21 de diciembre de 2017 18:44 PM
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Las altas temperaturas afectan el rinde del maíz

Ayer se difundió el informe semanal del Sistema Estimaciones Agrícolas, confeccionado por la Bolsa de Comercio de Santa Fe y el Ministerio de la Producción, que expresó que las precipitaciones se manifestaron en la semana, luego de registrarse picos de temperaturas superiores a los 42º C. Los montos pluviométricos fluctuaron entre los 15 a 74 […]

Ayer se difundió el informe semanal del Sistema Estimaciones Agrícolas, confeccionado por la Bolsa de Comercio de Santa Fe y el Ministerio de la Producción, que expresó que las precipitaciones se manifestaron en la semana, luego de registrarse picos de temperaturas superiores a los 42º C. Los montos pluviométricos fluctuaron entre los 15 a 74 mm en toda el área de estudio que comprenden los doce departamentos del SEA y con cobertura homogénea en diez de los mismos.
Las altas temperaturas y el continuo aumento de las demandas de agua por parte de los cultivos, por el avance de los distintos estados fenológicos, hicieron que los mismos expresaran síntomas de déficit hídrico. El maíz de primera fue el que evidenció el mayor impacto, por encontrarse en el período crítico (estados reproductivos) de su crecimiento, luego el algodón en el sector este, en comienzo de la etapa de floración y el sorgo granifero (sembrado tempranamente).
El proceso de siembra de soja de segunda fue importante en casi todos los departamentos, logrando un importante avance, aprovechando los milímetros de agua caídos que mejoraron las condiciones de la cama de siembra.
Continuaron las aplicaciones de herbicidas para el control de las malezas para las futuras siembras y de las emergidas, en los cultivos implantados y en los rastrojos de trigo.

 

Girasol

El estado sanitario de los cultivares fue bueno, los capítulos con buen desarrollo y tamaño, al igual que el buen stand de plantas con muy buena estructura y uniformidad de lotes. Se observaron daños importantes en los perímetros de los lotes por parte de cotorras y palomas, siendo éstas últimas las de mayor presencia en el área girasolera.
Las precipitaciones registradas en la semana, beneficiaron a los cultivares sembrados tardíamente, pues estos estuvieron manifestando déficit hídrico y ciertos inconvenientes en su desarrollo.

 

Maíz de primera

Las características ambientales de estos veinte días de diciembre, con elevadas temperaturas y escasas precipitaciones, marcaron al cultivo. Por lo que en un porcentaje importante de productores, las preocupaciones por las disminuciones del potencial del rinde se fueron acentuando cada día que pasó.
Por encontrarse en su período crítico un 35 % de los cultivares mostraron marcados síntomas de deterioro: marchitamiento de hojas, colores amarillentos de plantas y en casos extremos muerte de plantas, como consecuencia de las altas temperaturas y el déficit hídrico.
Ante el avance de los estados fenológicos, tareas de seguimiento y evolución de los mismos sería de importancia día tras día e influiría directamente en decisiones de destino de los mismos (autoconsumo/picado/embolsado – grano comercial).
Situación que reflejó un 5 % de superficie sembrada, en estado regular, sin evidente recuperación, un 30 % regular a bueno y el 65 % restante mostró estado bueno a muy bueno hasta la fecha. La sanidad presentó buena condición, sin complicaciones en este período.

 

Soja temprana

El proceso de siembra llegó a su final, aproximadamente unas 900.000 ha, unas 10.000 ha menos que la intención que se presentó desde el comienzo del mismo. La falta de agua útil en la cama de siembra en los últimos días de la fecha óptima de siembra fue la condición que influyó, para que no se alcanzaran las 910.000 ha.
En algunos sectores de los departamentos del área de estudio, los cultivares manifestaron indicadores de déficit hídrico y cierto estrés por parte de los mismos y al registrarse precipitaciones y cambios en las temperaturas medias diarias, se revirtió dicha situación.
Estado sanitario bueno, sin inconvenientes hasta la fecha.

 

Sorgo

Este cultivo fue uno de los más afectados por la falta de precipitaciones y elevadas temperaturas, provocando un estrés hídrico que se vería reflejado 10 directamente en el rendimiento, particularmente en los departamentos del norte del área y los sembrados en primera instancia.
El proceso de siembra logró hasta la fecha un grado de avance del orden de 85 %, representando aproximadamente unas 52.700 ha, sobre una estimación de intención de siembra de 62.000 ha.

 

Soja de segunda

Las precipitaciones registradas permitieron reponer el agua útil en la cama de siembra, lo que generó un marcado ritmo de siembra en los distintos departamentos, situación que se trató de aprovechar al máximo por parte de los productores ante los posibles pronósticos de altas temperaturas y escasas lluvias. Se estimó similar intención de siembra que la superficie ocupada en la campaña 2016/2017, que fue de 515.000 ha. El grado de avance logrado fue del orden del 75 %, representando aproximadamente unas 386.250 ha, un 5 % de adelanto, que la campaña pasada, para esta misma fecha.

Fuente: Castellanos

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