10 de enero de 2018 15:13 PM
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Puja salarial pone en riesgo sanitario la producción

Trabajadores mantuvieron bloqueados todos los accesos de las barreras que permiten el ingreso a la Norpatagonia. Autos y camiones pasaron sin control

Durante cerca de cuatro horas los empleados agremiados a ATE del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) mantuvieron bloqueados todos los accesos de las barreras sanitarias que permiten el ingreso a la Norpatagonia.

Pasadas las 14 resolvieron levantar la medida de fuerza y mantenerse en estado de alerta y movilización, mientras esperan noticias por el reclamo de más de un centenar de trabajadores despedidos a nivel nacional dentro de los que se encuentran dos de San Antonio Oeste.

La protesta se realizó en forma simultánea en los puestos sanitarios de Bahía Blanca (Ruta 3, KM 714), La Adela y Río Colorado, La Japonesa (Ruta 152 Km 286), Casa de Piedra (Ruta 6), Medanitos y Puente Dique Catriel (Ruta 151), Desfiladero Bayo, Pata Mora y El Portón (Ruta 6) y Barrancas (Ruta 40).

En el tiempo que duró la medida de fuerza del puesto de Río Colorado, cientos de autos y camiones sortearon los controles que rigen para la región protegida de plagas y enfermedades agropecuarias (aftosa y mosca de los frutos, entre otras), porque utilizaban las calles de tierras paralelas al puesto de Senasa. Algunos conocían las rutas alternativas y otros fueron orientados por los efectivos policiales que realizaban controles de rutina sobre la ruta. El riesgo sanitario de toda una región fue nuevamente rehén de la demanda salarial.

“Nosotros nunca dejamos de hacer los controles, impedíamos el paso para todos y los hacíamos esperar unos minutos. Después levantábamos el bloqueo y dejábamos pasar a todos haciéndoles las revisiones de rutina. La policía mandaba a todos que pasen por las calles de abajo para que no esperen por la protesta. Ellos son los responsables de poner en riesgo el estatus sanitario del sur del país”, se justificaba Rodrigo Vicente delegado de ATE-Senasa.

Muchos vehículos que ingresaron a la provincia eludiendo los controles también habían sorteado las anteriores revisiones en Bahía Blanca, los que venían desde Buenos Aires y en La Adela, los que bajaban desde el norte del país.

Una vez más, un recamo gremial pone en riego la sanidad agropecuaria al ingresar a una región protegida sin control alguno. Cargas completas con hacienda, cortes de carnes, verduras y frutas llegaron a la zona para ser comercializada sin ningún tipo de fiscalización.

Mañana los trabajadores volverán a reanudar el debate. El plenario resolverá los próximos pasos a seguir y no se descarta el endurecimiento de las medidas de fuerza que tiene como objetivo principal tomar las instalaciones del edificio de la delegación que se encuentra en la ciudad de General Roca.

La reunión del plenario de ayer fue concretada en las inmediaciones del puesto donde funciona la barrera zoofitosanitaria de Río Colorado en el kilómetro 858 sobre la Ruta Nacional 22, al sur del Colorado.

En el tiempo que duró la medida de fuerza cientos de autos y camiones sortearon los controles que rigen para la región protegida de plagas.
“La policía mandaba a que pasen por las calles de abajo para sortear la protesta. Son los responsables de poner en riesgo el estatus sanitario”.
Rodrigo Vicente, delegado de ATE-Senasa
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Fuente: Diario Rio Negro

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