8 de enero de 2018 13:20 PM
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Del glifosato a los perros asilvestrados: los debates que el país tiene que dar y definir

La Argentina tiene en frente un debate que debe ser dado y decidido en el corto plazo en lo que se refiere a la cuestión ambiental.  Para 2050 seremos en el planeta más de 9000 millones de habitantes y hoy no existe la tecnología ni la capacidad para darles de comer. El mismo presidente Mauricio […]

La Argentina tiene en frente un debate que debe ser dado y decidido en el corto plazo en lo que se refiere a la cuestión ambiental.

El mismo presidente Mauricio Macri define el rol de la Argentina como supermercado del mundo. Para ello es indispensable que definamos el camino justo que nos lleve a producir en forma sustentable y sostenible con el medio ambiente.

Humedales: leyes ambientalistas que definen mal y restringen la producción. Como en la provincia de Corrientes, que pueden llegar a afectar la mitad de la producción de dicha provincia que incluye conceptos como presencia temporaria de agua superficial o subsuperficial que conlleva a incluir erróneamente a grandes planicies anegables y valles totalmente productivos a no poder ser utilizados para la producción agropecuaria.

Ley de Ordenamiento Territorial: ponen restricción a la producción generando desigualdad ante la ley perjudicando a los productores más chicos. Inviabilidad ambiental que termina en incendios. Malas definiciones: el fachinal no es ni será nunca un bosque. El bosque degradado exige otro camino para recuperar suelos.

Perros asilvestrados: destruyen la producción del sur y de Tierra del Fuego y atacan a los ovinos. Así los productores pierden cabezas en sus majadas y tampoco tienen suficientes herramientas para contrarrestar este avance. Un problema que se inicia por una desidia política y social.

Pumas y guanacos: protección a ultranza en el sur. Sumado a las intenciones de crear parques nacionales, terminan compitiendo y pastoreando alimento para el ganado ovino. Una población descontrolada que lleva al abandono de los campos.

Distancias mínimas de aplicaciones: ordenanzas municipales y decretos que varían de acuerdo a cada partido y departamento, se debe unificar el criterio y avanzar en una homologación nacional para la aplicación de agroquímicos.

Glifosato y otros agroquímicos: la definición de estos productos como “agrotóxicos” es tendenciosa y no real. Los productos que se aplican en su mayoría son inocuos y avanzan en pos de una producción más sustentable y amigable con el medio ambiente.

Combate de plagas como langosta y lobesia botrana. Son dos de las plagas que más afectan a las economías regionales de nuestro país. Debemos dar una batalla dura y seria para poder contrarrestarlas y defender a los productores.

Contaminación de napas: un tema que empieza a ser recurrente y debe ser necesario instalarlo y saber su importancia y las implicancias en el agro.

Hay que usar la ciencia y la tecnología con conceptos proactivos para la producción. Usar la ciencia y la tecnología y no la doctrina. Tenemos instituciones prestigiosas como INTA, INTI, Conicet, Aacrea y Aapresid que tienen los conocimientos para el tratamiento de estos temas. El productor es el principal interesado en conservar el medio ambiente, para él y sus descendientes.

Dardo Chiesa

El autor es presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA)

Fuente: La Nacion

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