23 de diciembre de 2017 12:32 PM
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El engorde a corral cierra un 2017 de altibajos y espera mayor estabilidad y definiciones en 2018

Termina un año que tuvo dos momentos bien marcados y definidos para el sector del engorde a corral.

Termina un año que tuvo dos momentos bien marcados y definidos para el sector del engorde a corral, por un lado toda la primera mitad del año con un balance positivo en cuanto al negocio por una buena relación compra venta, situación que se revirtió promediando el año y que marcó una segunda etapa más compleja, con la invernada con valores muy firmes y la baja del valor del gordo. Eso en cuanto al factor más importante en la definición de la rentabilidad de los engordes. Climáticamente nos tocó un año bastante similar al 2016 en cuanto al exceso de lluvias en muchas zonas y afectando el normal desarrollo de los encierres por los problemas logísticos por el estado de los caminos y por las mermas de eficiencia, caída de la conversión y retrasos en los engordes.

La exportación nuevamente mostró un crecimiento interesante, particularmente la Cuota 481 continuó su crecimiento con una participación Argentina que pasó del 5 a casi el 8 % con un producto de alta calidad que los importadores europeos eligen cada vez más y que hace que estemos ganando poco a poco terreno en este mercado. Además animales que cumplen con los requisitos para la cuota son destinados en muchos casos a otros países donde tienen gran aceptación. En cuanto al negocio de la cuota, ha sido un año levemente positivo, aunque consideramos que se podría lograr una mayor diferenciación sobre el consumo, por el trabajo que implica lograr un animal de esa característica y por la logística comercial que hay detrás de cada negocio dentro de la cuota.

Un tema importante que se ha logrado este año es el funcionamiento del mercado de futuros ganaderos. Una herramienta para que los productores y la industria puedan cubrirse frente a los cambios de precio de la invernada y el gordo. Creemos que hay que continuar informando y capacitando para que se termine de consolidar ese mercado.

Desde la cámara nuevamente tuvimos un año muy activo, a las capacitaciones y jornadas de todos los años, nos sumamos activamente en muchos ámbitos como la participación en la Mesa de las Carnes, que este año pudo reunirse en cinco oportunidades con el ejecutivo nacional.

El engorde a corral, sinónimo de agregado de valor e integración con la agricultura, tiene además un desafío importante de cara a los próximos años frente a una mayor integración. Esto se dará con la generación de energía y nutrientes a partir de los residuos pecuarios. Creemos que ese, será uno de los cambios más radicales que enfrentaremos.

Para el próximo el 2018 tenemos varias expectativas en distintas áreas. En cuanto al negocio esperamos que la exportación continúe su crecimiento, con la consolidación de la apertura de Estados Unidos y la aprobación de los protocolos chinos para carne enfriada y con hueso. Entendemos que los mercados de oriente y sudeste asiático serán de gran relevancia para la ganadería argentina en los próximos años. Necesitamos de este crecimiento de la exportación para lograr que el sector mantenga rentabilidad a lo largo del año. En cuanto a la reforma tributaria, hay mucha expectativa por lo que pueda significar para las empresas, aunque sabemos que en el corto plazo no hay ningún cambio propuesto que impacte directamente sobre el sector.

En cuanto a la comercialización hay dos temas importantes que creemos se deben concretar. En primer lugar, las acciones propuestas en la lucha contra la informalidad y la competencia desleal, como son los controladores fiscales de faena que brindarán transparencia. En segundo lugar, la consolidación del cambio del sistema de tipificación de carnes para que la calidad pase a tener un valor más importante al momento de la comercialización y podamos comparar distintas calidades dentro del país y para los compradores extranjeros al momento de discutir los negocios. Esto último entendemos que movilizará a la cadena entera, el engordador se involucrará más en su producto y exigirá al criador calidad en la invernada que se traduce en requerimientos de genética para las cabañas. Además de estos temas, hay otro que comenzó a trabajarse pero que debe profundizarse mucho más: la simplificación de trámites y el uso de los recursos tecnológicos. Para que el productor pueda dedicarle mucho más esfuerzo a todos los temas productivos y comerciales que es de lo que depende su rentabilidad.

Pte. Cámara Argentina de Feedlot

Fuente: Revista la Chacra

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