15 de diciembre de 2017 12:50 PM
Imprimir

Chile : Investigadores locales crean vacuna para frutales

El ingeniero agrónomo Franco Novoa, el biólogo Julio Becerra y el médico veterinario Rolando Calvanese, están desarrollando una innovadora vacuna orgánica que apunta a hacer más resistentes a las plantas de arándanos y de cerezos a dos enfermedades que generan un grave daño económico para los huertos. El proyecto obtuvo el cofinanciamiento de la Fundación […]

El ingeniero agrónomo Franco Novoa, el biólogo Julio Becerra y el médico veterinario Rolando Calvanese, están desarrollando una innovadora vacuna orgánica que apunta a hacer más resistentes a las plantas de arándanos y de cerezos a dos enfermedades que generan un grave daño económico para los huertos.

El proyecto obtuvo el cofinanciamiento de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) a través del concurso “Proyectos de innovación para la adaptación al cambio climático 2016”. Su ejecución con un plazo de tres años, comenzó en junio, con una inversión total de $201 millones, de los cuales FIA aportó el 70%.

Según explicaron los investigadores, el objetivo es desarrollar dos productos biotecnológicos comercializables para el control de botrytis en arándanos y cáncer bacterial en cerezos -dos de los cultivos con mayor expansión en Ñuble-, el cual se materializará en la obtención de dos vacunas a nivel de prototipo.

Becerra explicó que el cambio climático, con la modificación en la frecuencia y magnitud de algunas variables ambientales como temperatura y humedad, han presentado condiciones que permiten un aumento en el desarrollo e infección de Pseudomona syringae (cáncer bacterial) en cerezos, mientras que en los huertos de arándanos el aumento de temperatura y humedad en la etapa de floración generan condiciones favorables para el desarrollo e infección de Botrytis cinerea.

Novoa advirtió que lo anterior ha llevado a un aumento en el uso de pesticidas, provocando un mayor daño ambiental, con riesgo para la salud de los que aplican los productos y para los consumidores en general, y a un aumento en los costos de producción.

Becerra subrayó que “el nivel de infección que encontramos en distintos tipos de huertos es grande. De hecho, la Botrytis es una de las principales enfermedades que afectan al arándano en Chile, con pérdidas entre 30% y 40%, el que se controla relativamente bien, pero con una gran batería de productos fitosanitarios”.

En tanto, el cáncer bacterial es la principal enfermedad del cerezo, “y en Chile es extremadamente virulenta, con pérdidas de hasta 60%, y podemos decir que no hay un huerto en Chile que no lo tenga”, continuó Novoa.

Pero lo más importante, a juicio de Becerra, “es que a través de la aplicación de pesticidas y los cambios ambientales que tenemos, hoy se está detectando que hay cepas que son multiresistentes, tal como está ocurriendo con los humanos”.

La vacuna
“Creemos que las plantas van a generar mecanismos específicos de defensa, por eso hablamos de vacunas”, subrayó Novoa, quien manifestó que “no sé si vamos a lograr reemplazar a los pesticidas químicos, pero sí va a haber una disminución”.

El investigador planteó que “buscamos aislar las proteínas específicas y las enzimas que tienen tanto el hongo como la bacteria que estamos estudiando, y se lo vamos a agregar a las plantas para que ellas tengan una respuesta específica a esos dos microorganismos”, precisando que una alternativa de aplicación podría ser a través del riego.

El agrónomo sostuvo que “esta es una herramienta que viene a ser un complemento más que un manejo exclusivo, es como las vacunas en los humanos, que no aseguran que no tendrás la enfermedad, sino que la enfermedad va a ser mucho más controlada. Y en segundo lugar, al igual que los humanos, si no tienes un buen sistema preventivo, no te alimentas bien, el efecto se ve disminuido”.

“Nuestra expectativa es que esto sea una alternativa al manejo de estas enfermedades, y no pensando en que esto va a matar a los bichos, porque no es así, sino que lo que va a hacer es que la planta va a ser menos atractiva para el microorganismo patógeno”, añadió Novoa.

Según Becerra, “esto plantea un cambio en cómo se ha estado tratando la agricultura, porque la agricultura es de combate, de matar matar, sin embargo, nosotros estamos intentanto establecer un punto de inflexión, un paradigma nuevo, que tiene que ver con hacerse amigo de las plantas a través de sus ciclos naturales, lo que está muy poco estudiado”.

Fuente: ladiscusion.cl

Publicidad