27 de diciembre de 2017 09:45 AM
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Dueños de maquinaria agrícola plantan en campos de clientes

Uruguay : Lo hacen para cobrarse deudas ante el descenso de la actividad
La caída de la actividad agrícola afecta a los empresarios que brindan servicios agropecuarios, que recurren a un mayor endeudamiento para seguir en actividad. Además, algunos comenzaron a plantar para ellos en campos ajenos, como forma de cobrar el dinero que les adeudan, confirmó a El Observador el presidente de la Cámara Uruguaya de Servicios Agropecuarios (CUSA), Edgardo Rostán.
El dirigente dijo que la gremial observa “con preocupación” las dificultades que tiene el sector porque ello implica como primer medida que “el contratista deja de invertir o lo hace en menor medida”.
El directivo reconoció que el empresario que brinda servicios con su maquinaria a los productores ha tenido que adecuarse a las dificultades que atraviesa la agricultura del país, que se ha retraído, luego que muchos actores que ingresaron al sector una década atrás, en especial los agricultores argentinos, ya se retiraron del país.
Los empresarios argentinos que en forma individual vinieron en la década de 2000 a apostar a Uruguay con la plantación de soja “eran un tipo de productor que contrataba todos los servicios, a diferencia del uruguayo que le gusta tener su maquinaria y hacer la inversión”. Pero ese panorama que dio un nuevo impulso al panorama agrícola cambió, explicó Rostán.

La nueva realidad

El éxodo de productores argentinos de Uruguay comenzó cuando se vislubró el triunfo del gobierno de Mauricio Macri en el vecino país.
De esa forma, los empresarios que brindan servicios de maquinaria en muchos casos se han visto en la necesidad de tomar campos y plantarlos para cobrarse deudas, obtener dinero y seguir amortizando sus inversiones. En otros casos se han descapitalizado para poder subsistir y seguir.
El titular de CUSA citó una estimación muy preliminar que ubica en cerca de 40% los contratistas que están haciendo cultivos, así como otro tipo de relacionamientos asociados a los agricultores.
Rostán agregó que igualmente se sigue trabajando para encontrar algún tipo de solución a esta situación y continuar invirtiendo en un rubro que requiere de mucha incorporación de tecnología.
“Hay que trabajar con los últimos adelantos tecnológicos que tiene que brindar el contratista, porque fue precisamente esa labor la que trajo la tecnología al campo”, afirmó el dirigente.
También se está trabajando para determinar el grado de endeudamiento que tienen los contratistas.

Retraso tecnológico

“Lo que está claro en este contexto de dificultades es que no solo preocupan las deudas que los contratistas han adquirido, sino también su incidencia en un retraso en la adopción de tecnologías”, dijo Edgardo Rostán. Esa es la defensa que tiene el contratista para achicar los costos, porque si no puede vender servicios, porque la actividad ha bajado, no puede cubrir su presupuesto ni tampoco las cuotas de amortización de sus equipos. “Lo que hace es dejar de invertir”, dijo Rostán.
Fuente: Observa

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