30 trabajadores que habían sido cesanteados.

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Fuente: www.bariloche2000.com

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