4 de enero de 2018 00:39 AM
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ATE denunció que los despidos en el SENASA ponen en riesgo la salud alimentaria

Este miércoles inició una jornada nacional de lucha contra los despidos, previo al paro decretado por ATE para este jueves. Para el secretario General de la delegación chaqueña, Mario Bustamante, “el despido masivo de los trabajadores estatales es el inicio de la tercerización de los servicios públicos con el objetivo de privatizar”.

Los trabajadores del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) afiliados a la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) comenzaron este miércoles una jornada nacional de lucha contra los despidos masivos en el organismo y por la concientización sobre el riesgo que esto implica para la salud alimentaria de los argentinos y la soberanía agroalimentaria nacional.

De esta manera se anticipa también lo que será el paro nacional convocado por la ATE para este jueves 4 frente a nuevos despidos masivos y desfinanciamiento de los organismos nacionales en todo el país. “El despido masivo de los trabajadores estatales que prestan los servicios públicos esenciales a la ciudadanía es el inicio de la tercerización de los servicios públicos con el objetivo de privatizar lo que es público y dejar en pocas manos lo que es de todos”, remarcó el secretario General de ATE Chaco Mario Bustamante.

En la provincia la jornada incluye el estado de alerta permanente y movilización con la panflateada tanto desde la oficina administrativa del organismo (Arturo Illia 549) como en el puesto fronterizo del Puente General Belgrano Chaco – Corrientes.

El 29 de diciembre, último día hábil de 2017 el Ministerio de Modernización envió un memo a través del cual el gobierno de Mauricio Macri deja sin empleo a 138 trabajadores del SENASA sin preaviso, causa ni respetando el proceso legal.  Entre ellos, 16 pertenecen a la regional Chaco – Formosa,  y 23 a la regional Corrientes – Misiones, algunos con hasta 12 años de antigüedad.

Se trata de trabajadores que fueron permanentemente capacitados por el Estado para controlar la calidad de los alimentos que circulan en el país y que consumen los argentinos. “Con el achicamiento de la planta de trabajadores del SENASA está en riesgo la salud alimentaria de los argentinos, y con el proceso de privatización de este control está en juego la soberanía agroalimentaria”, señaló el referente de ATE SENASA Luis Alberto Meza.

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