11 de diciembre de 2017 12:26 PM
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La UE prohíbe todo fitosanitario en las superficies de interés ecológico (SIE)

Al mismo tiempo, la Comisión Europea prorroga la autorización del glifosato en el territorio de la Unión, pero solo por cinco años. El debate se traslada a España, donde la industria perderá 5.000 puestos de trabajo por esta decisión, según la patronal Aepla.

El Consejo de Ministros ha aprobado el pasado 10 de noviembre, a propuesta del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama), un real decreto por el que se modifican algunos aspectos de la normativa para la aplicación en España de la Política Agraria Común, incorporando al ordenamiento jurídico la nueva reglamentación de la Unión Europea.

En lo que respecta al pago para las prácticas agrícolas beneficiosas para el clima y el medio ambiente, el real decreto incorpora la prohibición del uso de productos fitosanitarios en aquellas Superficies de Interés Ecológico (SIE) que son o puedan ser productivas, y que en el caso de España son los barbechos y los Cultivos Fijadores de Nitrógeno (CFN). En ambos casos, solo cuando computen como SIE, conforme a lo establecido por la nueva normativa europea.

Por otro lado, mediante este real decreto se flexibilizan los requisitos exigidos en las superficies de interés ecológico, de forma que los barbechos SIE reducen el periodo que no pueden destinarse a la producción agraria a seis meses. Además, respecto a los cultivos fijadores de nitrógeno, a efectos de su cómputo como SIE, se adaptan los estados fenológicos que han de alcanzar estos cultivos, y se permite su mezcla con otros cultivos que no tengan la capacidad de fijar nitrógeno, siempre que el CFN sea predominante en el terreno.

 


“Renunciar al uso de herramientas seguras impide la viabilidad de los cultivos alternativos y reniega del valor de los evaluadores europeos, del Inia y del Mapama” (Aepla)


 

Desde la Asociación Empresarial Para la Proteccion de las Plantas, Aepla, se considera “un grave error” el contenido del real decreto, puesto que los fitosanitarios autorizados “han pasado una estricta evaluación que garantiza que no hay riesgo medioambiental”.

De este modo, el uso de herbicidas en barbechos o de insecticidas y herbicidas en cultivos de leguminosas “es perfectamente compatible con la ecología de los cultivos”. Por esa razón, “renunciar al uso de herramientas seguras impide la viabilidad de los cultivos alternativos y reniega del valor de los evaluadores europeos, del Inia y del Mapama”, señalan las mismas fuentes.

Desde Aepla, que representa al sector fabricante de productos fitosanitarios en España, se considera que los agricultores europeos cuentan con el glifosato “como herramienta vital” para ayudarlos a proporcionar alimentos a cientos de millones de ciudadanos europeos, así como para reducir las emisiones de carbono “y el impacto de la agricultura en el medioambiente”. También para “proteger la calidad de sus suelos y apoyar la biodiversidad en sus granjas”.

 

 

Cinco años más de glifosato

La decisión del Consejo de Ministros español llega en pleno debate sobre el uso del glifosato, una polémica en la que se han involucrado agentes de diferente tipo y que ha llevado la división a las instituciones europeas. Esta última semana se ha prorrogado, de hecho, la autorización para el uso del glifosato por otros cinco años en todo el territorio de la Unión Europea, una decisión que se recibe desde el sector fabricante con una sensación agridulce.

Desde Aepla se señala que la decisión de renovarlo únicamente por cinco años, y no por quince como establece la normativa europea, “sienta un injustificado y preocupante precedente, pues significa romper el marco regulatorio del que se han dotado los ciudadanos de la UE”, en palabras de Carlos Palomar, director general de la entidad.

Después de que las autoridades reguladoras de la UE completaran su propia reevaluación de varios años y concluyeran que el glifosato es seguro para su uso, se ha llegado a un acuerdo para renovar la autorización del herbicida.

De este modo, el glifosato “ha cumplido todos los requisitos para una renovación completa por 15 años”, de modo que “no hay bases científicas, ambientales o de salud para que la renovación de la autorización de glifosato fuera por menos del límite máximo permitido, esto es, 15 años”.

En línea con esto se manifestaba el pasado mes de octubre José Vicente Tarazona, Head Pesticides Unit en EFSA, en un debate programado por Aepla en el marco de Fruit Attraction 2017 sobre el papel de los productos fitosanitarios en la agricultura europea. “En EFSA hemos evaluado 1.500 estudios, y la conclusión es que el glifosato no es cancerígeno”…

www.campocyl.es

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Fuente: Agromeat

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