7 de diciembre de 2017 12:04 PM
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Brasil podría importar trigo de Rusia para destrabar la reapertura de ese país a la carne vacuna brasileña

El viernes el Ministerio de Agricultura brasileño establecerá las pautas de control sanitario necesarias para eventuales importaciones; el socio del Mercosur es el principal comprador del cereal argentino.

Brasil negocia con Rusia la compra de trigo, como parte de una estrategia comercial planteada para lograr la reapertura del mercado ruso a la carne vacuna brasileña. Así lo informó hoy la agencia Reuters, que añadió que el Ministerio de Agricultura brasileño establecerá el viernes los términos para las posibles importaciones, sobre todo en cuanto a puertos y a las inspecciones sanitarias necesarias para evitar la propagación de plagas.

Si bien no especifica el volumen de trigo que Brasil prevé comprar a Rusia, ni una fecha eventual para la concreción de negocios, la agencia recuerda que recientemente se planteó en el país sudamericano la posibilidad de habilitar un cupo de 750.000 toneladas para comprar trigo sin aranceles a países ajenos al Mercosur (hoy tributan un 10,5%), una decisión que finalmente quedó postergada para 2018 y que podría beneficiar a Rusia y a los Estados Unidos.

En cuanto a Rusia, el potencial vendedor, hoy es el país que lidera el mercado global de trigo, luego de obtener en la actual campaña 2017/2018 un récord histórico, con 88 millones de toneladas, y de calcular un saldo exportable próximo a los 35 millones de toneladas. Justamente la presión que dicho volumen de oferta ejerce sobre el mercado es la que hoy obliga al resto de los países proveedores del grano fino a mejorar su grado de competitividad para no perder compradores.

Para la Argentina, los eventuales contactos entre Brasil, que es el principal mercado para el trigo argentino por más de 5 millones de toneladas, y Rusia son un llamado de atención para fortalecer los resguardos que benefician a los países integrantes del Mercosur y para no desatender la necesaria búsqueda de nuevos compradores, sobre todo si se apunta a fomentar la siembra del grano fino y a obtener cosechas superiores a los 17 millones de toneladas, que dejan saldos exportables próximos a los 11 millones de toneladas.

Fuente: La Nacion

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