8 de enero de 2018 10:22 AM
Imprimir

Dupuy: el fomento en el sur llegó en forma de posturas

Los beneficiarios fueron 95 pequeños productores bovinos, que recibieron 15 hectáreas cada uno de Llorón y Digitaria para que no les falte forraje en invierno. El Gobierno sembró 1.425 hectáreas de megatérmicas.

Cuerpo: Mientras los otros  ocho departamentos de la provincia siguen recibiendo los kits del Plan de Fomento Productivo Rural, en Dupuy finalizaron las tareas del Plan Pasturas Sur, especialmente diseñado para esa zona de fuerte presencia ganadera, en la que muchas veces falta alimento para el ganado durante el invierno. Por eso el Gobierno sembró en los campos de los pequeños productores inscriptos (son los que tienen no más de 250 vientres avalados por el certificado de stock bovino que expide Senasa) un total de 1.425 hectáreas de pasturas megatérmicas, cuya eficacia ya fue probada. Se trata de 1.215 hectáreas de Pasto Llorón y otras 210 de Digitaria que beneficiaron a 95 criadores bovinos.

Los trabajos de siembra se realizaron en parajes y localidades de todo el sur: Buena Esperanza, Fortín El Patria, Batavia, La Maroma, Martín de Loyola, Unión, Los Overos, El Porvenir, Arizona, La Verde, Anchorena y zonas aledañas a todos ellos. Otra arista positiva para la economía local es que 13 contratistas de San Luis de las diferentes zonas donde se llevó a cabo el plan fueron los encargados de llevar adelante las tareas de siembra. Incluso en muchos casos los propios beneficiarios que contaban con las herramientas para llevar a cabo los trabajos de labranza sembraron su propio lote y prestaron servicios a campos vecinos, por lo que el plan generó mano de obra local en su totalidad.

A cada beneficiario se le entrego sin costo alguno semillas de pasturas megatérmicas, semillas de maíz y un kit de boyero eléctrico completo para la siembra, y además el Programa Producción Agropecuaria y Arraigo Rural los ayudó con el cierre de las 15 hectáreas a las que fueron destinadas las pasturas y con la clausura del lote, ya que el primer año hay que dejarlas crecer para luego pastorearlas con un buen manejo, por lo que también recibirán charlas de capacitación.

El Plan Pastura Sur tiene varios beneficios en el corto y el largo plazo. Permite aumentar la oferta forrajera en establecimientos de cría bovina, fomenta el uso de pasturas perennes y mejora los índices productivos de estos pequeños productores, cuyos porcentajes de preñez muchas veces se ven afectados por diversos factores relacionados con el clima, la falta de alimento y los problemas económicos para implementar un buen manejo.

“La cría de ganado bovino es la principal actividad pecuaria de San Luis. Esta actividad en la zona ha ido creciendo y es sabido que en áreas ambientalmente frágiles, cuando se excede la capacidad receptiva de animales se pueden generar daños irreversibles en el ambiente, lo que repercute de manera negativa en la producción”, explicó Agustín Martínez, uno de los funcionarios que más estuvo en contacto con los criadores durante el desarrollo del proyecto, por lo que conoce a fondo la realidad de la zona.

En un sentido amplio, a través de la incorporación de pasturas y tecnología de proceso, lo que busca el Gobierno es reforzar la estructura ecológica del ambiente, apuntando a la conservación de los recursos naturales y evitando comprometerlos para las generaciones futuras.

“Desde el punto de vista productivo, la utilización de pasturas implantadas y el cambio en la cultura productiva mediante el asesoramiento técnico y las capacitaciones permitirá incrementar la receptividad de estos campos, y por consiguiente aumentar la producción de carne por hectárea”, agregó Martínez, quien dio algunos detalles técnicos: “En relación a las labores de siembra, la densidad para el Pasto Llorón fue de 1,3 kilo por hectárea, mientras que la de Digitaria quedó en 5 kg/hectárea. Ambas pasturas se sembraron con un cultivo acompañante, en este caso fue maíz, con el fin de brindarle protección a la pastura”.

En Argentina el Pasto Llorón (cuyo nombre científico es Eragrostis Curvula)  se encuentra principalmente distribuido en el sur de Córdoba, San Luis, La Pampa, este de Mendoza y el oeste de Buenos Aires. En primavera crece en forma de matas de hasta un metro de altura y en verano florece para luego diseminarse a través de semillas. Es una megatérmica muy invasiva, posee una alta tolerancia a la sequía y al frío, es de fácil establecimiento, se adapta a suelos arenosos y de baja fertilidad, lo que hace que junto con la profundidad de las raíces sea una planta apta para combatir la erosión eólica y fijar médanos. Es resistente al fuego y al pastoreo, por lo que es recomendable también para su uso como especie forrajera, la virtud más valorada en Dupuy. “En líneas generales, la producción de materia seca total por hectárea varía entre 5.000 y 7.000 kilos, con la ventaja que es de muy  buena palatabilidad”, explicó el funcionario.

La Digitaria (Digitaria Eriantha) también crece en las mismas regiones que el Pasto Llorón. Es una hierba forrajera perenne originaria de Sudáfrica que se cultiva para pastoreo de ganado en América desde hace muchos años. Es muy apreciada por su resistencia a la sequía, su versatilidad en cuanto a los suelos y su rápido crecimiento. Es un pasto estolonífero, vigoroso, de porte semierecto, que cubre densamente el suelo. Puede alcanzar un metro de altura y crece en varios tipos de suelos, desde arenosos hasta arcilloso-pesados, prefiriendo los francoarcillosos y francoarenosos bien drenados. Tolera mal el exceso de humedad: si bien soporta cortos períodos de inundación el anegamiento prolongado la ahoga. Su producción de materia seca varía entre 4.000 y 7.000 kilos por hectárea y también es muy digerible para el ganado vacuno.

Los siguientes trabajos a realizar por los técnicos de la cartera ministerial incluirán las inspecciones de los lotes sembrados y brindar capacitaciones teóricas y a campo relacionadas al manejo de las pasturas megatérmicas.

Fuente: La Republica

Publicidad